

LAS PAREDES DEL CEMIC CHORREAN SANGRE INOCENTE
¡FIRMÁ LA PETICIÓN!
►Firmá la petición “No más experimentos con animales en el CEMIC”: https://www.change.org/p/no-mas-experimentos-con-animales-en-el-cemic-buschadriana-anmatsalud-juancabandie?fbclid=IwAR3VBYvSzWAcDvUOl15rr4BsSIu0Vdr_YaE_qcXsLsc9_uCgEKMR4rpd92E
►Mandá tu tuiter automático haciendo click acá: https://ctt.ec/b16a2
Parece mentira que a esta altura del partido, en pleno barrio de Saavedra y en el sótano de una de las instituciones de salud más prestigiosas de la Argentina se torture sistemáticamente cerca de 70 primates: capuchinos y macacos, sin piedad ni conmiseración.
Enjaulados de por vida, sufren los más crueles experimentos encerrados en el CEMIC, una entidad privada que tiene hospital y hasta dicta carreras de grado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este lugar, que se niega a dar información certera sobre la situación, ni la cantidad de animales que retienen, se han estado llevando a cabo incluso LESIONES CEREBRALES a monos en el marco de la experimentación animal (tenemos las capturas de pantalla de cuando estos estudios los publicaban en la misma página oficial del CEMIC). La ANMAT tampoco respondió con claridad a los pedidos de informes presentados, no han dado datos concretos, se limitan a decir que el hospital está habilitado a tener hasta 72 animales (aunque los medios sostienen que en el año 2002 tenían 94) y que los estudios que realizan son variados.
¡Los monos capuchinos y demás animales cautivos del CEMIC no nacieron para vivir enjaulados, aislados de su hábitat y privados de su familia y de todo comportamiento natural que da sentido a sus vidas!
Los experimentos con monos en el CEMIC fueron conocidos por primera vez en el marco de su adiestramiento en el sótano del hospital de Saavedra para ser vendidos cómo mascotas especializadas para pacientes en el exterior, principalmente con Monos Capuchino (Cebus apella), de la mano del Doctor Carlos Nagle, que había protagonizado algunas notas escalofriantes para los médios. Después del 2002 los experimentos fueron tapados, no se habló más con la prensa para evitar alborotos y así se mantuvo hasta el día de hoy.
El siniestro doctor falleció en el 2019, los experimentos y el horror en el CEMIC continúan mientras no se brindan datos oficiales, pedidos de informes, se desconoce si hay algún tipo de controles o revisiones, todo parece caer en el Comité de Bioética Institucional del CEMIC, o sea, el lobo cuida a las ovejas, como pasa siempre con estas prácticas aberrantes.
Se necesita de la colaboración de todos: pacientes, doctores, estudiantes o cualquier otra persona para hacer un boicot efectivo a esta infame institución mientras que continúen teniendo animales en el sótano de su hospital para experimentos.
#BastaDeExperimentarEnAnimalesEnNombreDeLaCiencia