

Denuncia sobre la violación de los deberes de la Comisionada de la CIDH Rosa María Payá
La causa

Denunciamos la violación de las funciones que le competen a la Sra. Rosa María Payá Acevedo en su calidad de Comisionada de la CIDH. Dado su compromiso y subordinación a Washington, especialmente al secretario de Estado el Sr. Marco Rubio, ha trascendido que participará en la 56 Asamblea General de la OEA en Ciudad de Panamá, con la encomienda de recabar apoyo de las delegaciones asistentes para lograr el aislamiento político – diplomático de Cuba en la región. Además de sondear el posible apoyo que tendría dentro del organismo regional una eventual agresión militar norteamericana.
Hemos constatado con profunda preocupación las siguientes acciones de la Sra. Payá Acevedo, las cuales constituyen una clara violación de los principios y funciones que debe salvaguardar.
1.Petición de una intervención militar. Existe récord público que la Comisionada ha solicitado abiertamente a la administración de Donald Trump una intervención o invasión militar norteamericana en Cuba. Ello atenta directamente contra la soberanía y la autodeterminación del pueblo cubano, principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, un miembro de la CIDH no puede, bajo ninguna circunstancia, promover ni apoyar acciones bélicas o de fuerza contra un Estado.
2.Apoyo al bloqueo norteamericano. La Comisionada Payá Acevedo ha manifestado su apoyo al genocida bloqueo norteamericano contra Cuba siendo partidaria de la política de máxima presión que lleva a cabo Washington, incluido el criminal e ilegal cerco energético, que busca causar el mayor daño posible a la población cubana para generar una crisis humanitaria.
3.Promoción de iniciativas desestabilizadoras. Es de conocimiento público la participación de la Sra. Paya Acevedo en la firma o promoción de asociaciones y plataformas políticas cuyo objetivo explícito es atentar contra la soberanía del pueblo cubano y desestabilizar su orden constitucional. Estas actividades, lejos de la defensa de los derechos humanos, se enmarcan en una agenda política partidista y abiertamente injerencista.
4.Política antiinmigrante de Trump. La Sra. Payá Acevedo guarda silencio cómplice frente a la inhumana política antiinmigrante de la administración norteamericana que constituye una clara violación de los acuerdos internacionales y los derechos humanos. Las deportaciones masivas de migrantes mediante redadas violentas, infringiéndoles un trato denigrante, como si fueran delincuentes, separando familias y sin derecho a defenderse, además de la cantidad de inmigrantes fallecidos bajo la custodia del ICE. Migrar no es un delito, es un derecho.
5.Conducta reiterada. Estos no son hechos aislados, sino que se suman a su ya cuestionada visita a México, confirmando un patrón de conducta que evidencia la utilización de su investidura con fines políticos en absoluto compromiso y subordinación a la política hostil de la administración norteamericana contra Cuba, en particular de su secretario de estado Marco Rubio, quien promovió y apoyó su candidatura. Tal como lo ha señalado la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, los miembros de la CIDH no deberían militar a favor de una u otra causa.
Por todo lo expuesto y al amparo del precedente establecido por la SRE de México y lo dispuesto en el artículo 4 del estatuto de la CIDH (que establece la incompatibilidad del cargo con actividades que afecten la independencia o imparcialidad), solicitamos respetuosamente:
Primero, tener por presentada esta denuncia formal por violación de sus funciones en contra de la Comisionada Rosa María Payá Acevedo.
Segundo, se inicien las investigaciones y procedimientos conducentes para determinar la responsabilidad de la Comisionada Payá Acevedo por sus acciones de injerencia política y promoción de intervención militar extranjera, las cuales contravienen los principios de imparcialidad, objetividad y neutralidad que rigen a los miembros de la CIDH.
Tercero, se exhorte a la CIDH a pronunciarse y tomar cartas en el asunto, a fin de preservar la credibilidad del sistema interamericano de Derechos Humanos y evitar sea utilizado como plataforma para promover agendas políticas y de desestabilización contra otros Estados, en particular contra Cuba y su pueblo.

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La causa

Denunciamos la violación de las funciones que le competen a la Sra. Rosa María Payá Acevedo en su calidad de Comisionada de la CIDH. Dado su compromiso y subordinación a Washington, especialmente al secretario de Estado el Sr. Marco Rubio, ha trascendido que participará en la 56 Asamblea General de la OEA en Ciudad de Panamá, con la encomienda de recabar apoyo de las delegaciones asistentes para lograr el aislamiento político – diplomático de Cuba en la región. Además de sondear el posible apoyo que tendría dentro del organismo regional una eventual agresión militar norteamericana.
Hemos constatado con profunda preocupación las siguientes acciones de la Sra. Payá Acevedo, las cuales constituyen una clara violación de los principios y funciones que debe salvaguardar.
1.Petición de una intervención militar. Existe récord público que la Comisionada ha solicitado abiertamente a la administración de Donald Trump una intervención o invasión militar norteamericana en Cuba. Ello atenta directamente contra la soberanía y la autodeterminación del pueblo cubano, principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, un miembro de la CIDH no puede, bajo ninguna circunstancia, promover ni apoyar acciones bélicas o de fuerza contra un Estado.
2.Apoyo al bloqueo norteamericano. La Comisionada Payá Acevedo ha manifestado su apoyo al genocida bloqueo norteamericano contra Cuba siendo partidaria de la política de máxima presión que lleva a cabo Washington, incluido el criminal e ilegal cerco energético, que busca causar el mayor daño posible a la población cubana para generar una crisis humanitaria.
3.Promoción de iniciativas desestabilizadoras. Es de conocimiento público la participación de la Sra. Paya Acevedo en la firma o promoción de asociaciones y plataformas políticas cuyo objetivo explícito es atentar contra la soberanía del pueblo cubano y desestabilizar su orden constitucional. Estas actividades, lejos de la defensa de los derechos humanos, se enmarcan en una agenda política partidista y abiertamente injerencista.
4.Política antiinmigrante de Trump. La Sra. Payá Acevedo guarda silencio cómplice frente a la inhumana política antiinmigrante de la administración norteamericana que constituye una clara violación de los acuerdos internacionales y los derechos humanos. Las deportaciones masivas de migrantes mediante redadas violentas, infringiéndoles un trato denigrante, como si fueran delincuentes, separando familias y sin derecho a defenderse, además de la cantidad de inmigrantes fallecidos bajo la custodia del ICE. Migrar no es un delito, es un derecho.
5.Conducta reiterada. Estos no son hechos aislados, sino que se suman a su ya cuestionada visita a México, confirmando un patrón de conducta que evidencia la utilización de su investidura con fines políticos en absoluto compromiso y subordinación a la política hostil de la administración norteamericana contra Cuba, en particular de su secretario de estado Marco Rubio, quien promovió y apoyó su candidatura. Tal como lo ha señalado la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, los miembros de la CIDH no deberían militar a favor de una u otra causa.
Por todo lo expuesto y al amparo del precedente establecido por la SRE de México y lo dispuesto en el artículo 4 del estatuto de la CIDH (que establece la incompatibilidad del cargo con actividades que afecten la independencia o imparcialidad), solicitamos respetuosamente:
Primero, tener por presentada esta denuncia formal por violación de sus funciones en contra de la Comisionada Rosa María Payá Acevedo.
Segundo, se inicien las investigaciones y procedimientos conducentes para determinar la responsabilidad de la Comisionada Payá Acevedo por sus acciones de injerencia política y promoción de intervención militar extranjera, las cuales contravienen los principios de imparcialidad, objetividad y neutralidad que rigen a los miembros de la CIDH.
Tercero, se exhorte a la CIDH a pronunciarse y tomar cartas en el asunto, a fin de preservar la credibilidad del sistema interamericano de Derechos Humanos y evitar sea utilizado como plataforma para promover agendas políticas y de desestabilización contra otros Estados, en particular contra Cuba y su pueblo.

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Petición creada en 22 de junio de 2026