
El Palacio de Cultura Rafael Uribe en Antioquia es para la Cultura, no sede presidencial
La causa
PRONUNCIAMIENTO DEL SECTOR ARTÍSTICO Y CULTURAL DE ANTIOQUIA
En defensa de la vocación cultural del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe y de la permanencia integral del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia
Medellín, Antioquia, agosto de 2026
A la Honorable Asamblea Departamental de Antioquia
Al Gobernador de Antioquia
Al Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia —ICPA—
Al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes
A la ciudadanía antioqueña
Las y los abajo firmantes, artistas, creadoras y creadores, gestores y gestoras culturales, trabajadores de la cultura, organizaciones, colectivos, agrupaciones, formadores, investigadores, consejeros, procesos comunitarios y demás agentes del ecosistema artístico y cultural de Antioquia, presentamos ante la Honorable Asamblea Departamental este pronunciamiento colectivo y solicitamos que sea leído e incorporado íntegramente en el acta y en los registros de la sesión correspondiente. Esta comunicación ha sido construida, promovida y suscrita por integrantes del sector artístico y cultural del departamento; el diputado o diputada que facilite su lectura ante la Asamblea actuará como conducto institucional para que esta posición ciudadana y sectorial quede formalmente registrada ante la Corporación.
Nuestro propósito es dejar una constancia pública e institucional inequívoca frente al anuncio realizado por la Gobernación de Antioquia el 21 de julio de 2026, según el cual el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe funcionará como sede alterna del Gobierno Nacional y el Presidente de la República despachará desde este lugar. Rechazamos que se incorpore al inmueble una función presidencial, política y administrativa que, por sus exigencias operativas, protocolarias, logísticas y de seguridad, consideramos incompatible con la prioridad cultural, patrimonial, institucional y ciudadana que el Palacio ha consolidado. Este pronunciamiento no parte de afirmar un traslado del ICPA o un cierre del inmueble, hechos que no han sido anunciados; nuestra oposición se dirige al uso presidencial mismo y a la posibilidad de que su operación condicione, aun de manera intermitente, la dinámica cultural y el acceso ciudadano que hoy definen este espacio.
EL PALACIO DE LA CULTURA ES UN ESPACIO CULTURAL CONSOLIDADO Y UNA CONQUISTA PÚBLICA
El Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe no es un inmueble vacío o subutilizado a la espera de una nueva finalidad. Es patrimonio, memoria institucional, acceso ciudadano y sede de una institucionalidad pública construida durante décadas alrededor de las artes, las culturas y el patrimonio de Antioquia. Que un edificio históricamente asociado al ejercicio del poder político departamental haya consolidado con el tiempo una vocación cultural representa una transformación de enorme significado público: un espacio de gobierno pasó a ser también un lugar habitado por artistas, gestores, investigadores, estudiantes, familias, visitantes y procesos culturales de las distintas subregiones. Consideramos que esa conquista institucional y ciudadana debe preservarse y fortalecerse, no relativizarse mediante la incorporación de funciones ajenas a su vocación actual.
La propia administración departamental ha impulsado en los últimos años la reactivación cultural permanente del Palacio. Para 2026, la Agenda Palacio proyectó más de doscientas actividades, una asistencia superior a diez mil personas y la participación de más de quinientos cuarenta artistas y agentes culturales de las nueve subregiones del departamento. Allí se desarrollan exposiciones, actividades de música, literatura, danza, cine y artes plásticas, talleres, mediaciones culturales, recorridos patrimoniales, procesos de formación, circulación y actividades familiares. Esta programación demuestra que el Palacio ya tiene una función pública definida, una comunidad que lo habita y una dinámica cultural que requiere continuidad, disponibilidad espacial, previsibilidad y acceso ciudadano efectivo.
El Palacio, además, no puede entenderse de manera aislada de su entorno. Fue declarado Bien de Interés Cultural del ámbito nacional mediante la Resolución 13 del 11 de enero de 2005 del entonces Ministerio de Cultura, y su zona de influencia fue delimitada por la Resolución 2236 del 4 de diciembre de 2008. La planeación urbana de Medellín lo reconoce dentro del núcleo originario del Centro Tradicional, articulado con la Plaza Botero, el Museo de Antioquia, la Plazuela Nutibara, los templos de Nuestra Señora de la Candelaria y de la Veracruz, entre otros bienes y espacios patrimoniales. Esa relación configura un sistema cultural, patrimonial y de espacio público cuya vitalidad depende de la continuidad de los recorridos, la apropiación ciudadana y la circulación abierta entre sus distintos componentes; por ello, las decisiones sobre seguridad y acceso al Palacio pueden proyectar efectos más allá del interior del edificio.
En los bajos del Palacio funciona, además, el Archivo Histórico de Antioquia, institución que el propio ICPA reconoce como el segundo archivo en importancia del país y uno de los más relevantes de América Latina. Allí se conservan fondos documentales de la administración pública antioqueña desde el período colonial, documentos notariales, fondos del Ferrocarril de Antioquia, colecciones de planos, mapas, material gráfico, fotografías y archivos personales, puestos al servicio de investigadores, estudiantes y ciudadanía. La consulta pública de este patrimonio documental ilustra con especial claridad por qué la apertura del Palacio debe entenderse como acceso efectivo, continuo y previsible, y no únicamente como la ausencia de un cierre formal.
POR QUÉ UNA SEDE PRESIDENCIAL NO ES COMPATIBLE CON LA DINÁMICA CULTURAL DEL PALACIO
Una sede desde la cual despacha el Presidente de la República no funciona como una oficina administrativa ordinaria. Por su propia naturaleza, debe estar en capacidad de recibir reuniones con ministros, altos funcionarios, autoridades territoriales, delegaciones, comitivas oficiales y medios de comunicación; requiere condiciones tecnológicas y de comunicaciones, manejo protocolario de agendas de alto nivel, circulación de equipos de apoyo y aplicación de esquemas de protección presidencial coordinados por las autoridades competentes. La intensidad de estas medidas varía según cada visita y la evaluación de riesgo correspondiente, y no afirmamos que ello implique necesariamente cierres generales o restricciones permanentes. Sí sostenemos que tales requerimientos son inherentes al funcionamiento de una sede presidencial y generan una tensión objetiva con un equipamiento cultural cuya razón de ser es el acceso cotidiano, amplio y previsible de públicos diversos.
Por ello, afirmar que el Palacio seguirá abierto al público no resuelve por sí solo la preocupación del sector. El acceso cultural no se reduce a mantener una puerta formalmente abierta: supone que exposiciones, talleres, recorridos, encuentros, procesos de formación, actividades de circulación, servicios del ICPA y consultas del Archivo Histórico puedan programarse y desarrollarse con continuidad; que los espacios permanezcan disponibles para su finalidad cultural; y que la agenda del Palacio no quede sujeta a reservas, acreditaciones, restricciones de circulación, cambios de último momento o dispositivos de seguridad derivados de una función presidencial concurrente. El asunto de fondo es la prioridad de uso, y para quienes firmamos esa prioridad debe continuar siendo cultural, patrimonial, institucional y ciudadana.
La ubicación del Palacio dentro de un conjunto patrimonial y de espacio público amplía esta preocupación. Plaza Botero, el Museo de Antioquia, la Plazuela Nutibara y el propio Palacio funcionan como piezas conectadas de una dinámica urbana que ha buscado revitalizar el centro mediante el arte, el patrimonio, el turismo cultural y la convivencia. No afirmamos que vaya a establecerse un perímetro permanente de seguridad ni anticipamos medidas específicas que no han sido comunicadas; advertimos que una agenda presidencial puede exigir controles temporales, cierres parciales, variaciones de circulación o dispositivos perimetrales que tensionen esa lógica de apertura y afecten la experiencia cultural y urbana del entorno.
A esta incompatibilidad funcional se suma el régimen especial de protección patrimonial del inmueble. La Resolución 13 de 2005 declaró el antiguo Palacio de la Gobernación de Antioquia como Bien de Interés Cultural del ámbito nacional, y la Ley 397 de 1997, modificada por la Ley 1185 de 2008, así como el Decreto 1080 de 2015, establecen que toda intervención que cause cambios al bien o afecte su estado debe someterse al régimen de protección correspondiente y contar con autorización previa de la autoridad competente, en este caso el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
No desconocemos el valor de que el Gobierno Nacional mantenga presencia e interlocución directa con Antioquia. Consideramos, sin embargo, que ese propósito puede y debe desarrollarse en una infraestructura institucional compatible con las necesidades administrativas, tecnológicas, logísticas, protocolarias y de seguridad propias de la Jefatura del Estado, sin trasladar esas exigencias a un inmueble patrimonial cuya principal fortaleza es precisamente su carácter cultural y abierto. Defender el Palacio no significa oponerse a la presencia del Gobierno Nacional en el departamento; significa solicitar que dicha presencia se ubique en un espacio adecuado para esa función, de manera que una necesidad institucional no condicione otra conquista pública igualmente legítima.
LA VOCACIÓN CULTURAL DEL PALACIO DEBE PRESERVARSE Y FORTALECERSE
La permanencia del ICPA en el Palacio no se limita a la ubicación de sus oficinas. Documentos oficiales del propio Instituto han reconocido este inmueble como su sede principal y principal activo, y registran su transferencia patrimonial al ICPA en el marco de la reorganización institucional adelantada entre 2010 y 2014. El Instituto tiene responsabilidades frente a los ciento veinticinco municipios y las nueve subregiones de Antioquia, y su sede funciona como punto de encuentro con artistas, gestores, investigadores, organizaciones y ciudadanía, además de albergar servicios, programación, exposiciones, procesos de formación, mediación y patrimonio. Preservar su presencia implica garantizar la disponibilidad efectiva de los espacios que hacen posible esa misión y evitar que la programación cultural o el acceso ciudadano queden subordinados a una función política o administrativa concurrente.
Esta discusión plantea un principio que consideramos fundamental para Antioquia: la infraestructura pública que ha consolidado una destinación cultural debe preservarse, fortalecerse y ampliarse. Los espacios conquistados para las artes, las culturas y el patrimonio no deberían convertirse progresivamente en disponibilidad física para atender necesidades administrativas que pueden resolverse en otros inmuebles. Los gobiernos son temporales; la responsabilidad pública de proteger el patrimonio, la infraestructura cultural y los derechos culturales trasciende cada administración. Para el sector firmante no corresponde diseñar mecanismos de coexistencia entre ambas funciones, sino preservar la destinación cultural del Palacio y ubicar la sede alterna presidencial en una infraestructura compatible con las exigencias propias de la Jefatura del Estado.
SOLICITUDES DEL SECTOR ARTÍSTICO Y CULTURAL DE ANTIOQUIA
En correspondencia con esta posición, solicitamos formalmente a la Gobernación de Antioquia, a la Honorable Asamblea Departamental, al Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y a las demás autoridades competentes:
1. Informar oficialmente el alcance de la decisión anunciada. Precisar qué significa administrativa y operativamente la expresión “sede alterna”: qué espacios serían utilizados, con qué periodicidad, durante qué periodos, para qué tipos de actividades, qué adecuaciones serían necesarias, qué entidades participarían en su implementación y qué protocolos de acceso, logística y seguridad se prevén.
2. Publicar los actos, estudios y documentos que sustenten la decisión. Hacer públicos los actos administrativos, convenios, estudios técnicos, patrimoniales, jurídicos, financieros, logísticos y de seguridad existentes o proyectados, así como cualquier intervención física o tecnológica asociada a esta iniciativa. Solicitamos igualmente al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes informar si ha recibido solicitudes de autorización de intervención, consultas o proyectos relacionados con adecuaciones del Palacio para este uso y, en caso afirmativo, dar publicidad a las actuaciones que legalmente puedan ser consultadas.
3. Ejercer control político desde la Asamblea Departamental. Requerir formalmente al Gobierno Departamental la información correspondiente y realizar un debate de control político sobre la compatibilidad del uso presidencial anunciado con la vocación cultural, patrimonial e institucional del Palacio, así como sobre sus posibles efectos en la programación, el acceso ciudadano y el funcionamiento del ICPA.
4. Convocar a la dirección del ICPA. Citar, conforme a las competencias legales y reglamentarias de la Asamblea, al director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia para que informe públicamente sobre el alcance de la propuesta y sus posibles efectos sobre el funcionamiento institucional, la programación, los espacios, el patrimonio, el Archivo Histórico de Antioquia y el acceso ciudadano.
5. Preservar integralmente la vocación cultural y el acceso ciudadano. Garantizar que el Palacio continúe destinado al funcionamiento del ICPA, a la programación artística y cultural, a los servicios patrimoniales, al Archivo Histórico y al acceso ciudadano, preservando la disponibilidad de salones, auditorios, áreas de exposición, espacios de mediación, servicios culturales y zonas de circulación sin condicionamientos derivados de agendas presidenciales.
6. Ubicar la sede presidencial en otro inmueble compatible. Identificar y disponer una infraestructura institucional que reúna las condiciones administrativas, tecnológicas, logísticas, protocolarias y de seguridad propias de una sede desde la cual despache el Presidente de la República, sin afectar un equipamiento cultural público ni trasladar a su entorno requerimientos operativos ajenos a su vocación.
7. Descartar el Palacio como sede alterna de la Presidencia. Reconsiderar el anuncio y descartar expresamente el uso total o parcial, temporal, periódico o concurrente del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe como sede alterna desde la cual despache el Presidente de la República, preservando de manera integral su prioridad cultural, patrimonial, institucional y ciudadana.
8. Incorporar este pronunciamiento al registro institucional. Recibir oficialmente esta comunicación e incorporar su contenido íntegro al acta y a los registros de la sesión en la que sea presentada, de manera que quede constancia expresa y verificable de la posición del sector artístico y cultural frente al anuncio realizado.
QUE QUEDE CONSTANCIA
Con este pronunciamiento dejamos constancia expresa ante la Asamblea Departamental de Antioquia de nuestra oposición al uso total o parcial del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe como sede alterna de la Presidencia de la República. Nuestra oposición se refiere a la incorporación de una función política, administrativa, protocolaria, logística y de seguridad que consideramos incompatible con la prioridad cultural, patrimonial y ciudadana que este espacio ha consolidado. Nuestra participación en reuniones, mesas o escenarios de diálogo no podrá interpretarse como aceptación, concertación o consentimiento respecto de ese uso.
Solicitamos que esta posición quede incorporada íntegramente al acta de la sesión como antecedente documental e institucional. El sector artístico y cultural de Antioquia ha expresado con claridad su posición frente al anuncio: el Palacio debe continuar destinado plenamente a la cultura, al patrimonio, al ICPA, al Archivo Histórico de Antioquia y a la ciudadanía, y la sede alterna de la Presidencia debe establecerse en otro inmueble apropiado para esa función. Esta es la constancia que queremos dejar ante la Asamblea, el Gobierno Departamental, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, las instituciones culturales y las administraciones presentes y futuras.
Atentamente,
SECTOR ARTÍSTICO Y CULTURAL DE ANTIOQUIA
Artistas, creadoras y creadores, gestores y gestoras culturales, trabajadores de la cultura, organizaciones, colectivos, agrupaciones, consejeros, formadores, investigadores, procesos comunitarios y demás agentes culturales firmantes.
#AntioquiaAbrazaAlICPA
¡Firma esta petición para mantener el Palacio de Cultura Rafael Uribe Uribe al servicio del arte, la cultura y la comunidad!

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La causa
PRONUNCIAMIENTO DEL SECTOR ARTÍSTICO Y CULTURAL DE ANTIOQUIA
En defensa de la vocación cultural del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe y de la permanencia integral del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia
Medellín, Antioquia, agosto de 2026
A la Honorable Asamblea Departamental de Antioquia
Al Gobernador de Antioquia
Al Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia —ICPA—
Al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes
A la ciudadanía antioqueña
Las y los abajo firmantes, artistas, creadoras y creadores, gestores y gestoras culturales, trabajadores de la cultura, organizaciones, colectivos, agrupaciones, formadores, investigadores, consejeros, procesos comunitarios y demás agentes del ecosistema artístico y cultural de Antioquia, presentamos ante la Honorable Asamblea Departamental este pronunciamiento colectivo y solicitamos que sea leído e incorporado íntegramente en el acta y en los registros de la sesión correspondiente. Esta comunicación ha sido construida, promovida y suscrita por integrantes del sector artístico y cultural del departamento; el diputado o diputada que facilite su lectura ante la Asamblea actuará como conducto institucional para que esta posición ciudadana y sectorial quede formalmente registrada ante la Corporación.
Nuestro propósito es dejar una constancia pública e institucional inequívoca frente al anuncio realizado por la Gobernación de Antioquia el 21 de julio de 2026, según el cual el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe funcionará como sede alterna del Gobierno Nacional y el Presidente de la República despachará desde este lugar. Rechazamos que se incorpore al inmueble una función presidencial, política y administrativa que, por sus exigencias operativas, protocolarias, logísticas y de seguridad, consideramos incompatible con la prioridad cultural, patrimonial, institucional y ciudadana que el Palacio ha consolidado. Este pronunciamiento no parte de afirmar un traslado del ICPA o un cierre del inmueble, hechos que no han sido anunciados; nuestra oposición se dirige al uso presidencial mismo y a la posibilidad de que su operación condicione, aun de manera intermitente, la dinámica cultural y el acceso ciudadano que hoy definen este espacio.
EL PALACIO DE LA CULTURA ES UN ESPACIO CULTURAL CONSOLIDADO Y UNA CONQUISTA PÚBLICA
El Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe no es un inmueble vacío o subutilizado a la espera de una nueva finalidad. Es patrimonio, memoria institucional, acceso ciudadano y sede de una institucionalidad pública construida durante décadas alrededor de las artes, las culturas y el patrimonio de Antioquia. Que un edificio históricamente asociado al ejercicio del poder político departamental haya consolidado con el tiempo una vocación cultural representa una transformación de enorme significado público: un espacio de gobierno pasó a ser también un lugar habitado por artistas, gestores, investigadores, estudiantes, familias, visitantes y procesos culturales de las distintas subregiones. Consideramos que esa conquista institucional y ciudadana debe preservarse y fortalecerse, no relativizarse mediante la incorporación de funciones ajenas a su vocación actual.
La propia administración departamental ha impulsado en los últimos años la reactivación cultural permanente del Palacio. Para 2026, la Agenda Palacio proyectó más de doscientas actividades, una asistencia superior a diez mil personas y la participación de más de quinientos cuarenta artistas y agentes culturales de las nueve subregiones del departamento. Allí se desarrollan exposiciones, actividades de música, literatura, danza, cine y artes plásticas, talleres, mediaciones culturales, recorridos patrimoniales, procesos de formación, circulación y actividades familiares. Esta programación demuestra que el Palacio ya tiene una función pública definida, una comunidad que lo habita y una dinámica cultural que requiere continuidad, disponibilidad espacial, previsibilidad y acceso ciudadano efectivo.
El Palacio, además, no puede entenderse de manera aislada de su entorno. Fue declarado Bien de Interés Cultural del ámbito nacional mediante la Resolución 13 del 11 de enero de 2005 del entonces Ministerio de Cultura, y su zona de influencia fue delimitada por la Resolución 2236 del 4 de diciembre de 2008. La planeación urbana de Medellín lo reconoce dentro del núcleo originario del Centro Tradicional, articulado con la Plaza Botero, el Museo de Antioquia, la Plazuela Nutibara, los templos de Nuestra Señora de la Candelaria y de la Veracruz, entre otros bienes y espacios patrimoniales. Esa relación configura un sistema cultural, patrimonial y de espacio público cuya vitalidad depende de la continuidad de los recorridos, la apropiación ciudadana y la circulación abierta entre sus distintos componentes; por ello, las decisiones sobre seguridad y acceso al Palacio pueden proyectar efectos más allá del interior del edificio.
En los bajos del Palacio funciona, además, el Archivo Histórico de Antioquia, institución que el propio ICPA reconoce como el segundo archivo en importancia del país y uno de los más relevantes de América Latina. Allí se conservan fondos documentales de la administración pública antioqueña desde el período colonial, documentos notariales, fondos del Ferrocarril de Antioquia, colecciones de planos, mapas, material gráfico, fotografías y archivos personales, puestos al servicio de investigadores, estudiantes y ciudadanía. La consulta pública de este patrimonio documental ilustra con especial claridad por qué la apertura del Palacio debe entenderse como acceso efectivo, continuo y previsible, y no únicamente como la ausencia de un cierre formal.
POR QUÉ UNA SEDE PRESIDENCIAL NO ES COMPATIBLE CON LA DINÁMICA CULTURAL DEL PALACIO
Una sede desde la cual despacha el Presidente de la República no funciona como una oficina administrativa ordinaria. Por su propia naturaleza, debe estar en capacidad de recibir reuniones con ministros, altos funcionarios, autoridades territoriales, delegaciones, comitivas oficiales y medios de comunicación; requiere condiciones tecnológicas y de comunicaciones, manejo protocolario de agendas de alto nivel, circulación de equipos de apoyo y aplicación de esquemas de protección presidencial coordinados por las autoridades competentes. La intensidad de estas medidas varía según cada visita y la evaluación de riesgo correspondiente, y no afirmamos que ello implique necesariamente cierres generales o restricciones permanentes. Sí sostenemos que tales requerimientos son inherentes al funcionamiento de una sede presidencial y generan una tensión objetiva con un equipamiento cultural cuya razón de ser es el acceso cotidiano, amplio y previsible de públicos diversos.
Por ello, afirmar que el Palacio seguirá abierto al público no resuelve por sí solo la preocupación del sector. El acceso cultural no se reduce a mantener una puerta formalmente abierta: supone que exposiciones, talleres, recorridos, encuentros, procesos de formación, actividades de circulación, servicios del ICPA y consultas del Archivo Histórico puedan programarse y desarrollarse con continuidad; que los espacios permanezcan disponibles para su finalidad cultural; y que la agenda del Palacio no quede sujeta a reservas, acreditaciones, restricciones de circulación, cambios de último momento o dispositivos de seguridad derivados de una función presidencial concurrente. El asunto de fondo es la prioridad de uso, y para quienes firmamos esa prioridad debe continuar siendo cultural, patrimonial, institucional y ciudadana.
La ubicación del Palacio dentro de un conjunto patrimonial y de espacio público amplía esta preocupación. Plaza Botero, el Museo de Antioquia, la Plazuela Nutibara y el propio Palacio funcionan como piezas conectadas de una dinámica urbana que ha buscado revitalizar el centro mediante el arte, el patrimonio, el turismo cultural y la convivencia. No afirmamos que vaya a establecerse un perímetro permanente de seguridad ni anticipamos medidas específicas que no han sido comunicadas; advertimos que una agenda presidencial puede exigir controles temporales, cierres parciales, variaciones de circulación o dispositivos perimetrales que tensionen esa lógica de apertura y afecten la experiencia cultural y urbana del entorno.
A esta incompatibilidad funcional se suma el régimen especial de protección patrimonial del inmueble. La Resolución 13 de 2005 declaró el antiguo Palacio de la Gobernación de Antioquia como Bien de Interés Cultural del ámbito nacional, y la Ley 397 de 1997, modificada por la Ley 1185 de 2008, así como el Decreto 1080 de 2015, establecen que toda intervención que cause cambios al bien o afecte su estado debe someterse al régimen de protección correspondiente y contar con autorización previa de la autoridad competente, en este caso el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
No desconocemos el valor de que el Gobierno Nacional mantenga presencia e interlocución directa con Antioquia. Consideramos, sin embargo, que ese propósito puede y debe desarrollarse en una infraestructura institucional compatible con las necesidades administrativas, tecnológicas, logísticas, protocolarias y de seguridad propias de la Jefatura del Estado, sin trasladar esas exigencias a un inmueble patrimonial cuya principal fortaleza es precisamente su carácter cultural y abierto. Defender el Palacio no significa oponerse a la presencia del Gobierno Nacional en el departamento; significa solicitar que dicha presencia se ubique en un espacio adecuado para esa función, de manera que una necesidad institucional no condicione otra conquista pública igualmente legítima.
LA VOCACIÓN CULTURAL DEL PALACIO DEBE PRESERVARSE Y FORTALECERSE
La permanencia del ICPA en el Palacio no se limita a la ubicación de sus oficinas. Documentos oficiales del propio Instituto han reconocido este inmueble como su sede principal y principal activo, y registran su transferencia patrimonial al ICPA en el marco de la reorganización institucional adelantada entre 2010 y 2014. El Instituto tiene responsabilidades frente a los ciento veinticinco municipios y las nueve subregiones de Antioquia, y su sede funciona como punto de encuentro con artistas, gestores, investigadores, organizaciones y ciudadanía, además de albergar servicios, programación, exposiciones, procesos de formación, mediación y patrimonio. Preservar su presencia implica garantizar la disponibilidad efectiva de los espacios que hacen posible esa misión y evitar que la programación cultural o el acceso ciudadano queden subordinados a una función política o administrativa concurrente.
Esta discusión plantea un principio que consideramos fundamental para Antioquia: la infraestructura pública que ha consolidado una destinación cultural debe preservarse, fortalecerse y ampliarse. Los espacios conquistados para las artes, las culturas y el patrimonio no deberían convertirse progresivamente en disponibilidad física para atender necesidades administrativas que pueden resolverse en otros inmuebles. Los gobiernos son temporales; la responsabilidad pública de proteger el patrimonio, la infraestructura cultural y los derechos culturales trasciende cada administración. Para el sector firmante no corresponde diseñar mecanismos de coexistencia entre ambas funciones, sino preservar la destinación cultural del Palacio y ubicar la sede alterna presidencial en una infraestructura compatible con las exigencias propias de la Jefatura del Estado.
SOLICITUDES DEL SECTOR ARTÍSTICO Y CULTURAL DE ANTIOQUIA
En correspondencia con esta posición, solicitamos formalmente a la Gobernación de Antioquia, a la Honorable Asamblea Departamental, al Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y a las demás autoridades competentes:
1. Informar oficialmente el alcance de la decisión anunciada. Precisar qué significa administrativa y operativamente la expresión “sede alterna”: qué espacios serían utilizados, con qué periodicidad, durante qué periodos, para qué tipos de actividades, qué adecuaciones serían necesarias, qué entidades participarían en su implementación y qué protocolos de acceso, logística y seguridad se prevén.
2. Publicar los actos, estudios y documentos que sustenten la decisión. Hacer públicos los actos administrativos, convenios, estudios técnicos, patrimoniales, jurídicos, financieros, logísticos y de seguridad existentes o proyectados, así como cualquier intervención física o tecnológica asociada a esta iniciativa. Solicitamos igualmente al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes informar si ha recibido solicitudes de autorización de intervención, consultas o proyectos relacionados con adecuaciones del Palacio para este uso y, en caso afirmativo, dar publicidad a las actuaciones que legalmente puedan ser consultadas.
3. Ejercer control político desde la Asamblea Departamental. Requerir formalmente al Gobierno Departamental la información correspondiente y realizar un debate de control político sobre la compatibilidad del uso presidencial anunciado con la vocación cultural, patrimonial e institucional del Palacio, así como sobre sus posibles efectos en la programación, el acceso ciudadano y el funcionamiento del ICPA.
4. Convocar a la dirección del ICPA. Citar, conforme a las competencias legales y reglamentarias de la Asamblea, al director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia para que informe públicamente sobre el alcance de la propuesta y sus posibles efectos sobre el funcionamiento institucional, la programación, los espacios, el patrimonio, el Archivo Histórico de Antioquia y el acceso ciudadano.
5. Preservar integralmente la vocación cultural y el acceso ciudadano. Garantizar que el Palacio continúe destinado al funcionamiento del ICPA, a la programación artística y cultural, a los servicios patrimoniales, al Archivo Histórico y al acceso ciudadano, preservando la disponibilidad de salones, auditorios, áreas de exposición, espacios de mediación, servicios culturales y zonas de circulación sin condicionamientos derivados de agendas presidenciales.
6. Ubicar la sede presidencial en otro inmueble compatible. Identificar y disponer una infraestructura institucional que reúna las condiciones administrativas, tecnológicas, logísticas, protocolarias y de seguridad propias de una sede desde la cual despache el Presidente de la República, sin afectar un equipamiento cultural público ni trasladar a su entorno requerimientos operativos ajenos a su vocación.
7. Descartar el Palacio como sede alterna de la Presidencia. Reconsiderar el anuncio y descartar expresamente el uso total o parcial, temporal, periódico o concurrente del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe como sede alterna desde la cual despache el Presidente de la República, preservando de manera integral su prioridad cultural, patrimonial, institucional y ciudadana.
8. Incorporar este pronunciamiento al registro institucional. Recibir oficialmente esta comunicación e incorporar su contenido íntegro al acta y a los registros de la sesión en la que sea presentada, de manera que quede constancia expresa y verificable de la posición del sector artístico y cultural frente al anuncio realizado.
QUE QUEDE CONSTANCIA
Con este pronunciamiento dejamos constancia expresa ante la Asamblea Departamental de Antioquia de nuestra oposición al uso total o parcial del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe como sede alterna de la Presidencia de la República. Nuestra oposición se refiere a la incorporación de una función política, administrativa, protocolaria, logística y de seguridad que consideramos incompatible con la prioridad cultural, patrimonial y ciudadana que este espacio ha consolidado. Nuestra participación en reuniones, mesas o escenarios de diálogo no podrá interpretarse como aceptación, concertación o consentimiento respecto de ese uso.
Solicitamos que esta posición quede incorporada íntegramente al acta de la sesión como antecedente documental e institucional. El sector artístico y cultural de Antioquia ha expresado con claridad su posición frente al anuncio: el Palacio debe continuar destinado plenamente a la cultura, al patrimonio, al ICPA, al Archivo Histórico de Antioquia y a la ciudadanía, y la sede alterna de la Presidencia debe establecerse en otro inmueble apropiado para esa función. Esta es la constancia que queremos dejar ante la Asamblea, el Gobierno Departamental, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, las instituciones culturales y las administraciones presentes y futuras.
Atentamente,
SECTOR ARTÍSTICO Y CULTURAL DE ANTIOQUIA
Artistas, creadoras y creadores, gestores y gestoras culturales, trabajadores de la cultura, organizaciones, colectivos, agrupaciones, consejeros, formadores, investigadores, procesos comunitarios y demás agentes culturales firmantes.
#AntioquiaAbrazaAlICPA
¡Firma esta petición para mantener el Palacio de Cultura Rafael Uribe Uribe al servicio del arte, la cultura y la comunidad!

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Petición creada en 25 de agosto de 2026