El corte de fibra en Huelva prueba por qué no podemos apagar el 2G/3G todavía
Ayer, 20 de julio de 2026, hemos sido testigos de lo que queremos evitar. Un corte de cable de fibra en la zona norte de Huelva había dejado sin Internet a miles de usuarios de Movistar (y otras operadoras dependientes de su servicio), y lo más preocupante: la operadora no tenía tiempo estimado de recuperación. Mientras escribíamos esto, numerosos ciudadanos seguían sin conexión, sin poder trabajar, acceder a servicios bancarios, contactar con emergencias o garantizar la seguridad de sus hogares.
Esto no es una hipótesis. Esto demuestra una realidad: cuando la infraestructura falla, la continuidad de red es la diferencia entre funcionamiento e indefensión. Y 2G/3G sigue siendo la red que mantiene funcionando servicios y dispositivos que muchas personas necesitan cada día.
Porque ayer, cuando la fibra se cortó, ¿qué mantendría funcionando las alarmas de seguridad en los hogares? ¿Las llamadas de emergencia desde zonas sin cobertura 4G? ¿Los pagos en comercios locales? ¿Los sistemas de teleasistencia para personas mayores? ¿Los dispositivos conectados en hospitales, farmacias y servicios esenciales?
La respuesta es 2G/3G. Esas redes siguen siendo infraestructura crítica que protege la continuidad de servicios esenciales. No es nostalgia; es realidad operativa.
Por eso exigimos detener el calendario de apagado de 2G/3G hasta que exista un plan verificado de continuidad para cada servicio que depende de 2G/3G (teleasistencia, alarmas, pagos, dispositivos en hospitales, servicios en zonas rurales). Necesitamos certeza, no promesas. También exigimos un período sin fecha límite donde 2G/3G continúe funcionando junto a 4G/5G el tiempo que sea necesario, hasta que todo esté garantizado.
Además, demandamos garantías de que en caso de fallo de infraestructura (como ayer en Huelva), los usuarios y servicios críticos tengan un respaldo real, así como comunicación clara en caso de incidencias, de forma que nunca volvamos a tener ciudadanos sin red y sin información. Y finalmente, exigimos una verificación independiente antes de cualquier apagado, certificando que nada crítico quedará sin cobertura. No es resistencia al cambio. Es responsabilidad ante servicios que muchas personas necesitan para vivir con seguridad.
Ayer Huelva quedó sin red. Mañana no podemos permitir que queden sin cobertura los servicios que protegen vidas, negocios y emergencias.
Demandamos: pausar el apagado de 2G/3G hasta que exista un plan real, verificado y sin prisas que garantice la continuidad de todo lo que depende de esas redes.
Si también experimentaste esta caída ayer, o si tu negocio, hogar o servicio depende de conectividad confiable, firma y comparte. La seguridad no se negocia con plazos imposibles.