Derogar el D U 010-2025 que privatiza Petroperú


Derogar el D U 010-2025 que privatiza Petroperú
La causa
PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO
Gremios sindicales, organizaciones de la sociedad civil, colegios profesionales y ciudadanía organizada En rechazo a la privatización abierta de Petroperú promovida por el gobierno transitorio
Las organizaciones firmantes -gremios sindicales, federaciones de trabajadores, colectivos ciudadanos, asociaciones de consumidores, colegios profesionales, ¿federaciones y comunidades indígenas? y diversas expresiones de la sociedad civil- manifestamos nuestro rechazo firme y categórico a cualquier iniciativa del gobierno transitorio que pretenda imponer una privatización abierta, directa o encubierta de Petróleos del Perú, Petroperú, inconsultamente
Nuestra posición no responde a consignas ideológicas ni a intereses particulares. Responde a una convicción democrática y patriótica y a una evaluación objetiva: Petroperú es una empresa estratégica para el Estado peruano, indispensable para el interés público y para la estabilidad de precios del mercado energético nacional. Por ello decimos:
1) Petroperú es un activo estratégico del Estado, no un botín de corto plazo
Petroperú no es una empresa cualquiera: es un instrumento de política pública en un sector crítico. En un país vulnerable a choques externos (guerras, crisis logísticas, volatilidad del petróleo y del tipo de cambio), la existencia de una empresa estatal energética permite al Perú reducir riesgos, asegurar continuidad de abastecimiento y defender el interés nacional. Privatizar Petroperú en el marco de un gobierno transitorio —con legitimidad política limitada y horizonte corto— equivale a tomar una decisión de país sin debate nacional, sin transparencia (leyes de Transparencia, Participación ciudadana y Consulta previa) y sin mandato ciudadano.
2) Rol social: presencia subsidiaria donde el privado no llega
La energía no es un bien de lujo: es un insumo esencial para el transporte, la producción, la agricultura, el comercio y el funcionamiento cotidiano de millones de hogares. Petroperú cumple un rol social subsidiario en territorios y segmentos donde las empresas privadas no llegan por que no les es rentable, o donde los costos de distribución castigan a la población. Su presencia ayuda a sostener el abastecimiento y a evitar escenarios de exclusión, desabastecimiento o abuso en zonas donde no es negocio para los privados. Reforzando además toda una cadena de desarrollo económico local en zonas rurales.
3) Rol regulador: Petroperú como “ancla” del mercado de combustibles
En mercados concentrados o altamente sensibles, la competencia se distorsiona con facilidad. Petroperú, por su tamaño y su capacidad operativa, cumple una función reguladora y estabilizadora: actúa como referente de precios y de abastecimiento,
contribuyendo a contener prácticas de colusión, especulación o márgenes injustificados de los monopolios y carteles económicos energéticos especialmente en contextos como el peruano y en plena volatilidad internacional. Debilitar o vender Petroperú es dejar a consumidores y empresas peruanas expuestos a un mercado abusivo.
4) Soberanía y seguridad energética: condiciones básicas de un país moderno
Sin seguridad energética no hay soberanía real. Un Estado que renuncia a herramientas estratégicas en energía renuncia, en los hechos, a la capacidad de proteger su economía y su población frente a crisis externas. Petroperú es parte de la arquitectura que permite sostener la continuidad del suministro y planificar la transición energética con sentido nacional. Por eso afirmamos con claridad: la privatización de Petroperú compromete la soberanía, debilita la seguridad energética del Perú y nos aleja de los objeticos de la Buena gobernanza planteadas en el Acuerdo Nacional y otros instrumentos políticos nacionales que se formaron en consenso nacional.
5) Privatizar no es sinónimo de eficiencia, vender mal es perder patrimonio
Nuestra historia nos demuestra que procesos de privatización apresurados o ideologizados han terminado en ventas subvaluadas (Aero Perú, Telefónica, Minero Perú, SiderPerú, etc.), conduciendo a una concentración privada y perdida de capacidades y oportunidades estatales. Además, cualquier intento de privatización en un contexto de crisis política con un gobierno transitorio no representativo es un atentado contra el patrimonio de la nación.
6) Lo que el país necesita: reforma, transparencia y buena gestión, no remate
Reconocemos que Petroperú -como toda entidad pública- requiere reformas profundas, estándares modernos de gobernanza y control, integridad corporativa, meritocracia, auditorías independientes, disciplina financiera y una gestión profesional orientada a resultados. Sin embargo, la respuesta a los problemas de gestión no es la privatización. Es la reconstrucción institucional, el fortalecimiento del directorio con criterios técnicos, el control anticorrupción, la transparencia total, la participación ciudadana y un plan operativo viable, evaluable y vigilado por la ciudadanía.
Exigencias y propuestas mínimas
Por lo expuesto, exigimos:
1. Derogación inmediata del DU.010-2025 y de toda iniciativa normativa, administrativa o contractual destinada a privatizar, desmembrar o transferir activos estratégicos de Petroperú.
2. Transparencia absoluta: publicación de informes, valorizaciones, memorandos, asesorías y reuniones vinculadas a cualquier intento de privatización o concesión.
3. Debate nacional y control democrático: cualquier reorganización de Petroperú debe pasar por discusión publica amplia, transparente, con control parlamentario, mecanismos de participación ciudadana y la Defensoría del Pueblo.
4. Plan de fortalecimiento institucional con metas verificables: gobernanza corporativa, gestión de riesgos, auditoría forense de la NRT, meritocracia, compras transparentes y sanción efectiva directa a responsables de malas prácticas.
5. Protección del rol social y regulador de Petroperú como empresa ancla del mercado de combustibles, garantizando abastecimiento y competencia real.
6. Compromiso con la soberanía y seguridad energética: políticas de Estado que aseguren continuidad, resiliencia y transición energética justa.
Llamado a la unidad democrática y defensa del patrimonio nacional
Convocamos a la ciudadanía, a las organizaciones sociales, a las comunidades indígenas y campesinas, a los gremios profesionales, a la academia y a los actores productivos a defender el carácter estratégico de Petroperú. El Perú no puede hipotecar su futuro energético por decisiones apresuradas ni intereses ajenos a la mayoría de los peruanos ni por agendas de corto plazo. El país necesita instituciones sólidas y políticas públicas responsables para alcanzar la sostenibilidad y no la renuncia del Estado a sectores clave.
Petroperú no se vende, Sedapal tampoco. Petroperú se reforma, se transparenta y se fortalece al servicio del Perú.
¡Por la soberanía y seguridad energética nacional!
¡Por un mercado de combustibles competitivo y justo!
¡Por el interés público y el patrimonio de todos los peruanos!
Firma ahora y ayuda a detener la privatización de nuestra empresa estatal.

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La causa
PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO
Gremios sindicales, organizaciones de la sociedad civil, colegios profesionales y ciudadanía organizada En rechazo a la privatización abierta de Petroperú promovida por el gobierno transitorio
Las organizaciones firmantes -gremios sindicales, federaciones de trabajadores, colectivos ciudadanos, asociaciones de consumidores, colegios profesionales, ¿federaciones y comunidades indígenas? y diversas expresiones de la sociedad civil- manifestamos nuestro rechazo firme y categórico a cualquier iniciativa del gobierno transitorio que pretenda imponer una privatización abierta, directa o encubierta de Petróleos del Perú, Petroperú, inconsultamente
Nuestra posición no responde a consignas ideológicas ni a intereses particulares. Responde a una convicción democrática y patriótica y a una evaluación objetiva: Petroperú es una empresa estratégica para el Estado peruano, indispensable para el interés público y para la estabilidad de precios del mercado energético nacional. Por ello decimos:
1) Petroperú es un activo estratégico del Estado, no un botín de corto plazo
Petroperú no es una empresa cualquiera: es un instrumento de política pública en un sector crítico. En un país vulnerable a choques externos (guerras, crisis logísticas, volatilidad del petróleo y del tipo de cambio), la existencia de una empresa estatal energética permite al Perú reducir riesgos, asegurar continuidad de abastecimiento y defender el interés nacional. Privatizar Petroperú en el marco de un gobierno transitorio —con legitimidad política limitada y horizonte corto— equivale a tomar una decisión de país sin debate nacional, sin transparencia (leyes de Transparencia, Participación ciudadana y Consulta previa) y sin mandato ciudadano.
2) Rol social: presencia subsidiaria donde el privado no llega
La energía no es un bien de lujo: es un insumo esencial para el transporte, la producción, la agricultura, el comercio y el funcionamiento cotidiano de millones de hogares. Petroperú cumple un rol social subsidiario en territorios y segmentos donde las empresas privadas no llegan por que no les es rentable, o donde los costos de distribución castigan a la población. Su presencia ayuda a sostener el abastecimiento y a evitar escenarios de exclusión, desabastecimiento o abuso en zonas donde no es negocio para los privados. Reforzando además toda una cadena de desarrollo económico local en zonas rurales.
3) Rol regulador: Petroperú como “ancla” del mercado de combustibles
En mercados concentrados o altamente sensibles, la competencia se distorsiona con facilidad. Petroperú, por su tamaño y su capacidad operativa, cumple una función reguladora y estabilizadora: actúa como referente de precios y de abastecimiento,
contribuyendo a contener prácticas de colusión, especulación o márgenes injustificados de los monopolios y carteles económicos energéticos especialmente en contextos como el peruano y en plena volatilidad internacional. Debilitar o vender Petroperú es dejar a consumidores y empresas peruanas expuestos a un mercado abusivo.
4) Soberanía y seguridad energética: condiciones básicas de un país moderno
Sin seguridad energética no hay soberanía real. Un Estado que renuncia a herramientas estratégicas en energía renuncia, en los hechos, a la capacidad de proteger su economía y su población frente a crisis externas. Petroperú es parte de la arquitectura que permite sostener la continuidad del suministro y planificar la transición energética con sentido nacional. Por eso afirmamos con claridad: la privatización de Petroperú compromete la soberanía, debilita la seguridad energética del Perú y nos aleja de los objeticos de la Buena gobernanza planteadas en el Acuerdo Nacional y otros instrumentos políticos nacionales que se formaron en consenso nacional.
5) Privatizar no es sinónimo de eficiencia, vender mal es perder patrimonio
Nuestra historia nos demuestra que procesos de privatización apresurados o ideologizados han terminado en ventas subvaluadas (Aero Perú, Telefónica, Minero Perú, SiderPerú, etc.), conduciendo a una concentración privada y perdida de capacidades y oportunidades estatales. Además, cualquier intento de privatización en un contexto de crisis política con un gobierno transitorio no representativo es un atentado contra el patrimonio de la nación.
6) Lo que el país necesita: reforma, transparencia y buena gestión, no remate
Reconocemos que Petroperú -como toda entidad pública- requiere reformas profundas, estándares modernos de gobernanza y control, integridad corporativa, meritocracia, auditorías independientes, disciplina financiera y una gestión profesional orientada a resultados. Sin embargo, la respuesta a los problemas de gestión no es la privatización. Es la reconstrucción institucional, el fortalecimiento del directorio con criterios técnicos, el control anticorrupción, la transparencia total, la participación ciudadana y un plan operativo viable, evaluable y vigilado por la ciudadanía.
Exigencias y propuestas mínimas
Por lo expuesto, exigimos:
1. Derogación inmediata del DU.010-2025 y de toda iniciativa normativa, administrativa o contractual destinada a privatizar, desmembrar o transferir activos estratégicos de Petroperú.
2. Transparencia absoluta: publicación de informes, valorizaciones, memorandos, asesorías y reuniones vinculadas a cualquier intento de privatización o concesión.
3. Debate nacional y control democrático: cualquier reorganización de Petroperú debe pasar por discusión publica amplia, transparente, con control parlamentario, mecanismos de participación ciudadana y la Defensoría del Pueblo.
4. Plan de fortalecimiento institucional con metas verificables: gobernanza corporativa, gestión de riesgos, auditoría forense de la NRT, meritocracia, compras transparentes y sanción efectiva directa a responsables de malas prácticas.
5. Protección del rol social y regulador de Petroperú como empresa ancla del mercado de combustibles, garantizando abastecimiento y competencia real.
6. Compromiso con la soberanía y seguridad energética: políticas de Estado que aseguren continuidad, resiliencia y transición energética justa.
Llamado a la unidad democrática y defensa del patrimonio nacional
Convocamos a la ciudadanía, a las organizaciones sociales, a las comunidades indígenas y campesinas, a los gremios profesionales, a la academia y a los actores productivos a defender el carácter estratégico de Petroperú. El Perú no puede hipotecar su futuro energético por decisiones apresuradas ni intereses ajenos a la mayoría de los peruanos ni por agendas de corto plazo. El país necesita instituciones sólidas y políticas públicas responsables para alcanzar la sostenibilidad y no la renuncia del Estado a sectores clave.
Petroperú no se vende, Sedapal tampoco. Petroperú se reforma, se transparenta y se fortalece al servicio del Perú.
¡Por la soberanía y seguridad energética nacional!
¡Por un mercado de combustibles competitivo y justo!
¡Por el interés público y el patrimonio de todos los peruanos!
Firma ahora y ayuda a detener la privatización de nuestra empresa estatal.

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Petición creada en 8 de enero de 2026