Emitan reglamento por un Celaya Verde

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 5,000!


Los árboles son sinónimo de vida, regulan la temperatura del ambiente, evitan la erosión de los suelos, salvan vidas evitando deslaves, tienen efectos positivos en la regularización de las lluvias y en la reducción de los niveles de estrés de los ciudadanos que conviven con ellos. Incluso se asocian con menores niveles de violencia en áreas urbanas muy arboladas.

Un árbol de 1 tonelada de peso en el transcurso de un año absorbe 14.4 toneladas de CO2 de la atmósfera, pero para hacerlo necesita hojas y ramas sanas; grandes árboles podados reduciendo su copa no generan sombra, no reducen la temperatura y no absorben el CO2 que podrían. Son seres vivos que viven humillados y reducidos a una pequeña parte de su potencial. ¡Justo cuando más los necesitamos!

Cualquier persona que transite por la ciudad de Celaya se dará cuenta que nos urge respetar nuestro medio ambiente urbano; tenemos pocos árboles, muchos de ellos mal cuidados. Esto es notorio en la mayor parte de la ciudad y alcanza niveles vergonzosos en los estacionamientos de centros comerciales, plazas, tiendas de autoservicio, empresas y centros educativos; espacios que podrían ser pequeños pulmones verdes en este momento sólo son planchas de cemento, calurosas y muertas. Por increíble que parezca no existe una regulación municipal de estos espacios, no hay un reglamento que de dirección ni que los obligue a contribuir positivamente con el medio ambiente.

Sin embargo nuestra ciudad no siempre fue así. Aún hay quien recuerda el vergel que fue, los grandes laureles, los mezquites, árboles frutales y los manantiales.

Por estos motivos los que firmamos esta carta, preocupados por nuestra ciudad presente y por la ciudad que heredaremos a las siguientes generaciones, exigimos respetuosamente:

A la Lic. Elvira Paniagua Rodriguez, Presidenta Municipal. Al Arq. Luis Gustavo Báez Vega, director general de Desarrollo Urbano. Al Ing. Gastón Manuel Peña Maldonado, director general de Medio Ambiente

A los regidores Carlos Rivas Aguilar, Comisión de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico Territorial; Uriel Agustín Pineda Soto, Comisión de Medio Ambiente; Ezequiel Mancera Martínez, Comisión de Gobierno, Reglamentos y Justicia Municipal.

  • Impulsen decididamente la creación y cumplimiento de un reglamento que ordene el volumen verde en los estacionamientos de centros comerciales, plazas, tiendas de autoservicio, empresas, centros educativos y de gobierno. No es suficiente reglamentar la cantidad de árboles, ya que de poco sirven árboles a los que no se les permite crecer y dar sombra, debe ser reglamentado el volumen de sus copas.
  • Asegúrense que toda obra municipal y nuevo desarrollo vial o habitacional considere árboles creciendo sanos y fuertes.

Al Ing. Martín García Morales, director de Parques y Jardines

  • Capacite al personal de su dirección de manera que la poda de cada árbol en la ciudad busque maximizar el volumen verde de sus copas.
  • Asegúrese que cada permiso de poda a particulares que se emita incluya las indicaciones para hacerse  adecuadamente.

La prioridad no debe ser liberar el espacio a los cables de luz o teléfono,  sino hacer crecer árboles sanos y frondosos. Basta visitar cualquier ciudad arbolada para observar que los árboles son respetados y que los cables pueden sin problema pasar en medio de ellos.

A los administradores de todos los centros comerciales, plazas y tiendas de autoservicio de la ciudad. A los directores de cada centro educativo. A los directivos de las empresas localizadas en nuestro municipio, les solicitamos:

Es momento de incidir en un mejor futuro y apostarle a la vida mostrando un fuerte compromiso social y ecológico.

  • Mientras los reglamentos son generados, aprovechen para dejar crecer los árboles que ya tienen, sus centros educativos y de trabajo pueden ser pequeños oasis en la ciudad.
  • Generen nuevos pulmones verdes en sus espacios, sembrando nuevos árboles.
  • Aumenten la sensación de pertenencia de sus equipos de trabajo al invitarlos a sembrar y cuidar cada árbol.

A toda la ciudadanía:

Por favor participemos cuidando y respetando la ciudad que tenemos en préstamo. Hagamos crecer las copas de nuestros árboles. Eduquémonos y sintámonos orgullosos al mirar a la siguiente generación, heredándoles una ciudad que transformamos de un páramo de cemento y polvo en un bosque urbano lleno de sombra y vida.

En estos tiempos de violencia, apostémosle a la vida. Celaya fue un vergel y puede volver a serlo. Atentamente,

Sergio Hernández Ledward

sergiohernandezledward@gmail.com