A pesar del informe contundente de la actuaria, el juez recula y se niega a aplicar apremio


Amigos firmantes:
El pasado 5 de junio, la actuaria adscrita al Juzgado 37 de lo Familiar, licenciada Yazmín García Tapia, acudió al domicilio de la guarda y custodia para constatar la negativa de mi hijo a convivir conmigo. La actuaria es una funcionaria del juzgado, con poder de dar fe.
En su informe, ésta narra cómo la mamá escucha las groserías que mi hijo me espeta, sin intervenir. ¿Qué madre "normal" actúa de esta manera? A pesar de la contundencia del informe, el juez 37 de los Familiar (doctor José Antonio Navarrete Hernández) se negó, en un documento expedido el pasado 28 de junio, a aplicar la medida de apremio que él mismo decretó el pasado 15 de abril.
En lugar de mostrar firmeza (que es lo único que funciona con los padres y madres alienadores), el juez me recomendó consultar a un tanatólogo.
Lo anterior demuestra que los jueces de lo familiar de la Ciudad de México no sólo no están capacitados para atender este tipo de casos, sino que además carecen del valor y de la voluntad necesarios para hacer cumplir sus propias resoluciones.