Tengo pérdida auditiva, ¡Aprobemos el uso de los cubrebocas transparentes en México YA!

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Mi nombre es María Nazaret, tengo hipoacusia bilateral profunda (discapacidad auditiva). Angustia, vulnerabilidad, confusión y frustración son las emociones constantes que estoy viviendo a causa de los cubrebocas tradicionales.

Aun teniendo mis auxiliares auditivos me apoyo mucho en mi mayor herramienta para poder “escuchar” que es leer los labios del otro, pero debido a la actual emergencia sanitaria ocasionada por COVID-19 y el incremento del uso de los cubrebocas tradicionales se nos presenta unos de los retos invencibles de quienes padecemos una discapacidad auditiva que es la barrera que hay al portar cubrebocas tradicionales y no poder comunicarse con una persona con discapacidad auditiva.

Me da muchísima tristeza como a MÉXICO se le ha olvidado pensar en “TODOS” y se muestra poco sensible y con falta de empatía para hacer que las personas con discapacidad auditiva puedan tener una vida cotidiana sin mayores obstáculos que los retos que ya, de por sí sin los cubrebocas, enfrentamos. Imagínense ustedes poniéndose en nuestros zapatos, al no escuchar nada o no distinguir el sonido, su única manera de “escuchar” es leer los labios del otro. Si las personas a tu alrededor tienen cubrebocas tradicionales (pueden ser tus amigos, familia, clientes, servidores públicos, etc., cualquier persona que esté portando cubrebocas tradicionales) están hablando contigo y tú no puedes leer sus labios, no estás recibiendo o distinguiendo el ruido o sonido, ¡te estás perdiendo completamente de la información o mensaje! Pensemos en varios escenarios en los que esto sucede cotidianamente, por ejemplo, en las clases, en una conferencia presencial o virtual, charlas entre tus amigos, familia, clientes, en un supermercado, en un hospital, en el banco, en el camión, en el taxi, etc.

En ese momento, tu ambiente es completamente silencioso, te aíslas de los demás y no puedes escuchar ese mensaje importante, ese chiste, ese “chisme” que te cuentan, esa instrucción que te dan. Nadie parece darse cuenta, por eso te pido que te pongas en mis zapatos y en los de mucha gente que, como yo, hacemos el esfuerzo por integrarnos. Infinidad de veces la mayoría de la gente no se da cuenta de nuestras necesidades y opta por rendirse y ni siquiera intentarlo. Si supieran todo el esfuerzo que hacemos por tratar de comunicarnos con ustedes tal vez lo entenderían mejor. Hay que ser conscientes de que no todo el mundo oye igual, la incertidumbre que estamos viviendo más de 5 millones de personas con discapacidad auditiva en México (INEGI) con el uso de mascarillas tradicionales ha estado aumentando nuestra sensación de aislamiento y silencio.

¿Existe una solución? ¿Qué se puede hacer para cambiar? ¡CLARO QUE EXISTE! Existe un cubrebocas transparente que ha dado muy buenos resultados.

Es ahora más que nunca necesario que por lo menos en los ámbitos de salud, educación, laboral y de servicio tengan la iniciativa de portar cubrebocas transparentes para ofrecer un trato de calidad a todas las personas con o sin discapacidad auditiva.

Por eso mismo, yo me hago esta pregunta ¿Cuándo implementarán las autoridades el uso de cubrebocas transparentes en México?, ¿Cuándo tomará conciencia la sociedad en general que la inclusión es un derecho de todos?

Sé que mi situación no es única y somos muchas personas en México y a lo largo del mundo dando visibilidad a esta problemática. Ayúdame y ayúdanos a hacer posible el reunir muchas firmas, tantas como sean necesarias para llamar la atención a la sociedad civil y a las autoridades en México, para que empiecen a darse cuenta de la necesidad de los cubrebocas transparentes.

Los cubrebocas transparentes le darían un respiro a nuestro problema de comunicación e interacción social.

Te invito a que, como mexicano responsable y solidario, votes por la iniciativa de cubrebocas transparentes.