Declaración para la Educación Emocional y Bienestar RIEEB

Declaración para la Educación Emocional y Bienestar RIEEB

Firmantes recientes
Maria Andrino y 15 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Las necesidades de atención al bienestar emocional no son nuevas, y después de a pandemia no solo ha aumentado coyunturalmente las necesidades al respecto, sino que ha tenido consecuencias inmediatas en la salud mental y emocional, como alertan organismos como UNICEF. 

Por tanto, todas las administraciones y agentes de la sociedad tenemos la responsabilidad de promover el bienestar emocional, entendido como un estado positivo de emociones, de autoestima y de resiliencia, que conduce a la autorrealización, la autoeficacia ya desarrollar comportamientos que promueven la salud. 

En este sentido, es necesario fomentar que todos los espacios municipales, - sociales, culturales, educativos, deportivos, convivenciales, de salud o de atención sanitaria-, integren la promoción del bienestar emocional a través de la educación emocional como proceso socio educativo con el objetivo de desarrollar las competencias emocionales.

Las competencias emocionales contribuyen, en sentido amplio, a la prevención de trastornos emocionales y comportamientos considerados de riesgo (como la ansiedad, el estrés, la depresión, la violencia, las adicciones, los suicidios, etc.) y la mejora de la autoestima, el empoderamiento, la empatía, la convivencia, el rendimiento y el bienestar, entre otros muchos aspectos.

Es importante adoptar la perspectiva de ciclo de vida, por lo que la promoción de competencias emocionales debe ir dirigida a toda la población ya lo largo de toda la vida. Así pues, es desde las primeras etapas, cuando se adquieren las competencias personales, y en donde también encontramos riesgos para la salud mental, que se han visto aún más acentuados a raíz de la pandemia.

Así, según un estudio del departamento de Salud y Educación de la Generalidad de Cataluña, el 40% de estudiantes de 10 a 18 años encuestados arma que la pandemia les generó miedo, tristeza, ira o rabia y un 13% dicen que todavía hoy se sienten tristes y tienen rabia. La demanda de ayuda por trastornos de conducta alimentaria se ha triplicado y el número de menores con intentos de suicidio se ha cuadruplicado. Según datos de UNICEF, se calcula que 1 de cada 7 jóvenes en el mundo tiene algún tipo de trastorno mental.

Es importante, también, tener en cuenta el papel de los y las profesionales que trabajan con las personas, como agentes que deben poder desarrollar, además de las competencias técnico-profesionales propias de cada profesión, otras genéricas y transversales comunes, donde las competencias sociales y emocionales son un elemento indispensable.

De hecho, este enfoque amplio de la profesionalización, mencionado en el informe Delors en la UNESCO y en la Comisión Europea, ha sido defendido también por instituciones como la OMS (Organización Mundial de la Salud), la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), el FEM (Foro Económico Mundial) y otras muchas organizaciones internacionales y estatales. Considerando todos estos elementos, por la presente declaración, proponemos:

DECLARACION PARA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL Y EL BIENESTAR

  1. Impulsar desde el conjunto de administraciones públicas, y en concreto desde los entes locales en el ámbito comunitario, acciones de promoción del bienestar emocional que fomenten las competencias emocionales de las personas e incidan en la prevención de problemáticas de salud mental.
  2. Crear entornos socio educativos orientados al desarrollo de competencias emocionales y al fomento de actitudes de respeto y cooperación que faciliten la convivencia y el bienestar.
  3. Trabajar de forma específica, - en espacios sociales, educativos, socio educativos y comunitarios, de salud o de atención sanitaria-, la promoción del bienestar emocional en la infancia y la adolescencia como etapa vital en la que se desarrollan las competencias personales e incidiendo en los elementos de riesgo se caracterizan estos momentos de transición vital. También es necesario proporcionar formación continua a las unidades familiares en educación emocional, para crear un clima favorable al bienestar emocional en los hogares y en la socialización de los niños, adolescentes y jóvenes. Al mismo tiempo, es necesario tener en cuenta las necesidades específicas de otros períodos como el envejecimiento en el que el aislamiento, el estado de salud o de dependencia, o las situaciones de soledad pueden llevar a riesgos para el bienestar emocional.
  4. Garantizar la formación en educación emocional de profesionales del ámbito social, educativo, de salud y socioeducativo, desde una perspectiva de género e interseccional. Esto comporta su inclusión en los planes de estudio de las universidades implicadas en la formación de estos profesionales, así como en las propuestas de formación continua de todas las administraciones y entidades.
  5. Crear espacios de trabajo en red público-comunitarios en los que se articulen las acciones de las administraciones públicas con las de las entidades sociales y los espacios de apoyo mutuo y de cooperación comunitaria para promover una mayor eficacia y complementariedad en las acciones de promoción del bienestar emocional.
  6. Garantizar la accesibilidad universal a la promoción del bienestar emocional ya la adquisición de competencias emocionales, teniendo en cuenta las situaciones de desigualdad y evitando que nadie quede excluido.
  7. Desarrollar una cultura de paz y no violencia, donde las competencias emocionales de conciencia y regulación emocional, así como las competencias sociales y las emociones morales, y la defensa de los derechos universales y la justicia social, sean factores clave en la promoción de la convivencia, así como en el abordaje del acoso y violencia en el entorno escolar, violencia machista, y toda manifestación de discriminación y violencia en cualquier espacio de la sociedad.
  8. Fomentar el reconocimiento, la dignificación y la corresponsabilidad en los cuidados, y la promoción de unos usos del tiempo corresponsables, que equilibren las diferentes esferas de la vida evitando situaciones de pobreza de tiempo, y que garanticen el derecho al tiempo, como a elemento esencial para la autorrealización, el autocuidado, la salud y la participación social. Entendemos que son elementos esenciales para la sostenibilidad de la vida y la sostenibilidad social que inciden directamente en el bienestar de todas las personas, y especialmente en la salud emocional de aquellos que necesitan o proporcionan cuidados.
  9. Promover la investigación en bienestar emocional por parte de las universidades, centros de investigación, organizaciones internacionales, administraciones públicas, - también entre ellas las administraciones locales-, para vislumbrar las mejores estrategias para su efectiva puesta en práctica y para que sirva apoyo en la toma de decisiones sobre políticas sociales.
  10. Implicar a los gobiernos, en los distintos niveles de la administración pública, y las organizaciones internacionales y entidades sociales para que, en el ejercicio de sus competencias o ámbito de actuación, adopten las medidas oportunas (legislativas, económicas, sociales o educativas, de salud pública) para garantizar el derecho de cualquier persona a la promoción del bienestar emocional. Y que el acceso a estas sea gratuito y al alcance de toda la ciudadanía.

Con la intención de que esta Declaración llegue a organismos y personas relevantes en el mundo, como las que se citan a continuación, se pide apoyar esta declaración con la firma personal.

Dirigida a los gobiernos y autoridades educativas competentes de todo el mundo, entre las cuales están:

ONU (Organización de las Naciones Unidas)

UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization)

UNICEF (United Nations International Children's Emergency Fund)

OMS (Organización Mundial de la Salud)

OIT (Organización Internacional del Trabajo)

Unión Europea

OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico)

PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)

FEM (Foro Económico Mundial)

BM (Banco Mundial)

OEA (Organización de Estados Americanos)

OEI (Organización de Estados Iberoamericanos)

Gobiernos de todos los países del mundo (Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, México, Panamá, Paraguay, Perú, Reino Unido, Uruguay, Venezuela, etc.).

Universidades, sobre todo las implicadas en la formación del profesorado

Colegios profesionales

Centros educativos de todos los niveles (infantil, primaria, secundaria, etc.).

Organizaciones que apoyan la Declaración para la Educación Emocional:

RIEEB (Red Internacional de Educación Emocional y Bienestar)

COPOE (Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España).

Colegio Oficial de Psicología de Aragón.

AAPS (Asociación Aragonesa de Psicopedagogía).

ACO (Associació Catalana d'Orientació).

ACPO (Associació Catalana de Psicopedagogia i Orientació)

AEOP (Asociación Española de Orientación y Psicopedagogía).

AOIB (Associació d'Orientadors/es de les Illes Balears).

AOPH (Asociación de Orientadores Provincia de Huelva)

AOSMA (Asociación de Orientadores y Orientadoras de Málaga)

APOAN (Asociación Profesional de Orientadores/as de Andalucía).

APOCLAM (Asociación Profesional de Orientadores/as en Castilla - La Mancha).

APOCOVA (Asociación de Profesionales de la Orientación de la Comunidad Valenciana).

APOECyL (Asociación Profesional de Orientación Educativa de Castilla y León).

APOEGAL (Asociación Profesional de Orientación Educativa de Galicia).

APOEMUR (Asociación de Profesionales de Orientación Educativa de Murcia).

APOEX (Asociación Profesional de Orientadores en Extremadura).

APOLAR (Asociación de Profesores de Orientación Educativa de la Rioja).

APSIDE (Asociación de Psicopedagogía de Euskadi).

ASOSGRA (Asociación de Orientadores de Granada, con representación en Jaén y Almería).

AVOP (Asociación Valenciana de Orientación y Psicopedagogía).

FAPOAN (Federación de Asociaciones de Profesionales de la Orientación de Andalucía).

PADME PUBLICA (Asociación de Profesionales de Atención a la Diversidad Madrileña de la Educación Pública).

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Firmantes recientes
Maria Andrino y 15 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Las necesidades de atención al bienestar emocional no son nuevas, y después de a pandemia no solo ha aumentado coyunturalmente las necesidades al respecto, sino que ha tenido consecuencias inmediatas en la salud mental y emocional, como alertan organismos como UNICEF. 

Por tanto, todas las administraciones y agentes de la sociedad tenemos la responsabilidad de promover el bienestar emocional, entendido como un estado positivo de emociones, de autoestima y de resiliencia, que conduce a la autorrealización, la autoeficacia ya desarrollar comportamientos que promueven la salud. 

En este sentido, es necesario fomentar que todos los espacios municipales, - sociales, culturales, educativos, deportivos, convivenciales, de salud o de atención sanitaria-, integren la promoción del bienestar emocional a través de la educación emocional como proceso socio educativo con el objetivo de desarrollar las competencias emocionales.

Las competencias emocionales contribuyen, en sentido amplio, a la prevención de trastornos emocionales y comportamientos considerados de riesgo (como la ansiedad, el estrés, la depresión, la violencia, las adicciones, los suicidios, etc.) y la mejora de la autoestima, el empoderamiento, la empatía, la convivencia, el rendimiento y el bienestar, entre otros muchos aspectos.

Es importante adoptar la perspectiva de ciclo de vida, por lo que la promoción de competencias emocionales debe ir dirigida a toda la población ya lo largo de toda la vida. Así pues, es desde las primeras etapas, cuando se adquieren las competencias personales, y en donde también encontramos riesgos para la salud mental, que se han visto aún más acentuados a raíz de la pandemia.

Así, según un estudio del departamento de Salud y Educación de la Generalidad de Cataluña, el 40% de estudiantes de 10 a 18 años encuestados arma que la pandemia les generó miedo, tristeza, ira o rabia y un 13% dicen que todavía hoy se sienten tristes y tienen rabia. La demanda de ayuda por trastornos de conducta alimentaria se ha triplicado y el número de menores con intentos de suicidio se ha cuadruplicado. Según datos de UNICEF, se calcula que 1 de cada 7 jóvenes en el mundo tiene algún tipo de trastorno mental.

Es importante, también, tener en cuenta el papel de los y las profesionales que trabajan con las personas, como agentes que deben poder desarrollar, además de las competencias técnico-profesionales propias de cada profesión, otras genéricas y transversales comunes, donde las competencias sociales y emocionales son un elemento indispensable.

De hecho, este enfoque amplio de la profesionalización, mencionado en el informe Delors en la UNESCO y en la Comisión Europea, ha sido defendido también por instituciones como la OMS (Organización Mundial de la Salud), la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), el FEM (Foro Económico Mundial) y otras muchas organizaciones internacionales y estatales. Considerando todos estos elementos, por la presente declaración, proponemos:

DECLARACION PARA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL Y EL BIENESTAR

  1. Impulsar desde el conjunto de administraciones públicas, y en concreto desde los entes locales en el ámbito comunitario, acciones de promoción del bienestar emocional que fomenten las competencias emocionales de las personas e incidan en la prevención de problemáticas de salud mental.
  2. Crear entornos socio educativos orientados al desarrollo de competencias emocionales y al fomento de actitudes de respeto y cooperación que faciliten la convivencia y el bienestar.
  3. Trabajar de forma específica, - en espacios sociales, educativos, socio educativos y comunitarios, de salud o de atención sanitaria-, la promoción del bienestar emocional en la infancia y la adolescencia como etapa vital en la que se desarrollan las competencias personales e incidiendo en los elementos de riesgo se caracterizan estos momentos de transición vital. También es necesario proporcionar formación continua a las unidades familiares en educación emocional, para crear un clima favorable al bienestar emocional en los hogares y en la socialización de los niños, adolescentes y jóvenes. Al mismo tiempo, es necesario tener en cuenta las necesidades específicas de otros períodos como el envejecimiento en el que el aislamiento, el estado de salud o de dependencia, o las situaciones de soledad pueden llevar a riesgos para el bienestar emocional.
  4. Garantizar la formación en educación emocional de profesionales del ámbito social, educativo, de salud y socioeducativo, desde una perspectiva de género e interseccional. Esto comporta su inclusión en los planes de estudio de las universidades implicadas en la formación de estos profesionales, así como en las propuestas de formación continua de todas las administraciones y entidades.
  5. Crear espacios de trabajo en red público-comunitarios en los que se articulen las acciones de las administraciones públicas con las de las entidades sociales y los espacios de apoyo mutuo y de cooperación comunitaria para promover una mayor eficacia y complementariedad en las acciones de promoción del bienestar emocional.
  6. Garantizar la accesibilidad universal a la promoción del bienestar emocional ya la adquisición de competencias emocionales, teniendo en cuenta las situaciones de desigualdad y evitando que nadie quede excluido.
  7. Desarrollar una cultura de paz y no violencia, donde las competencias emocionales de conciencia y regulación emocional, así como las competencias sociales y las emociones morales, y la defensa de los derechos universales y la justicia social, sean factores clave en la promoción de la convivencia, así como en el abordaje del acoso y violencia en el entorno escolar, violencia machista, y toda manifestación de discriminación y violencia en cualquier espacio de la sociedad.
  8. Fomentar el reconocimiento, la dignificación y la corresponsabilidad en los cuidados, y la promoción de unos usos del tiempo corresponsables, que equilibren las diferentes esferas de la vida evitando situaciones de pobreza de tiempo, y que garanticen el derecho al tiempo, como a elemento esencial para la autorrealización, el autocuidado, la salud y la participación social. Entendemos que son elementos esenciales para la sostenibilidad de la vida y la sostenibilidad social que inciden directamente en el bienestar de todas las personas, y especialmente en la salud emocional de aquellos que necesitan o proporcionan cuidados.
  9. Promover la investigación en bienestar emocional por parte de las universidades, centros de investigación, organizaciones internacionales, administraciones públicas, - también entre ellas las administraciones locales-, para vislumbrar las mejores estrategias para su efectiva puesta en práctica y para que sirva apoyo en la toma de decisiones sobre políticas sociales.
  10. Implicar a los gobiernos, en los distintos niveles de la administración pública, y las organizaciones internacionales y entidades sociales para que, en el ejercicio de sus competencias o ámbito de actuación, adopten las medidas oportunas (legislativas, económicas, sociales o educativas, de salud pública) para garantizar el derecho de cualquier persona a la promoción del bienestar emocional. Y que el acceso a estas sea gratuito y al alcance de toda la ciudadanía.

Con la intención de que esta Declaración llegue a organismos y personas relevantes en el mundo, como las que se citan a continuación, se pide apoyar esta declaración con la firma personal.

Dirigida a los gobiernos y autoridades educativas competentes de todo el mundo, entre las cuales están:

ONU (Organización de las Naciones Unidas)

UNESCO (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization)

UNICEF (United Nations International Children's Emergency Fund)

OMS (Organización Mundial de la Salud)

OIT (Organización Internacional del Trabajo)

Unión Europea

OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico)

PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)

FEM (Foro Económico Mundial)

BM (Banco Mundial)

OEA (Organización de Estados Americanos)

OEI (Organización de Estados Iberoamericanos)

Gobiernos de todos los países del mundo (Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, México, Panamá, Paraguay, Perú, Reino Unido, Uruguay, Venezuela, etc.).

Universidades, sobre todo las implicadas en la formación del profesorado

Colegios profesionales

Centros educativos de todos los niveles (infantil, primaria, secundaria, etc.).

Organizaciones que apoyan la Declaración para la Educación Emocional:

RIEEB (Red Internacional de Educación Emocional y Bienestar)

COPOE (Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España).

Colegio Oficial de Psicología de Aragón.

AAPS (Asociación Aragonesa de Psicopedagogía).

ACO (Associació Catalana d'Orientació).

ACPO (Associació Catalana de Psicopedagogia i Orientació)

AEOP (Asociación Española de Orientación y Psicopedagogía).

AOIB (Associació d'Orientadors/es de les Illes Balears).

AOPH (Asociación de Orientadores Provincia de Huelva)

AOSMA (Asociación de Orientadores y Orientadoras de Málaga)

APOAN (Asociación Profesional de Orientadores/as de Andalucía).

APOCLAM (Asociación Profesional de Orientadores/as en Castilla - La Mancha).

APOCOVA (Asociación de Profesionales de la Orientación de la Comunidad Valenciana).

APOECyL (Asociación Profesional de Orientación Educativa de Castilla y León).

APOEGAL (Asociación Profesional de Orientación Educativa de Galicia).

APOEMUR (Asociación de Profesionales de Orientación Educativa de Murcia).

APOEX (Asociación Profesional de Orientadores en Extremadura).

APOLAR (Asociación de Profesores de Orientación Educativa de la Rioja).

APSIDE (Asociación de Psicopedagogía de Euskadi).

ASOSGRA (Asociación de Orientadores de Granada, con representación en Jaén y Almería).

AVOP (Asociación Valenciana de Orientación y Psicopedagogía).

FAPOAN (Federación de Asociaciones de Profesionales de la Orientación de Andalucía).

PADME PUBLICA (Asociación de Profesionales de Atención a la Diversidad Madrileña de la Educación Pública).

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Petición creada en 31 de mayo de 2024