EN ESPERA DESDE 2019. REGULACIÓN DE LA COSMÉTICA NATURAL EN ARGENTINA

EN ESPERA DESDE 2019. REGULACIÓN DE LA COSMÉTICA NATURAL EN ARGENTINA

La causa

La Asociación Cosmética Natural Argentina (ACNA), organización civil sin fines de lucro fundada en 2019, nuclea a miles de productoras y productores de cosmética natural en todo el país. Más del 90 % de esta actividad está en manos de mujeres, que a través de estos emprendimientos sostienen sus hogares y generan trabajo genuino.

La cosmética natural no es una moda pasajera. Es uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria cosmética mundial. Según Grand View Research, el mercado global de belleza y cuidado personal alcanzó USD 557.000 millones en 2023 y se proyecta que supere los USD 937.000 millones en 2030. Dentro de este sector, la cosmética natural y orgánica constituye uno de los segmentos de mayor expansión. A su vez, Global Market Insights estima que el mercado mundial de cosmética natural y orgánica crece a un ritmo cercano al 12,7 % anual, impulsado por consumidores que buscan productos más seguros, éticos y sustentables. Estamos hablando de uno de los sectores más dinámicos de la economía global.

Argentina posee además una ventaja competitiva natural: biodiversidad, agricultura diversa y acceso a materias primas de alta calidad. Sin embargo, nuestro país continúa exportando mayormente materias primas sin valor agregado, en lugar de promover una industria cosmética natural nacional que genere empleo, innovación y exportaciones de mayor valor. Mientras el mundo avanza hacia economías más sostenibles, Argentina corre el riesgo de quedar rezagada.

Nos dicen que el Estado ya no puede sostener más empleo, que las industrias se achican y que el sector privado tiene miles de personas disponibles para cada puesto. La salida que se impulsa es que cada ciudadano se convierta en PyME. Pero en el caso de la cosmética natural esa posibilidad queda bloqueada: no existen reglas claras que permitan formalizar una actividad que ya existe. Muchos de nosotros, frente a la falta de empleo en el Estado y en el sector privado, desarrollamos nuestras capacidades y nos perfeccionamos en cosmética natural. Sin embargo, al no contar con recursos para producir a gran escala como exigen los laboratorios industriales, quedamos fuera del sistema. Todo parece diseñado para que sólo las grandes industrias puedan crecer, mientras los pequeños productores seguimos invisibilizados.

A esto se suma una contradicción aún mayor: actualmente se comercializan productos bajo la etiqueta de “cosmética natural” que no lo son realmente, lo que genera confusión en el consumidor y perjudica a quienes sí trabajamos con rigor y compromiso.

La cosmética natural sí puede regularse. De hecho, ya existen experiencias en distintas regiones del país: Rivadavia, Adolfo Alsina, Balcarce, La Cumbre, San Marcos Sierras, San Martín de los Andes, El Bolsón y La Pampa han demostrado que cuando el Estado habilita y regula la actividad, los productores se capacitan, se formalizan, pagan impuestos y contribuyen al desarrollo regional. Regular no significa impedir producir: significa ordenar, profesionalizar y fortalecer una actividad que ya existe.

 

 

 

 

 

Argentina ya cuenta con experiencias exitosas de regulación adaptada a pequeñas escalas productivas. Un ejemplo claro es el régimen de Pequeñas Unidades Productivas de Alimentos Artesanales (PUPAAs) de la Provincia de Buenos Aires, creado por la Resolución 150/2020, que permitió formalizar miles de pequeños emprendimientos mediante capacitación obligatoria, buenas prácticas de manufactura, registro simplificado, control sanitario y trazabilidad de los productos. Este modelo demuestra que es posible proteger la salud pública sin excluir a los pequeños productores del sistema formal.

Desde ACNA proponemos aplicar un esquema similar adaptado a la cosmética natural a baja escala, que contemple capacitación obligatoria en manipulación segura de cosmética natural, registro simplificado de unidades productivas, aplicación de Buenas Prácticas de Manufactura adaptadas al rubro, rotulado transparente y trazabilidad por lote, y controles sanitarios proporcionales al riesgo del producto. No hablamos de productos farmacológicos ni terapéuticos: hablamos de productos cosméticos. La cosmética convencional y la cosmética natural pueden coexistir. El consumidor es quien elige, y a ese consumidor le debemos una regulación acorde.

Queremos dejar en claro que nuestro reclamo es doble: por un lado, exigimos un marco regulatorio nacional para la cosmética natural en todas sus escalas, bajo un mismo protocolo técnico que defina con precisión qué es y qué no es cosmética natural. ACNA cuenta con un Protocolo de Buenas Prácticas de Manufactura aplicado al rubro y con lineamientos técnicos claros, y está en condiciones de capacitar y asistir a inspectores o autoridades competentes, aportando el tenor técnico necesario para que las regulaciones tengan la seriedad y el rigor que corresponde. Por otro lado, reclamamos que los más de 9.000 productores que hoy sostienen esta actividad y aspiran a convertirse en PyMEs puedan hacerlo mediante sistemas accesibles como el modelo PuPAs, porque el pequeño productor, por más capacitado que esté, no puede solventar los gastos que hoy se exigen para habilitar productos, lo que lo deja fuera del sistema.

La Provincia de La Pampa ya demostró que regular es posible: desde 2023 sus productores trabajan, crecen, pagan impuestos y fortalecen la economía regional. La pregunta entonces es inevitable: ¿Por qué no se replica este modelo a nivel nacional? ¿Vamos a esperar que el mercado argentino sea ocupado por cosmética natural importada mientras nuestras materias primas son demandadas en todo el mundo? ¿Vamos a dejar caer una industria con semejantes proyecciones de crecimiento?

Hasta diciembre de 2025 existió el Proyecto de Ley Nacional Exp. S-0253/2024, presentado por la Senadora Silvina García Larraburu. Al dejar su banca, el proyecto perdió estado parlamentario. Desde ACNA seguimos trabajando para que otros legisladores lo retomen, porque la regulación es imperiosa y no puede seguir postergándose.

No pedimos privilegios. Pedimos reconocimiento, reglas claras y diálogo.

Hoy existen más de 9.000 productores de cosmética natural en todo el país, y detrás de cada uno hay materias primas, insumos, envases, logística, capacitación, inversión y familias que dependen de esta actividad. ACNA está lista para aportar criterios técnicos y construir junto a las autoridades un marco regulatorio justo, moderno y posible. La cosmética natural forma parte de la transición ecológica y del futuro productivo de Argentina.

Cada vez que se intenta frenar este sector, lejos de desaparecer, crece con más fuerza.

La pregunta es clara: ¿Vamos a dejar que una industria con semejantes proyecciones de futuro se estanque por falta de voluntad política?

Señoras y señores funcionarios: si se trata de trabajar para forjar un país más próspero, aquí hay miles de productores esperando por el derecho de legítima igualdad para trabajar.

Somos ACNA - Somos Red

Defendiendo la dignidad humana, nuestras fuentes de vida y trabajo.

                                                                                      Comisión Directiva ACNA

•   Presidente: Sra. Patricia Mina

•   Secretaria: Sra. Mónica Bettini

•   Área Técnica: Sra. Valeria Somorrostro

•   Tesorería: Srta. Macarena Flordelís

Contactos

📧 acnaargsecretaria@gmail.com

📱 +54 9 11 6218-9939

🌐 https://acna.com.ar

📷 IG: @acna.arg

Fuentes Consultadas

•   Grand View Research – Beauty and Personal Care Market Report

•   Global Market Insights – Natural & Organic Cosmetics Market

•   Euromonitor – Beauty and Personal Care Global Market

•   Resolución PUPAAs Provincia de Buenos Aires Nº150/2020

•   Ordenanzas municipales mencionadas

•   Resolución Ministerial La Pampa Nº2786/2021

•   Disposición La Pampa Nº614/2023

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La causa

La Asociación Cosmética Natural Argentina (ACNA), organización civil sin fines de lucro fundada en 2019, nuclea a miles de productoras y productores de cosmética natural en todo el país. Más del 90 % de esta actividad está en manos de mujeres, que a través de estos emprendimientos sostienen sus hogares y generan trabajo genuino.

La cosmética natural no es una moda pasajera. Es uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria cosmética mundial. Según Grand View Research, el mercado global de belleza y cuidado personal alcanzó USD 557.000 millones en 2023 y se proyecta que supere los USD 937.000 millones en 2030. Dentro de este sector, la cosmética natural y orgánica constituye uno de los segmentos de mayor expansión. A su vez, Global Market Insights estima que el mercado mundial de cosmética natural y orgánica crece a un ritmo cercano al 12,7 % anual, impulsado por consumidores que buscan productos más seguros, éticos y sustentables. Estamos hablando de uno de los sectores más dinámicos de la economía global.

Argentina posee además una ventaja competitiva natural: biodiversidad, agricultura diversa y acceso a materias primas de alta calidad. Sin embargo, nuestro país continúa exportando mayormente materias primas sin valor agregado, en lugar de promover una industria cosmética natural nacional que genere empleo, innovación y exportaciones de mayor valor. Mientras el mundo avanza hacia economías más sostenibles, Argentina corre el riesgo de quedar rezagada.

Nos dicen que el Estado ya no puede sostener más empleo, que las industrias se achican y que el sector privado tiene miles de personas disponibles para cada puesto. La salida que se impulsa es que cada ciudadano se convierta en PyME. Pero en el caso de la cosmética natural esa posibilidad queda bloqueada: no existen reglas claras que permitan formalizar una actividad que ya existe. Muchos de nosotros, frente a la falta de empleo en el Estado y en el sector privado, desarrollamos nuestras capacidades y nos perfeccionamos en cosmética natural. Sin embargo, al no contar con recursos para producir a gran escala como exigen los laboratorios industriales, quedamos fuera del sistema. Todo parece diseñado para que sólo las grandes industrias puedan crecer, mientras los pequeños productores seguimos invisibilizados.

A esto se suma una contradicción aún mayor: actualmente se comercializan productos bajo la etiqueta de “cosmética natural” que no lo son realmente, lo que genera confusión en el consumidor y perjudica a quienes sí trabajamos con rigor y compromiso.

La cosmética natural sí puede regularse. De hecho, ya existen experiencias en distintas regiones del país: Rivadavia, Adolfo Alsina, Balcarce, La Cumbre, San Marcos Sierras, San Martín de los Andes, El Bolsón y La Pampa han demostrado que cuando el Estado habilita y regula la actividad, los productores se capacitan, se formalizan, pagan impuestos y contribuyen al desarrollo regional. Regular no significa impedir producir: significa ordenar, profesionalizar y fortalecer una actividad que ya existe.

 

 

 

 

 

Argentina ya cuenta con experiencias exitosas de regulación adaptada a pequeñas escalas productivas. Un ejemplo claro es el régimen de Pequeñas Unidades Productivas de Alimentos Artesanales (PUPAAs) de la Provincia de Buenos Aires, creado por la Resolución 150/2020, que permitió formalizar miles de pequeños emprendimientos mediante capacitación obligatoria, buenas prácticas de manufactura, registro simplificado, control sanitario y trazabilidad de los productos. Este modelo demuestra que es posible proteger la salud pública sin excluir a los pequeños productores del sistema formal.

Desde ACNA proponemos aplicar un esquema similar adaptado a la cosmética natural a baja escala, que contemple capacitación obligatoria en manipulación segura de cosmética natural, registro simplificado de unidades productivas, aplicación de Buenas Prácticas de Manufactura adaptadas al rubro, rotulado transparente y trazabilidad por lote, y controles sanitarios proporcionales al riesgo del producto. No hablamos de productos farmacológicos ni terapéuticos: hablamos de productos cosméticos. La cosmética convencional y la cosmética natural pueden coexistir. El consumidor es quien elige, y a ese consumidor le debemos una regulación acorde.

Queremos dejar en claro que nuestro reclamo es doble: por un lado, exigimos un marco regulatorio nacional para la cosmética natural en todas sus escalas, bajo un mismo protocolo técnico que defina con precisión qué es y qué no es cosmética natural. ACNA cuenta con un Protocolo de Buenas Prácticas de Manufactura aplicado al rubro y con lineamientos técnicos claros, y está en condiciones de capacitar y asistir a inspectores o autoridades competentes, aportando el tenor técnico necesario para que las regulaciones tengan la seriedad y el rigor que corresponde. Por otro lado, reclamamos que los más de 9.000 productores que hoy sostienen esta actividad y aspiran a convertirse en PyMEs puedan hacerlo mediante sistemas accesibles como el modelo PuPAs, porque el pequeño productor, por más capacitado que esté, no puede solventar los gastos que hoy se exigen para habilitar productos, lo que lo deja fuera del sistema.

La Provincia de La Pampa ya demostró que regular es posible: desde 2023 sus productores trabajan, crecen, pagan impuestos y fortalecen la economía regional. La pregunta entonces es inevitable: ¿Por qué no se replica este modelo a nivel nacional? ¿Vamos a esperar que el mercado argentino sea ocupado por cosmética natural importada mientras nuestras materias primas son demandadas en todo el mundo? ¿Vamos a dejar caer una industria con semejantes proyecciones de crecimiento?

Hasta diciembre de 2025 existió el Proyecto de Ley Nacional Exp. S-0253/2024, presentado por la Senadora Silvina García Larraburu. Al dejar su banca, el proyecto perdió estado parlamentario. Desde ACNA seguimos trabajando para que otros legisladores lo retomen, porque la regulación es imperiosa y no puede seguir postergándose.

No pedimos privilegios. Pedimos reconocimiento, reglas claras y diálogo.

Hoy existen más de 9.000 productores de cosmética natural en todo el país, y detrás de cada uno hay materias primas, insumos, envases, logística, capacitación, inversión y familias que dependen de esta actividad. ACNA está lista para aportar criterios técnicos y construir junto a las autoridades un marco regulatorio justo, moderno y posible. La cosmética natural forma parte de la transición ecológica y del futuro productivo de Argentina.

Cada vez que se intenta frenar este sector, lejos de desaparecer, crece con más fuerza.

La pregunta es clara: ¿Vamos a dejar que una industria con semejantes proyecciones de futuro se estanque por falta de voluntad política?

Señoras y señores funcionarios: si se trata de trabajar para forjar un país más próspero, aquí hay miles de productores esperando por el derecho de legítima igualdad para trabajar.

Somos ACNA - Somos Red

Defendiendo la dignidad humana, nuestras fuentes de vida y trabajo.

                                                                                      Comisión Directiva ACNA

•   Presidente: Sra. Patricia Mina

•   Secretaria: Sra. Mónica Bettini

•   Área Técnica: Sra. Valeria Somorrostro

•   Tesorería: Srta. Macarena Flordelís

Contactos

📧 acnaargsecretaria@gmail.com

📱 +54 9 11 6218-9939

🌐 https://acna.com.ar

📷 IG: @acna.arg

Fuentes Consultadas

•   Grand View Research – Beauty and Personal Care Market Report

•   Global Market Insights – Natural & Organic Cosmetics Market

•   Euromonitor – Beauty and Personal Care Global Market

•   Resolución PUPAAs Provincia de Buenos Aires Nº150/2020

•   Ordenanzas municipales mencionadas

•   Resolución Ministerial La Pampa Nº2786/2021

•   Disposición La Pampa Nº614/2023

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Petición creada en 9 de marzo de 2026