
La autoridad del ISC pretende descalificar nuestra petición así como la seriedad con la que opera la Change.org. al acusar que algunas personas de las más de tres mil seiscientas que firmaron usan nombres falsos o inventados, señalamiento irrelevante porque no refleja el sentir de una apabullante mayoría que se identificó plenamente con sus datos personales.
Su argumentación es muy similar a la de los opositores a la revocación del mandato promovida por nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, ¡donde aparecieron firmas de personas ya fallecidas!
Una publicación informal en redes sociales personales no es capaz de restar valor a un documento serio que concentra una gran cantidad de firmas de la ciudadanía mexicana.
Nuestra postura es firme y ejerce el derecho a la participación ciudadana. Queremos despertar una autocrítica constructiva al interior de las instituciones y motivar un diálogo con los diferentes actores del sector cultural y con las personas interesadas en el desarrollo cultural de Sonora, que ya no es una parroquia, y que debería actualizar sus programas y servicios culturales en sintonía con las tendencias globales.
El sarcasmo en forma de burla disfrazada es una conducta muy alejada de la comunicación respetuosa que toda autoridad debe mostrar ante las personas a quien está obligada a servir.