DOLORES SIN JINETEADAS - FNG SIN VIOLENCIA

Firmantes recientes:
Lidia ana Cei y 10 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

Iniciamos la petición para que la Municipalidad de Dolores deje de incluir la práctica del desfile y la jineteada en el marco de la Fiesta Nacional de la Guitarra (FNG). Y este año no es excepción.

Ni el motivo de la fiesta ni la cantidad de ediciones justifican la continuidad de la violencia en sus actividades. Es por eso que mantenemos y renovamos la petición solicitando a la actual gestión (que ya dejó de ser "nueva"), luego de 16 años de la anterior administración, para que deje de hacer “lo mismo”, y adecúe su tránsito en la conducción del municipio con una mirada diferente del Otro Animal, algo tan promocionado desde lo discursivo.

La llamada “jineteada” (junto a otras prácticas denominadas destrezas criollas), son actos violentos que implican la dominación sobre el cuerpo de los demás Animales, en particular de los equinos (pero suelen incluirse vacunos y otros), mediante el hostigamiento, el uso de rebenque y espuelas, el arrastre forzado para la atadura al palenque, entre otras manifestaciones de violencia física.

En las demás prácticas llamadas "destrezas criollas", suelen incluirse espeices como porcinos, lanares, etc.

Todo ello se realiza dentro de un "espectáculo" en el que sólo se pretende "entretener" o "divertir" al público asistente y en el que, generalmente, se realizan sorteos de importantes premios como atractivo cobrando una entrada por asistente.

Sin embargo, la realización de estas prácticas como “espectáculo”, implica para el caballo (y para todos esos animales usados) mucho, mucho más que soportar lo que y por sí es intolerable: la violencia física durante 8 a 12 o 15 segundos de azotes con rebenque y espuelazos en el pecho por parte de quien está en su espalda hostigándolo para que corcovee.

Esa violencia física se suma a la violencia psíquica y emocional que sufren de manera constante desde que son “cargados para el viaje”. Implica también todo un día (o más según el origen) de estrés, de hostilidades, de golpes, de traslados, de subidas y bajadas de jaulas (no son otra cosa los transportes), esperar atados, ser hostigados en los corrales o potreros para generar desde la previa la reacción y resistencia, cargar ansiedad, miedo, y su único deseo es huir, escapar, salirse del riesgo de su predador que es el ser humano.

Muchas veces se incluye, en estos "shows", la realización de otras prácticas también violentas como la pialada que es el derribo de vacunos o equinos enlazando a la carrera sus manos para generar su caída y ruedo. Incluso tan lejos se llega a veces que ni siquiera siendo "destreza criolla" se inlcuyen prácticas como atrapar el cerdo enjabonado y similares con otros animales y en ellas se incita la participación de personas menores de edad. O las “pruebas de riendas” o “pruebas de tambores” que consisten en una “competencia” entre dos o más jinetes montando caballos corriendo entre hileras de tambores colocados a una distancia determinada lo que implica exigir al máximo las articulaciones de las extremidades de cada caballo así como su boca, mandíbula y cuello con la fuerza del freno y la rienda. Esta última práctica, además, tiene también el agravante del tiempo previo pues se exige que los caballos tengan poco o nada de tiempo siendo montados lo que en algunos sujetos genera la “costumbre” de castigar tanto al animal que lo doblega o mata.

En estas prácticas hay cinismo.

Sí, claro que en estas prácticas hay mucha perversidad.

En estas prácticas hay violencia.

Y no sólo se trata de prácticas violentas (en toda su extensión) sino además sancionadas por la Ley 14.346 en sus arts. 2 inc. 2° y 3 incs. 7° y 8° que desde el año 1954 las convirtió en delito penal. Y cualquier ley provincial que las regule o reglamente es contraria a la ley penal emanada del Congreso Nacional, único órgano que puede sancionar el Código Penal y las leyes penales complementarias.

Ya el día 22 de Septiembre del año 1908, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dijo: “…ninguna interpretación de la ley es más concordante con los propósitos civilizadores y humanitarios, que aquella que mejor conduzca a suavizar las costumbres, suprimir la violencia y evitar el juego de azar…”.

Sin embargo, bajo el argumento de la identidad nacional, la tradición cultural, etc., se mantiene su realización en diferentes jurisdicciones llevando un espectáculo de tipo circense (una cruel parodia) que vulnera abiertamente los derechos de los demás Animales (particularmente caballos) para entretenimiento de unos pocos seres humanos y la ganancia económica de algunos.

Los caballos son sometidos al hostigamiento constante, al azote y a la espuela para generar su reacción (corcovo) y hacer aparecer a la vista del público asistente una supuesta supremacía del jinete enraizada, en realidad, en la violencia de la dominación del cuerpo.

A veces, se intenta la calificación de la práctica como "deporte" cuando, en realidad, una de las partes no ha prestado su consentimiento y ninguna competencia en paridad de armas se da: únicamente hay sometimiento y violencia contra el Otro animal que únicamente quiere huir del riesgo, de la amenaza.

Y, además de la sanción que establece la Ley Penal 14.346, las autoridades municipales, en toda la Provincia de Buenos Aires, están obligadas por el artículo 27 de la Ley Orgánica de las Municipalidades a brindar cuidado y protección a los Animales y esa obligación incluye tanto al Departamento Deliberativo como al Ejecutivo. Y esa protección no sólo incluye a perros y gatos sino a todos los demás Animales.

Pero la Municipalidad de la ciudad de Dolores ha avalado, desde sus diferentes gobiernos hasta la actualidad, la realización de “jineteadas” (y los otros actos llamados de “destreza criolla”) en el marco de sus celebraciones oficiales (como la FNG –Fiesta Nacional de la Guitarra-) dentro de predios públicos y las ha admitido o permitido cuando se realizan por particulares en otros contextos y predios (por ejemplo en el marco de la Exposición de la Sociedad Rural) difundiendo su inclusión en los cronogramas.

Apelamos a la comprensión y el entendimiento que la cultura NO ES VIOLENCIA, que la cultura no se nutre de violencia, que la cultura no se identifica con la violencia y debe tajantemente y sin eufemismos separarse de ella. Decir que la cultura es la práctica de la jineteada es igual a sostener que la cultura se nutre de costumbres violentas lo que implica perpetuar en las prácticas la misma violencia que se dice querer erradicar desde lo discursivo.

Las comunidades avanzan, las sociedades evolucionan, las costumbres cambian (pueden cambiar y deben cambiar si de violencia hacia Otros se trata) y sobre todo si se enarbola el discurso que días tras día grita la necesidad de erradicar la violencia.

Las sociedades humanas han abandonado la edad de piedra, eso implica evolución. Mantener y fomentar prácticas violentas con el argumento de una supuesta tradición cultural o invocando una falsa identidad nacional, sólo reproduce y sostiene esa violencia que desde el discurso se dice querer erradicar. En la actualidad, ya terminando el primer cuarto del siglo XXI, resulta inadmisible mantener y repetir argumentos que no sólo son falsos sino que han quedado absolutamente superados desde diferentes dimensiones. Por eso, entendemos y así lo solicitamos, estas prácticas violentas y abusivas contra los cuerpos y la libertad de Otros, deben ser erradicadas.

La tradición no es más que transmitir y cuando se apela a la tradición cultural se omite exlpicar que la cultura, conceptualmente definida como el conjunto de hábitos, prácticas y creencias de una sociedad, en un tiempo y lugar determinados, es susceptible de modificación, cambio, reemplazo, sustitución. La cultura no es algo pétreo, inmodificable, eterno sino, esencialmente modificable si hay razones para ello. Es más, la cultura debe ser modificada cuando alguna de sus prácticas, hábitos o creencias resulta dañina para algunos o alguno de sus miembros sin importar cantidad o gravedad de la vulneración.

La identidad, por su parte, nada tiene que ver con estas prácticas que han sido heredadas del español y que remiten simplemente a una forma más rápida de "romper" al portro para ser usado, prácticas bajadas de las carabelas y que excluyen (sin justificaicón) en todo caso como identitarias otras prácticas de nacionalidades diferentes, tantas como inmigrantes han forjado la nación con lo cual de ellas no puede derivarse identidad alguna.

Por esto, sin que se excluyan otros fundamentos, es que pedimos que en todo el partido de Dolores, Provincia de Buenos Aires, se prohíban expresa y definitivamente las jineteadas en todas sus modalidades o tipos (y demás actos llamadas destrezas criollas como las pialadas, pruebas de tambores, etc.), en eventos públicos o privados, sean organizadas por particulares o por el estado (y no sólo en el marco de la FNG) y, en consecuencia, el Municipio deje de organizar, promover, promocionar, difunir, avalar y/o permitir la realización de tales actividades.

En particular solicitamos se suspenda la realización de éstas prácticas en el marco de la próxima edición de la Fiesta Nacional de la Guitarra (FNG).

La violencia no nos identifica como Nación.

La jineteada no nos identifica como Pueblo.

La situación ya se hizo visible y el fin de estas prácticas es la exigencia que surge de la sociedad a lo largo y ancho del país, personas que quieren que esta forma de violentar a los Animales termine y que cientos de caballos junto a otros Animales dejen de sufrir la violencia humana disfrazada de tradición, de cultura y de identidad nacional.

El cambio empezó y no debe quedar en silencio ni puede ser en vano. Ellos, los Otros Animales, merecen y esperan ese cambio, nuestro cambio. un Cambio que los libere, los respete y les permita dejar de ser usados. Dejar de ser tratados como algo, como simples cosas o herramientas.

Porque en Argentina, hasta ahora, el sometimiento ha sido TRADICIÓN, el golpe ha sido COSTUMBRE y la violencia ha sido CULTURA.

Debemos y necesitamos cambiarlo.

El caballo debe ser homenajeado, no violentado.

El caballo merece libertad y buena vida, no el escarnio.

El caballo como amigo merece una vida libre de toda violencia y uso, no la esclavitud ni el golpe.

Con esta propuesta no estamos en contra de la Fiesta Nacional de la Guitarra. Sólo pedimos que Dolores fortalezca su identificación con la “guitarra de Fleury”, pero deje de ser parte del ciclo de la VIOLENCIA contra el Caballo y los demás Animales, contra la Niñez y la sociedad toda, que Dolores en definitiva se sume a la ética de un mundo más Justo.

Pedimos un cambio real en la política pública.

Pedimos un cambio real en la lucha contra la violencia.

Pedimos un cambio real en la inclusión y el respeto del Otro.

Que Dolores sea, además del #PrimerPuebloPatrio, el #PrimerPuebloSinJineteadas

Por un #DoloresSinJineteadas

Por el #FinDeLasJineteadas

Por el #FinDeLaViolencia

¡¡¡Gracias por apoyar esta causa!!!

 

 

 

Redes IG:

@doloresmunicipalidad

@secretariaculturadolores

@fiestanacionaldelaguitarra

@jpgarciadolores

@ibarraguille

@sebacreton72

 

Correos electrónicos:

prensa@dolores.gov.ar

mesadeentradas@dolores.gov.ar

secretariaprivada@dolores.gov.ar

cultura@dolores.gov.ar

secretariodeportes@dolores.gov.ar

turismo@dolores.gov.ar

secretariaturismodol@gmail.com

salud@dolores.gov.ar

areagenerodolores@gmail.com

proteccionciudadana@dolores.gov.ar

presidenciahcd@hotmail.com

 

4.165

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Lidia ana Cei y 10 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

Iniciamos la petición para que la Municipalidad de Dolores deje de incluir la práctica del desfile y la jineteada en el marco de la Fiesta Nacional de la Guitarra (FNG). Y este año no es excepción.

Ni el motivo de la fiesta ni la cantidad de ediciones justifican la continuidad de la violencia en sus actividades. Es por eso que mantenemos y renovamos la petición solicitando a la actual gestión (que ya dejó de ser "nueva"), luego de 16 años de la anterior administración, para que deje de hacer “lo mismo”, y adecúe su tránsito en la conducción del municipio con una mirada diferente del Otro Animal, algo tan promocionado desde lo discursivo.

La llamada “jineteada” (junto a otras prácticas denominadas destrezas criollas), son actos violentos que implican la dominación sobre el cuerpo de los demás Animales, en particular de los equinos (pero suelen incluirse vacunos y otros), mediante el hostigamiento, el uso de rebenque y espuelas, el arrastre forzado para la atadura al palenque, entre otras manifestaciones de violencia física.

En las demás prácticas llamadas "destrezas criollas", suelen incluirse espeices como porcinos, lanares, etc.

Todo ello se realiza dentro de un "espectáculo" en el que sólo se pretende "entretener" o "divertir" al público asistente y en el que, generalmente, se realizan sorteos de importantes premios como atractivo cobrando una entrada por asistente.

Sin embargo, la realización de estas prácticas como “espectáculo”, implica para el caballo (y para todos esos animales usados) mucho, mucho más que soportar lo que y por sí es intolerable: la violencia física durante 8 a 12 o 15 segundos de azotes con rebenque y espuelazos en el pecho por parte de quien está en su espalda hostigándolo para que corcovee.

Esa violencia física se suma a la violencia psíquica y emocional que sufren de manera constante desde que son “cargados para el viaje”. Implica también todo un día (o más según el origen) de estrés, de hostilidades, de golpes, de traslados, de subidas y bajadas de jaulas (no son otra cosa los transportes), esperar atados, ser hostigados en los corrales o potreros para generar desde la previa la reacción y resistencia, cargar ansiedad, miedo, y su único deseo es huir, escapar, salirse del riesgo de su predador que es el ser humano.

Muchas veces se incluye, en estos "shows", la realización de otras prácticas también violentas como la pialada que es el derribo de vacunos o equinos enlazando a la carrera sus manos para generar su caída y ruedo. Incluso tan lejos se llega a veces que ni siquiera siendo "destreza criolla" se inlcuyen prácticas como atrapar el cerdo enjabonado y similares con otros animales y en ellas se incita la participación de personas menores de edad. O las “pruebas de riendas” o “pruebas de tambores” que consisten en una “competencia” entre dos o más jinetes montando caballos corriendo entre hileras de tambores colocados a una distancia determinada lo que implica exigir al máximo las articulaciones de las extremidades de cada caballo así como su boca, mandíbula y cuello con la fuerza del freno y la rienda. Esta última práctica, además, tiene también el agravante del tiempo previo pues se exige que los caballos tengan poco o nada de tiempo siendo montados lo que en algunos sujetos genera la “costumbre” de castigar tanto al animal que lo doblega o mata.

En estas prácticas hay cinismo.

Sí, claro que en estas prácticas hay mucha perversidad.

En estas prácticas hay violencia.

Y no sólo se trata de prácticas violentas (en toda su extensión) sino además sancionadas por la Ley 14.346 en sus arts. 2 inc. 2° y 3 incs. 7° y 8° que desde el año 1954 las convirtió en delito penal. Y cualquier ley provincial que las regule o reglamente es contraria a la ley penal emanada del Congreso Nacional, único órgano que puede sancionar el Código Penal y las leyes penales complementarias.

Ya el día 22 de Septiembre del año 1908, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dijo: “…ninguna interpretación de la ley es más concordante con los propósitos civilizadores y humanitarios, que aquella que mejor conduzca a suavizar las costumbres, suprimir la violencia y evitar el juego de azar…”.

Sin embargo, bajo el argumento de la identidad nacional, la tradición cultural, etc., se mantiene su realización en diferentes jurisdicciones llevando un espectáculo de tipo circense (una cruel parodia) que vulnera abiertamente los derechos de los demás Animales (particularmente caballos) para entretenimiento de unos pocos seres humanos y la ganancia económica de algunos.

Los caballos son sometidos al hostigamiento constante, al azote y a la espuela para generar su reacción (corcovo) y hacer aparecer a la vista del público asistente una supuesta supremacía del jinete enraizada, en realidad, en la violencia de la dominación del cuerpo.

A veces, se intenta la calificación de la práctica como "deporte" cuando, en realidad, una de las partes no ha prestado su consentimiento y ninguna competencia en paridad de armas se da: únicamente hay sometimiento y violencia contra el Otro animal que únicamente quiere huir del riesgo, de la amenaza.

Y, además de la sanción que establece la Ley Penal 14.346, las autoridades municipales, en toda la Provincia de Buenos Aires, están obligadas por el artículo 27 de la Ley Orgánica de las Municipalidades a brindar cuidado y protección a los Animales y esa obligación incluye tanto al Departamento Deliberativo como al Ejecutivo. Y esa protección no sólo incluye a perros y gatos sino a todos los demás Animales.

Pero la Municipalidad de la ciudad de Dolores ha avalado, desde sus diferentes gobiernos hasta la actualidad, la realización de “jineteadas” (y los otros actos llamados de “destreza criolla”) en el marco de sus celebraciones oficiales (como la FNG –Fiesta Nacional de la Guitarra-) dentro de predios públicos y las ha admitido o permitido cuando se realizan por particulares en otros contextos y predios (por ejemplo en el marco de la Exposición de la Sociedad Rural) difundiendo su inclusión en los cronogramas.

Apelamos a la comprensión y el entendimiento que la cultura NO ES VIOLENCIA, que la cultura no se nutre de violencia, que la cultura no se identifica con la violencia y debe tajantemente y sin eufemismos separarse de ella. Decir que la cultura es la práctica de la jineteada es igual a sostener que la cultura se nutre de costumbres violentas lo que implica perpetuar en las prácticas la misma violencia que se dice querer erradicar desde lo discursivo.

Las comunidades avanzan, las sociedades evolucionan, las costumbres cambian (pueden cambiar y deben cambiar si de violencia hacia Otros se trata) y sobre todo si se enarbola el discurso que días tras día grita la necesidad de erradicar la violencia.

Las sociedades humanas han abandonado la edad de piedra, eso implica evolución. Mantener y fomentar prácticas violentas con el argumento de una supuesta tradición cultural o invocando una falsa identidad nacional, sólo reproduce y sostiene esa violencia que desde el discurso se dice querer erradicar. En la actualidad, ya terminando el primer cuarto del siglo XXI, resulta inadmisible mantener y repetir argumentos que no sólo son falsos sino que han quedado absolutamente superados desde diferentes dimensiones. Por eso, entendemos y así lo solicitamos, estas prácticas violentas y abusivas contra los cuerpos y la libertad de Otros, deben ser erradicadas.

La tradición no es más que transmitir y cuando se apela a la tradición cultural se omite exlpicar que la cultura, conceptualmente definida como el conjunto de hábitos, prácticas y creencias de una sociedad, en un tiempo y lugar determinados, es susceptible de modificación, cambio, reemplazo, sustitución. La cultura no es algo pétreo, inmodificable, eterno sino, esencialmente modificable si hay razones para ello. Es más, la cultura debe ser modificada cuando alguna de sus prácticas, hábitos o creencias resulta dañina para algunos o alguno de sus miembros sin importar cantidad o gravedad de la vulneración.

La identidad, por su parte, nada tiene que ver con estas prácticas que han sido heredadas del español y que remiten simplemente a una forma más rápida de "romper" al portro para ser usado, prácticas bajadas de las carabelas y que excluyen (sin justificaicón) en todo caso como identitarias otras prácticas de nacionalidades diferentes, tantas como inmigrantes han forjado la nación con lo cual de ellas no puede derivarse identidad alguna.

Por esto, sin que se excluyan otros fundamentos, es que pedimos que en todo el partido de Dolores, Provincia de Buenos Aires, se prohíban expresa y definitivamente las jineteadas en todas sus modalidades o tipos (y demás actos llamadas destrezas criollas como las pialadas, pruebas de tambores, etc.), en eventos públicos o privados, sean organizadas por particulares o por el estado (y no sólo en el marco de la FNG) y, en consecuencia, el Municipio deje de organizar, promover, promocionar, difunir, avalar y/o permitir la realización de tales actividades.

En particular solicitamos se suspenda la realización de éstas prácticas en el marco de la próxima edición de la Fiesta Nacional de la Guitarra (FNG).

La violencia no nos identifica como Nación.

La jineteada no nos identifica como Pueblo.

La situación ya se hizo visible y el fin de estas prácticas es la exigencia que surge de la sociedad a lo largo y ancho del país, personas que quieren que esta forma de violentar a los Animales termine y que cientos de caballos junto a otros Animales dejen de sufrir la violencia humana disfrazada de tradición, de cultura y de identidad nacional.

El cambio empezó y no debe quedar en silencio ni puede ser en vano. Ellos, los Otros Animales, merecen y esperan ese cambio, nuestro cambio. un Cambio que los libere, los respete y les permita dejar de ser usados. Dejar de ser tratados como algo, como simples cosas o herramientas.

Porque en Argentina, hasta ahora, el sometimiento ha sido TRADICIÓN, el golpe ha sido COSTUMBRE y la violencia ha sido CULTURA.

Debemos y necesitamos cambiarlo.

El caballo debe ser homenajeado, no violentado.

El caballo merece libertad y buena vida, no el escarnio.

El caballo como amigo merece una vida libre de toda violencia y uso, no la esclavitud ni el golpe.

Con esta propuesta no estamos en contra de la Fiesta Nacional de la Guitarra. Sólo pedimos que Dolores fortalezca su identificación con la “guitarra de Fleury”, pero deje de ser parte del ciclo de la VIOLENCIA contra el Caballo y los demás Animales, contra la Niñez y la sociedad toda, que Dolores en definitiva se sume a la ética de un mundo más Justo.

Pedimos un cambio real en la política pública.

Pedimos un cambio real en la lucha contra la violencia.

Pedimos un cambio real en la inclusión y el respeto del Otro.

Que Dolores sea, además del #PrimerPuebloPatrio, el #PrimerPuebloSinJineteadas

Por un #DoloresSinJineteadas

Por el #FinDeLasJineteadas

Por el #FinDeLaViolencia

¡¡¡Gracias por apoyar esta causa!!!

 

 

 

Redes IG:

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@secretariaculturadolores

@fiestanacionaldelaguitarra

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Los tomadores de decisiones

Guillermo Ibarra
Guillermo Ibarra
Presidente del HCD de Dolores
Juan Pablo García
Juan Pablo García
Intendente Municipal
Matilde Recondo
Matilde Recondo
Secretaria de Cultura y Educación por el Arte, Municipalidad de Dolores
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Petición creada en 2 de marzo de 2023