

Detener el despojo de tierras en Yucatán (No a las inmobiliarias).


Detener el despojo de tierras en Yucatán (No a las inmobiliarias).
La causa
El pueblo de Yucatán está indignado con lo que está sucediendo en nuestra tierra. Las inmobiliarias están descontrolando el uso del suelo, despojando y robando hectáreas enteras a los pobladores yucatecos, especialmente a los maya hablantes que, debido a sus bajos recursos, no pueden defenderse legalmente. Esta situación no solo se traduce en un robo descarado sino también en la destrucción de nuestra tierra, que es de todos. Necesitamos urgentemente la protección del suelo yucateco.
Estos actos de despojo han tenido un impacto monumental en la calidad de vida de nosotros, los yucatecos. Las inmobiliarias son culpables del desabasto de agua y de la mala calidad de la electricidad, ya que la población está creciendo a ritmos alarmantes sin la infraestructura adecuada para sostener tal crecimiento. Sin embargo, estas empresas solo buscan su propio beneficio, olvidando el respeto y el cuidado que nuestra tierra merece, invadiendo y robando con engaños.
Es crucial poner un alto a la privatización de cenotes, playas, aguadas y zonas arqueológicas, lugares sagrados y vitales que ahora están siendo explotados para el beneficio de unos pocos. Necesitamos que el Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Yucatán tomen cartas en el asunto. La falta de autoridad y regulación está permitiendo que este robo continúe, exponiendo la vulnerabilidad de nuestra gente y poniendo en riesgo nuestro patrimonio natural y cultural.
Hacemos un llamado urgente a que se establezcan límites claros y se apliquen las leyes necesarias para frenar estas injusticias. Preservemos nuestra tierra, protejamos nuestras comunidades y aseguremos un futuro sostenible para las generaciones venideras.
¿Qué es el despojo en Yucatán exactamente?
Es cuando personas, empresas o incluso autoridades le quitan la tierra a sus dueños legítimos usando:
Engaños: Hacer firmar documentos sin explicar consecuencias. "Es solo para un permiso", y era una venta. Presión económica: Ofrecer precios muy por debajo del valor real aprovechando la necesidad. Amenazas o violencia: Intimidación directa o a través de grupos.
Vacíos legales: Usar trámites agrarios complejos para transferir tierras ejidales que por ley no se podían vender.
Corrupción: Colusión de notarios, funcionarios del RAN o autoridades locales.
¿Por qué pasa tanto en Yucatán ahora?
Yucatán se volvió foco de inversión por 4 factores:
Tren Maya y desarrollos asociados: Plusvalía y especulación en toda la ruta.
Boom inmobiliario en la costa: Telchac, Sisal, Celestún para hoteles y segundas casas.
Agroindustria: Granjas porcícolas y avícolas, parques eólicos y solares que necesitan grandes extensiones.
Cenotes y recursos hídricos: Control del agua es estratégico.
Las tierras más vulnerables son ejidales y comunales mayas, porque muchas no están regularizadas y el valor espiritual/histórico no se mide en pesos.
¿Qué implica "detenerlo"?
Son acciones legales, políticas y sociales para evitar que continúe:
A nivel legal:
Amparos y juicios agrarios para anular ventas fraudulentas.
Exigir consulta indígena libre, previa e informada como marca el Convenio 169 de la OIT. Es derecho, no favor.
Regularización de tierras a favor de los poseedores históricos.
A nivel comunitario:
Asambleas ejidales que votan rechazar megaproyectos. Si el ejido dice no, legalmente no se puede.
Redes de vigilancia: Colectivos como la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal documentan y denuncian.
Uso productivo de la tierra: Un solar trabajado es más difícil de despojar que uno abandonado.
A nivel estructural:
Frenar la corrupción en notarías y Registro Agrario Nacional.
Políticas públicas que prioricen el derecho a la tierra sobre intereses empresariales.
¿Por qué importa?
Porque el despojo no solo quita hectáreas. Desarticula comunidades:
Se pierde soberanía alimentaria: milpa, apicultura, huertos.
Se rompe el tejido social y cultural maya: sitios sagrados, cenotes ceremoniales, lengua.
Genera desplazamiento y pobreza urbana.
Impacto ambiental: deforestar selva para fraccionamientos acaba con la recarga de cenotes.
"Detener el despojo" es defender el derecho a permanecer. Es asegurar que la gente que ha cuidado ese territorio por generaciones decida su futuro, sin que el dinero o el poder decidan por ellos.
Es un tema duro y muy real en el estado.
Tu apoyo es vital para hacer crecer esta causa y lograr un cambio verdadero. Por favor, firma esta petición para exigir justicia y protección para el pueblo yucateco.
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La causa
El pueblo de Yucatán está indignado con lo que está sucediendo en nuestra tierra. Las inmobiliarias están descontrolando el uso del suelo, despojando y robando hectáreas enteras a los pobladores yucatecos, especialmente a los maya hablantes que, debido a sus bajos recursos, no pueden defenderse legalmente. Esta situación no solo se traduce en un robo descarado sino también en la destrucción de nuestra tierra, que es de todos. Necesitamos urgentemente la protección del suelo yucateco.
Estos actos de despojo han tenido un impacto monumental en la calidad de vida de nosotros, los yucatecos. Las inmobiliarias son culpables del desabasto de agua y de la mala calidad de la electricidad, ya que la población está creciendo a ritmos alarmantes sin la infraestructura adecuada para sostener tal crecimiento. Sin embargo, estas empresas solo buscan su propio beneficio, olvidando el respeto y el cuidado que nuestra tierra merece, invadiendo y robando con engaños.
Es crucial poner un alto a la privatización de cenotes, playas, aguadas y zonas arqueológicas, lugares sagrados y vitales que ahora están siendo explotados para el beneficio de unos pocos. Necesitamos que el Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Yucatán tomen cartas en el asunto. La falta de autoridad y regulación está permitiendo que este robo continúe, exponiendo la vulnerabilidad de nuestra gente y poniendo en riesgo nuestro patrimonio natural y cultural.
Hacemos un llamado urgente a que se establezcan límites claros y se apliquen las leyes necesarias para frenar estas injusticias. Preservemos nuestra tierra, protejamos nuestras comunidades y aseguremos un futuro sostenible para las generaciones venideras.
¿Qué es el despojo en Yucatán exactamente?
Es cuando personas, empresas o incluso autoridades le quitan la tierra a sus dueños legítimos usando:
Engaños: Hacer firmar documentos sin explicar consecuencias. "Es solo para un permiso", y era una venta. Presión económica: Ofrecer precios muy por debajo del valor real aprovechando la necesidad. Amenazas o violencia: Intimidación directa o a través de grupos.
Vacíos legales: Usar trámites agrarios complejos para transferir tierras ejidales que por ley no se podían vender.
Corrupción: Colusión de notarios, funcionarios del RAN o autoridades locales.
¿Por qué pasa tanto en Yucatán ahora?
Yucatán se volvió foco de inversión por 4 factores:
Tren Maya y desarrollos asociados: Plusvalía y especulación en toda la ruta.
Boom inmobiliario en la costa: Telchac, Sisal, Celestún para hoteles y segundas casas.
Agroindustria: Granjas porcícolas y avícolas, parques eólicos y solares que necesitan grandes extensiones.
Cenotes y recursos hídricos: Control del agua es estratégico.
Las tierras más vulnerables son ejidales y comunales mayas, porque muchas no están regularizadas y el valor espiritual/histórico no se mide en pesos.
¿Qué implica "detenerlo"?
Son acciones legales, políticas y sociales para evitar que continúe:
A nivel legal:
Amparos y juicios agrarios para anular ventas fraudulentas.
Exigir consulta indígena libre, previa e informada como marca el Convenio 169 de la OIT. Es derecho, no favor.
Regularización de tierras a favor de los poseedores históricos.
A nivel comunitario:
Asambleas ejidales que votan rechazar megaproyectos. Si el ejido dice no, legalmente no se puede.
Redes de vigilancia: Colectivos como la Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal documentan y denuncian.
Uso productivo de la tierra: Un solar trabajado es más difícil de despojar que uno abandonado.
A nivel estructural:
Frenar la corrupción en notarías y Registro Agrario Nacional.
Políticas públicas que prioricen el derecho a la tierra sobre intereses empresariales.
¿Por qué importa?
Porque el despojo no solo quita hectáreas. Desarticula comunidades:
Se pierde soberanía alimentaria: milpa, apicultura, huertos.
Se rompe el tejido social y cultural maya: sitios sagrados, cenotes ceremoniales, lengua.
Genera desplazamiento y pobreza urbana.
Impacto ambiental: deforestar selva para fraccionamientos acaba con la recarga de cenotes.
"Detener el despojo" es defender el derecho a permanecer. Es asegurar que la gente que ha cuidado ese territorio por generaciones decida su futuro, sin que el dinero o el poder decidan por ellos.
Es un tema duro y muy real en el estado.
Tu apoyo es vital para hacer crecer esta causa y lograr un cambio verdadero. Por favor, firma esta petición para exigir justicia y protección para el pueblo yucateco.
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Petición creada en 22 de mayo de 2026