
¡Victoria! Jorge Alberto González Cózatl ha sido cesado de su puesto como Coordinador Artístico de la Academia de Música Antigua de la UNAM. No ha sido fácil debido al nepotismo que ha relegado a la Música Antigua como botín político en esta historia; las autoridades universitarias han actuado en base a presiones y escándalos y nunca conforme a derecho.
La inmundicia sigue permeando esta historia; Jorge Volpi ha decidido que Cózatl se vaya con honores, "porque su ciclo termina" -pese a que el violentador tenía asegurada su estadía en la AMA-UNAM al menos por los siguientes 4 años- y no porque acosó, maltrató, humilló y su vida y obra dentro de la Música Antigua fue una ilusión producto de un dedazo.
Después de un año, las consecuencias para Cózatl por ejercer violencia de género fueron una ridícula disculpa por escrito y -a reserva de que todo sea un montaje que perpetúe el prestigio falsamente probo de la UNAM- una renuncia sutil, casi desapercibida que se suma a una trayectoria plagada de despidos y un fracaso rotundo y desasosiego en la vida académica y la vida en sociedad: Del Colegio Cedros a la AMA-UNAM.
¡Victoria! Porque la Música Antigua se encuentra fuera de las manos de un arribista sin escrúpulos que transfirió de manera soez a la infancia y juventud mexicana el oprobio de su pasado y la violencia que permeó su educación musical evadiendo cualquier tipo de responsabilidad social donde disfrazó con alevosía la ignominia y la violencia en seriedad y profesionalismo.
¡Victoria! Porque Jorge Cózatl ha sido desenmascarado y ahora las jóvenes y adolescentes lo pensarán dos veces antes de aceptar clases particulares en su domicilio, donde los masajes relajantes y los tocamientos eran parte de la pedagogía musical del violentador.
Esto no termina aquí, las denuncias siguen su curso en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y otras instancias externas a la UNAM; son momentos de cambio y la búsqueda de una vida libre de violencia no debe tener límites.
Seguimos vigilantes. ¡Victoria!