El Chaltén al borde del colapso


El Chaltén al borde del colapso
La causa
El Chaltén al borde del colapso: Cómo un intendente destruye un pueblo en tiempo récord
La improvisación, el despilfarro y la opacidad como método de gobierno
Mientras El Chaltén vive su temporada alta y miles de turistas recorren sus calles, la gestión municipal navega en aguas turbias que amenazan con hundir las finanzas públicas. Lo que debería ser un modelo de administración transparente en uno de los destinos más codiciados de la Patagonia se ha convertido en un manual de cómo NO gobernar.
El presupuesto fantasma: cuando $842 millones se evaporan
No estamos hablando de pequeños ajustes contables. $842 MILLONES de sub-ejecución no son un error administrativo, son la prueba fehaciente de una gestión que no tiene idea de lo que hace. Planifican con los ojos cerrados y ejecutan con las manos atadas. O peor aún: planifican sabiendo que no cumplirán, convirtiendo el presupuesto municipal en pura ficción.
¿Pero eso es todo? Por supuesto que no.
La obra pública que nunca existió: $940 millones en humo
Casi $940 millones destinados a trabajos públicos que simplemente NO SE EJECUTARON. Lean eso de nuevo. La inversión real se desplomó del 16% al 3%. Mientras las calles se deterioran, la infraestructura colapsa y los vecinos claman por servicios básicos, el Ejecutivo Municipal hace malabares con números que solo existen en papel.
¿Dónde están esas obras? ¿Dónde están esas mejoras? ¿O acaso esperamos que los baches se tapen solos y las calles se asfalten por arte de magia?
El truco sucio: financiarse con la plata de los jubilados
Aquí viene lo verdaderamente repugnante: utilizar aportes y contribuciones a la seguridad social como caja chica del municipio. Sí, leyeron bien. Dinero que corresponde a los trabajadores municipales para su futura jubilación, usado como financiamiento encubierto del déficit.
Esto no solo es inmoral, viola expresamente el artículo 53 de la Ley Provincial N.º 3755. Es ilegal. Punto. Pero al intendente parece importarle poco la ley cuando tiene que tapar sus agujeros financieros.
La estrategia del avestruz: esconder los pasivos
Como si todo lo anterior fuera poco, el Ejecutivo ni siquiera tiene la decencia de reconocer explícitamente los pasivos exigibles. Es decir, deben plata pero prefieren que no figure en los libros. Una contabilidad digna de un kiosquero improvisado, no de una administración municipal.
Falsear la situación financiera real no es creatividad contable, es mentirle a toda una comunidad.
Presupuesto express: aprobalo rápido antes que se den cuenta
Y como frutilla del postre, el Proyecto de Presupuesto 2026 fue enviado al Honorable Concejo Deliberante el 9 de diciembre de 2025, días antes del cierre del año legislativo. ¿Casualidad? No. Estrategia.
Sin tiempo para análisis técnico, sin debate público, sin control institucional. Todo a las corridas, todo en penumbras, todo diseñado para que nadie haga demasiadas preguntas incómodas.
Cuando la oposición hace el trabajo del intendente
El concejal Moreno Huevo viene advirtiendo sobre estas irregularidades desde el inicio de la gestión. Observación tras observación, irregularidad tras irregularidad, y el Ejecutivo simplemente ignora, ningunea y sigue adelante como si nada.
¿Para qué tener un Concejo Deliberante si el intendente gobierna como si fuera un feudo personal?
El mensaje es claro: acá se hace lo que yo digo
El presupuesto no es un mero trámite burocrático. Es la herramienta fundamental de gobierno, el compromiso concreto de una administración con su comunidad. Aprobarlo sin rendición de cuentas, sin información completa, sin respeto por las instituciones democráticas, es un insulto a cada vecino de El Chaltén.
Vulnerar el rol del Concejo Deliberante no es solo antidemocrático, es el primer paso hacia la discrecionalidad absoluta. Y de ahí a la corrupción desembozada hay apenas un paso.
El Chaltén merece mejor. Merece un intendente que sepa administrar, que respete la ley, que gobierne con transparencia. No un improvisado que convierte las finanzas públicas en su caja de arena personal mientras el pueblo paga las consecuencias.
La pregunta ya no es si esta gestión es un desastre. La pregunta es cuánto más vamos a tolerar.
10.308
La causa
El Chaltén al borde del colapso: Cómo un intendente destruye un pueblo en tiempo récord
La improvisación, el despilfarro y la opacidad como método de gobierno
Mientras El Chaltén vive su temporada alta y miles de turistas recorren sus calles, la gestión municipal navega en aguas turbias que amenazan con hundir las finanzas públicas. Lo que debería ser un modelo de administración transparente en uno de los destinos más codiciados de la Patagonia se ha convertido en un manual de cómo NO gobernar.
El presupuesto fantasma: cuando $842 millones se evaporan
No estamos hablando de pequeños ajustes contables. $842 MILLONES de sub-ejecución no son un error administrativo, son la prueba fehaciente de una gestión que no tiene idea de lo que hace. Planifican con los ojos cerrados y ejecutan con las manos atadas. O peor aún: planifican sabiendo que no cumplirán, convirtiendo el presupuesto municipal en pura ficción.
¿Pero eso es todo? Por supuesto que no.
La obra pública que nunca existió: $940 millones en humo
Casi $940 millones destinados a trabajos públicos que simplemente NO SE EJECUTARON. Lean eso de nuevo. La inversión real se desplomó del 16% al 3%. Mientras las calles se deterioran, la infraestructura colapsa y los vecinos claman por servicios básicos, el Ejecutivo Municipal hace malabares con números que solo existen en papel.
¿Dónde están esas obras? ¿Dónde están esas mejoras? ¿O acaso esperamos que los baches se tapen solos y las calles se asfalten por arte de magia?
El truco sucio: financiarse con la plata de los jubilados
Aquí viene lo verdaderamente repugnante: utilizar aportes y contribuciones a la seguridad social como caja chica del municipio. Sí, leyeron bien. Dinero que corresponde a los trabajadores municipales para su futura jubilación, usado como financiamiento encubierto del déficit.
Esto no solo es inmoral, viola expresamente el artículo 53 de la Ley Provincial N.º 3755. Es ilegal. Punto. Pero al intendente parece importarle poco la ley cuando tiene que tapar sus agujeros financieros.
La estrategia del avestruz: esconder los pasivos
Como si todo lo anterior fuera poco, el Ejecutivo ni siquiera tiene la decencia de reconocer explícitamente los pasivos exigibles. Es decir, deben plata pero prefieren que no figure en los libros. Una contabilidad digna de un kiosquero improvisado, no de una administración municipal.
Falsear la situación financiera real no es creatividad contable, es mentirle a toda una comunidad.
Presupuesto express: aprobalo rápido antes que se den cuenta
Y como frutilla del postre, el Proyecto de Presupuesto 2026 fue enviado al Honorable Concejo Deliberante el 9 de diciembre de 2025, días antes del cierre del año legislativo. ¿Casualidad? No. Estrategia.
Sin tiempo para análisis técnico, sin debate público, sin control institucional. Todo a las corridas, todo en penumbras, todo diseñado para que nadie haga demasiadas preguntas incómodas.
Cuando la oposición hace el trabajo del intendente
El concejal Moreno Huevo viene advirtiendo sobre estas irregularidades desde el inicio de la gestión. Observación tras observación, irregularidad tras irregularidad, y el Ejecutivo simplemente ignora, ningunea y sigue adelante como si nada.
¿Para qué tener un Concejo Deliberante si el intendente gobierna como si fuera un feudo personal?
El mensaje es claro: acá se hace lo que yo digo
El presupuesto no es un mero trámite burocrático. Es la herramienta fundamental de gobierno, el compromiso concreto de una administración con su comunidad. Aprobarlo sin rendición de cuentas, sin información completa, sin respeto por las instituciones democráticas, es un insulto a cada vecino de El Chaltén.
Vulnerar el rol del Concejo Deliberante no es solo antidemocrático, es el primer paso hacia la discrecionalidad absoluta. Y de ahí a la corrupción desembozada hay apenas un paso.
El Chaltén merece mejor. Merece un intendente que sepa administrar, que respete la ley, que gobierne con transparencia. No un improvisado que convierte las finanzas públicas en su caja de arena personal mientras el pueblo paga las consecuencias.
La pregunta ya no es si esta gestión es un desastre. La pregunta es cuánto más vamos a tolerar.
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Las voces de los firmantes
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Petición creada en 4 de febrero de 2026