De la convocatoria a la Auditoría aquí expongo las conclusiones a la misma. Muchas Gracias


De la convocatoria a la Auditoría aquí expongo las conclusiones a la misma. Muchas Gracias
La causa
Derivado del Sentimiento generalizado del supuesto #FRAUDELECTORALMEXICANO del pasado 2 de junio que circulaba en #redesociales, para su servidor era crucial que las más instancias internacionales, así como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación auditaran y determinaran si hubo ese SWITCH de Votos que tanto se habló en contra de la Coalición Fuerza y corazón por México PAN, PRI y PRD para convertirlos con ayuda de la Inteligencia Cibernética de Cuba en favor del Partido MORENA y sus candidatos.
Así mismo solicitábamos los aquí firmantes revisar que la participación del padrón electoral coincidiera con el número de votantes y el número de votos con la lógica del tope del padrón por cada casilla. Era y es necesario verificar si hubo o no el también llamado embarazo de urnas y determinar cuáles de todas ellas fueron “embarazadas”
Sin duda la intervención ilegal del presidente de la República con sus 53 observaciones muy bien ganadas por la autoridad por supuesto que también es un factor a revisar. Anular las casillas que por ley se deben anular
ojo! con el 20% de anulación del total de las casillas; es decir con 34,000 casillas se debería por ley anular la elección.
Por último: Jamás hubo en observación alguna, o al menos no las vi de los observadores internacionales que asistieron a ésta. En donde está o cuál fue el rol de la Organización de los Estados Americanos?
Nota: El voto comprado que vaya que lo hubo es prácticamente imposible de identificar.
Si bien la participación Ciudadana de las pasadas elecciones en México rebasó cualquier estimación de los participantes y el sentimiento generalizado es de que se había llevado a cabo el día de la elección un fraude por parte del gobierno pese al resentimiento Social existente (y no sin razón) de que muchos no quieren saber nada que huela a PRI, PAN y PRD.
Inocentemente para este que escribe, era fundamental garantizar la transparencia y legitimidad en nuestro proceso electoral para mantener la confianza ciudadana y La Paz mental de todas esas fuerzas que genuinamente pensamos que se había llevado un fraude pudiéramos constatar que no fue así.
CONCLUSIÓN:
Independientemente de la participación de los 12,017 firmantes a quienes agradezco encarecidamente su participación. En 7 días alcanzamos con 74 promotores, a quienes también agradezco su apoyo y participación a 72,235 personas que leyeron la iniciativa.
Para su servidor, éste es el reflejo de los resultados en las urnas.
Por eso todo lo anterior, apreciables firmantes, invito a leer este interesante artículo que no es más que la conclusión de la Auditoría que nadie nos apoyó. Digamos ellos dictámenes y conclusiones
LAS ELECCIONES TERMINARON. Y NADA MEJOR PARA CERRAR ÉSTE AMARGO CAPÍTULO DE NUESTRA HISTORIA, QUE ESTÉ EXTRAORDINARIO ENSAYO DE AUTOR DESCONOCIDO.
Paul Tabori fue un psicoanalista húngaro que escribió “La Historia Natural de la Estupidez Humana”.
Para Tabori, un estúpido es una persona que no padece ninguna afectación en su cerebro o en sus capacidades mentales (o sea, es una persona normal) pero que “no razona adecuadamente” por fallas imputables a la responsabilidad del sujeto, es decir; no indaga, no escucha, no analiza y queda atrapado en las trampas del ego -vanidad, soberbia, narcisismo-, o se deja vencer por vicios como la pereza, la ira o la lujuria, o es incapaz de controlar emociones como el miedo o la ansiedad, o en sentido contrario, la euforia.
Lo relevante aquí es que, entonces, no se trata de una incapacidad mental sino de una irresponsabilidad moral, enteramente imputable a la persona.
Carlo Cipolla, en su “The Basic Laws of Human Stupidity” advierte que, como la estupidez es por definición irracional, las personas que actúan sobre una base racional, tenderán siempre a subestimar la relevancia de los estúpidos, tanto en su número como en el impacto de sus acciones, porque la estupidez no la creemos posible; o simplemente, no damos crédito.
Por su relevancia, la estupidez adquiere el carácter de un fenómeno social particularmente peligroso, que debe ser reconocido y activamente combatido “Particularmente en el ámbito político”.
Dietrich Bonhoeffer, fue un teólogo alemán que se distinguió por su activismo contra el régimen nazi, hasta que fue capturado por la Gestapo. Encarcelado y después de varios años de encierro, ejecutado en un campo de concentración en 1945.
Mientras estaba en la cárcel no dejó de escribir y algún guardia lo ayudó a sacar sus escritos que serían publicados en forma de libro "Cartas desde la Prisión”.
En una de sus cartas elaboró lo que se conoce como la “Teoría de la Estupidez” de Bonhoeffer, tratando de explicarse cómo había sido posible que una población, mayoritariamente educada y razonablemente culta, se hubiera dejado arrastrar en ese torbellino de irracionalidad y maldad; hasta el punto de enterrar sus principios éticos y religiosos, poner en pausa su conciencia y contribuir activamente al mal; denunciando a sus vecinos, apropiándose de sus bienes o participando directamente en su encarcelamiento o ejecución.
Muchos ciudadanos alemanes, siguieron participando y apoyando al régimen nazi, incluso cuando ya era evidente su crueldad y su locura.
Años después, con arrepentimiento, algunos alegaban no haberse dado cuenta del mal imperante. El “Yo no sabía”, “no me percaté”, “me dejé llevar por el fervor nacionalista”.
Hubo en ellos una clara voluntad de no saber. Y también, una grave irresponsabilidad personal, al dejarse arrastrar por la multitud, o cegarse por la pasión ideológica.
Al querer cerrar los ojos ante la realidad, dice Bonhoeffer:
_“resultaba imposible razonar con ellos”.
Como escribió el profeta Isaías: “Cerrados están sus ojos para no ver y su corazón para no entender” (Is, 44:18-20).
Bonhoeffer explica, que en materia política, bajo ciertas circunstancias, las personas se vuelven estúpidas irracionales, o permiten esta ceguera o bloqueo de la consciencia:
“Si se observa más de cerca, se hace evidente que todo fuerte aumento de poder en la esfera pública, ya sea de naturaleza política o religiosa, infecta a una gran parte de la humanidad con su estupidez. Incluso parecería, que se trata prácticamente de una ley sociológico-psicológica.
“El poder de uno necesita de la estupidez del otro”.
El proceso que está en juego aquí, no es que las capacidades humanas particulares, por ejemplo, el intelecto, se atrofien repentinamente o fallen.
En cambio, parece que bajo el impacto abrumador del poder creciente, los seres humanos se ven privados de su independencia interior, y más o menos, conscientemente, renuncian a establecer una posición Autónoma, frente a las circunstancias emergentes.
El hecho de que el *estúpido* sea a menudo *testarudo,* no debe cegarnos ante el hecho de que no es independiente.
Al conversar con él, uno siente virtualmente, que no se trata de una persona, sino de eslóganes y cosas por el estilo, que se han apoderado de él.
*Está bajo un hechizo; cegado, maltratado y abusado en su propio ser.*
Habiéndose convertido así, en una herramienta sin mente. "La persona estúpida también será capaz de cualquier mal y al mismo tiempo, incapaz de ver que es malo…”.
Esta reflexión es para mí la conclusión a la Auditoría solicitada y muy pertinente en el momento actual de México.
Por ceguera ideológica, por afanes miméticos, por el miedo a aceptar una realidad contraria a las expectativas, o por no reconocer un error previo (haber votado en 2018 por ya saben quién ), hoy encontramos a personajes notables de nuestra vida pública, que han decidido alinearse y comprometerse con un régimen brutalmente destructivo, al amparo de banderas ideológicas (respetables algunas), como la lucha en favor de una mayor justicia social.
Es el caso, por ejemplo, de Arturo Zaldívar, Marcelo Ebrard, Lorenzo Meyer, Sabina Berman, Juan Ramón de la Fuente o Viridiana Ríos entre otros.
Todos ellos con una biografía personal muy destacada, por su formación académica, su inteligencia práctica y su pensamiento crítico, pero que ahora, están obnubilados por su pasión ideológica y su apego sentimental a las promesas (incumplidas por cierto) de la 4T. Y “no se dan cuenta” de la contribución activa que están prestando a la destrucción de la democracia mexicana, tan valiosa, tan reciente y tan frágil.
“No pueden. Están cegados” … Y detrás de ellos, tenemos a millones de mexicanos, también cegados por la estupidez, que siguen dispuestos a votar por la continuidad de la 4T, igual que tantos alemanes que seguían respaldando a Hitler en 1938 o venezolanos que aún, increíblemente, le echan porras al caos que encabeza Nicolás Maduro.
El número de estúpidos es infinito, se escribe en el Eclesiastés (1:15). Ya nos damos cuenta, pero... ¡Cuánto daño hacen!.*
#VivaMéxico
@majusavi

La causa
Derivado del Sentimiento generalizado del supuesto #FRAUDELECTORALMEXICANO del pasado 2 de junio que circulaba en #redesociales, para su servidor era crucial que las más instancias internacionales, así como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación auditaran y determinaran si hubo ese SWITCH de Votos que tanto se habló en contra de la Coalición Fuerza y corazón por México PAN, PRI y PRD para convertirlos con ayuda de la Inteligencia Cibernética de Cuba en favor del Partido MORENA y sus candidatos.
Así mismo solicitábamos los aquí firmantes revisar que la participación del padrón electoral coincidiera con el número de votantes y el número de votos con la lógica del tope del padrón por cada casilla. Era y es necesario verificar si hubo o no el también llamado embarazo de urnas y determinar cuáles de todas ellas fueron “embarazadas”
Sin duda la intervención ilegal del presidente de la República con sus 53 observaciones muy bien ganadas por la autoridad por supuesto que también es un factor a revisar. Anular las casillas que por ley se deben anular
ojo! con el 20% de anulación del total de las casillas; es decir con 34,000 casillas se debería por ley anular la elección.
Por último: Jamás hubo en observación alguna, o al menos no las vi de los observadores internacionales que asistieron a ésta. En donde está o cuál fue el rol de la Organización de los Estados Americanos?
Nota: El voto comprado que vaya que lo hubo es prácticamente imposible de identificar.
Si bien la participación Ciudadana de las pasadas elecciones en México rebasó cualquier estimación de los participantes y el sentimiento generalizado es de que se había llevado a cabo el día de la elección un fraude por parte del gobierno pese al resentimiento Social existente (y no sin razón) de que muchos no quieren saber nada que huela a PRI, PAN y PRD.
Inocentemente para este que escribe, era fundamental garantizar la transparencia y legitimidad en nuestro proceso electoral para mantener la confianza ciudadana y La Paz mental de todas esas fuerzas que genuinamente pensamos que se había llevado un fraude pudiéramos constatar que no fue así.
CONCLUSIÓN:
Independientemente de la participación de los 12,017 firmantes a quienes agradezco encarecidamente su participación. En 7 días alcanzamos con 74 promotores, a quienes también agradezco su apoyo y participación a 72,235 personas que leyeron la iniciativa.
Para su servidor, éste es el reflejo de los resultados en las urnas.
Por eso todo lo anterior, apreciables firmantes, invito a leer este interesante artículo que no es más que la conclusión de la Auditoría que nadie nos apoyó. Digamos ellos dictámenes y conclusiones
LAS ELECCIONES TERMINARON. Y NADA MEJOR PARA CERRAR ÉSTE AMARGO CAPÍTULO DE NUESTRA HISTORIA, QUE ESTÉ EXTRAORDINARIO ENSAYO DE AUTOR DESCONOCIDO.
Paul Tabori fue un psicoanalista húngaro que escribió “La Historia Natural de la Estupidez Humana”.
Para Tabori, un estúpido es una persona que no padece ninguna afectación en su cerebro o en sus capacidades mentales (o sea, es una persona normal) pero que “no razona adecuadamente” por fallas imputables a la responsabilidad del sujeto, es decir; no indaga, no escucha, no analiza y queda atrapado en las trampas del ego -vanidad, soberbia, narcisismo-, o se deja vencer por vicios como la pereza, la ira o la lujuria, o es incapaz de controlar emociones como el miedo o la ansiedad, o en sentido contrario, la euforia.
Lo relevante aquí es que, entonces, no se trata de una incapacidad mental sino de una irresponsabilidad moral, enteramente imputable a la persona.
Carlo Cipolla, en su “The Basic Laws of Human Stupidity” advierte que, como la estupidez es por definición irracional, las personas que actúan sobre una base racional, tenderán siempre a subestimar la relevancia de los estúpidos, tanto en su número como en el impacto de sus acciones, porque la estupidez no la creemos posible; o simplemente, no damos crédito.
Por su relevancia, la estupidez adquiere el carácter de un fenómeno social particularmente peligroso, que debe ser reconocido y activamente combatido “Particularmente en el ámbito político”.
Dietrich Bonhoeffer, fue un teólogo alemán que se distinguió por su activismo contra el régimen nazi, hasta que fue capturado por la Gestapo. Encarcelado y después de varios años de encierro, ejecutado en un campo de concentración en 1945.
Mientras estaba en la cárcel no dejó de escribir y algún guardia lo ayudó a sacar sus escritos que serían publicados en forma de libro "Cartas desde la Prisión”.
En una de sus cartas elaboró lo que se conoce como la “Teoría de la Estupidez” de Bonhoeffer, tratando de explicarse cómo había sido posible que una población, mayoritariamente educada y razonablemente culta, se hubiera dejado arrastrar en ese torbellino de irracionalidad y maldad; hasta el punto de enterrar sus principios éticos y religiosos, poner en pausa su conciencia y contribuir activamente al mal; denunciando a sus vecinos, apropiándose de sus bienes o participando directamente en su encarcelamiento o ejecución.
Muchos ciudadanos alemanes, siguieron participando y apoyando al régimen nazi, incluso cuando ya era evidente su crueldad y su locura.
Años después, con arrepentimiento, algunos alegaban no haberse dado cuenta del mal imperante. El “Yo no sabía”, “no me percaté”, “me dejé llevar por el fervor nacionalista”.
Hubo en ellos una clara voluntad de no saber. Y también, una grave irresponsabilidad personal, al dejarse arrastrar por la multitud, o cegarse por la pasión ideológica.
Al querer cerrar los ojos ante la realidad, dice Bonhoeffer:
_“resultaba imposible razonar con ellos”.
Como escribió el profeta Isaías: “Cerrados están sus ojos para no ver y su corazón para no entender” (Is, 44:18-20).
Bonhoeffer explica, que en materia política, bajo ciertas circunstancias, las personas se vuelven estúpidas irracionales, o permiten esta ceguera o bloqueo de la consciencia:
“Si se observa más de cerca, se hace evidente que todo fuerte aumento de poder en la esfera pública, ya sea de naturaleza política o religiosa, infecta a una gran parte de la humanidad con su estupidez. Incluso parecería, que se trata prácticamente de una ley sociológico-psicológica.
“El poder de uno necesita de la estupidez del otro”.
El proceso que está en juego aquí, no es que las capacidades humanas particulares, por ejemplo, el intelecto, se atrofien repentinamente o fallen.
En cambio, parece que bajo el impacto abrumador del poder creciente, los seres humanos se ven privados de su independencia interior, y más o menos, conscientemente, renuncian a establecer una posición Autónoma, frente a las circunstancias emergentes.
El hecho de que el *estúpido* sea a menudo *testarudo,* no debe cegarnos ante el hecho de que no es independiente.
Al conversar con él, uno siente virtualmente, que no se trata de una persona, sino de eslóganes y cosas por el estilo, que se han apoderado de él.
*Está bajo un hechizo; cegado, maltratado y abusado en su propio ser.*
Habiéndose convertido así, en una herramienta sin mente. "La persona estúpida también será capaz de cualquier mal y al mismo tiempo, incapaz de ver que es malo…”.
Esta reflexión es para mí la conclusión a la Auditoría solicitada y muy pertinente en el momento actual de México.
Por ceguera ideológica, por afanes miméticos, por el miedo a aceptar una realidad contraria a las expectativas, o por no reconocer un error previo (haber votado en 2018 por ya saben quién ), hoy encontramos a personajes notables de nuestra vida pública, que han decidido alinearse y comprometerse con un régimen brutalmente destructivo, al amparo de banderas ideológicas (respetables algunas), como la lucha en favor de una mayor justicia social.
Es el caso, por ejemplo, de Arturo Zaldívar, Marcelo Ebrard, Lorenzo Meyer, Sabina Berman, Juan Ramón de la Fuente o Viridiana Ríos entre otros.
Todos ellos con una biografía personal muy destacada, por su formación académica, su inteligencia práctica y su pensamiento crítico, pero que ahora, están obnubilados por su pasión ideológica y su apego sentimental a las promesas (incumplidas por cierto) de la 4T. Y “no se dan cuenta” de la contribución activa que están prestando a la destrucción de la democracia mexicana, tan valiosa, tan reciente y tan frágil.
“No pueden. Están cegados” … Y detrás de ellos, tenemos a millones de mexicanos, también cegados por la estupidez, que siguen dispuestos a votar por la continuidad de la 4T, igual que tantos alemanes que seguían respaldando a Hitler en 1938 o venezolanos que aún, increíblemente, le echan porras al caos que encabeza Nicolás Maduro.
El número de estúpidos es infinito, se escribe en el Eclesiastés (1:15). Ya nos damos cuenta, pero... ¡Cuánto daño hacen!.*
#VivaMéxico
@majusavi

Victoria
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Petición creada en 4 de junio de 2024