¡Déjalos Jugar! Niñas y niños no pueden jugar en Sophia, queremos que lo hagan seguros

La causa

Introducción

En el conjunto residencial Sophia, en Querétaro (atrás de Antea), el reglamento interno en su interpretación más estricta limita y prácticamente prohíbe que niñas y niños jueguen dentro del condominio. Esto vulnera un derecho fundamental reconocido por la Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución Mexicana y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

El problema se agrava porque las áreas recreativas destinadas a la niñez serán claramente insuficientes para el tamaño total del desarrollo y la cantidad de familias que aquí vivirán. Por ello, será necesario permitir el uso de las vialidades internas como espacio complementario de juego, tal como culturalmente se ha hecho en México y en muchas otras comunidades alrededor del mundo, donde generaciones enteras crecieron jugando en calles seguras. Esto debe hacerse bajo condiciones claras de seguridad, con señalización, reductores de velocidad, supervisión adulta y CCTV.

El problema

 • Sophia proyecta más de 596 viviendas, lo que implica una población estimada de más de 400 niñas, niños y adolescentes.

 • El área infantil existente representa apenas 0.92% de los 84,000 m² totales del condominio, muy por debajo de los estándares internacionales (Fields in Trust, Canadá y Europa).

 • Con estas dimensiones, el área de juegos resulta claramente insuficiente para cubrir las necesidades de la niñez conforme la comunidad continúe creciendo.

 • En lugar de ofrecer alternativas, el reglamento vigente restringe aún más el derecho al juego, al cerrar la posibilidad de que las vialidades internas se utilicen de manera regulada y segura.

 • A esta situación se suma que actualmente no existe ningún señalamiento de “Niños jugando” en el condominio, y los avisos de límite de velocidad y los topes son muy pocos para la magnitud del desarrollo.

 • Todo ello ha generado un ambiente hostil por parte de algunos vecinos hacia las familias con niñas y niños, en vez de fomentar soluciones comunitarias que promuevan la convivencia y la seguridad.

Nuestra propuesta

Para garantizar el derecho al juego y la seguridad de niñas y niños en Sophia, proponemos una solución integral que combine modificación del reglamento y medidas de seguridad comunitaria:

 1. Modificar el reglamento interno, en particular el artículo 39, inciso VI, para que el juego de niñas y niños dentro del condominio esté expresamente permitido, incluyendo el uso de vialidades internas bajo condiciones seguras.

 2. Establecer un esquema de uso regulado de las vialidades, con horarios definidos, delimitación física de zonas de juego y supervisión adulta.

 3. Implementar medidas de seguridad complementarias:

 • Señalamientos visibles de “Niños jugando” en todo el condominio.

 • Incremento en topes y reductores de velocidad, adecuados a la magnitud del desarrollo.

 • CCTV y rondines de vigilancia para reforzar la seguridad en las zonas de mayor uso infantil.

 4. Promover un acuerdo comunitario de convivencia, que reconozca el derecho de niñas y niños a jugar y fomente un ambiente de respeto mutuo entre vecinos.

 5. Hacer un llamado a la administración de Sophia, a la PROSOC Querétaro y a CAISApara que, en el marco de sus responsabilidades y participación en la Asamblea, respalden esta propuesta a favor del bienestar infantil y de la seguridad comunitaria.

¿Por qué es importante?

El juego no es un pasatiempo, es un derecho humano reconocido por la ONU y un elemento esencial para el desarrollo físico, emocional y social de niñas y niños. La Constitución Mexicana y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establecen con claridad la obligación de garantizar condiciones que permitan su pleno ejercicio.

En México, más del 50% de los menores presentan hábitos sedentarios (OMS e INSP), lo que incrementa riesgos de salud y limita su desarrollo integral. Restringir aún más sus posibilidades de juego dentro de la propia comunidad representa un retroceso, contrario al interés superior de la niñez.

Además, permitir que las niñas y los niños jueguen en un entorno seguro fortalece la convivencia vecinal, genera sentido de comunidad y aumenta la seguridad para todos. Donde hay espacios activos y supervisados, hay también mayor vigilancia natural y cohesión social.

Modificar el reglamento de Sophia y adoptar medidas de seguridad es, por tanto, una decisión necesaria y responsable: no solo garantiza el derecho de la infancia, sino que también contribuye a una comunidad más segura, saludable y unida.

Lo que pedimos

A la administración de Sophia, a la PROSOC Querétaro y a CAISA les solicitamos:

 • Convocar y celebrar la Asamblea correspondiente, donde se someta a votación la modificación del reglamento interno, en particular el artículo 39, inciso VI, para que niñas y niños puedan jugar dentro del condominio y en vialidades internas bajo condiciones seguras.

 • Dar seguimiento a los acuerdos de mediación en PROSOC, incluyendo la instalación de mesas de trabajo para definir lineamientos de seguridad, señalización, topes y supervisión.

 • Reconocer la insuficiencia de las áreas infantiles actuales frente al tamaño del desarrollo y la población proyectada.

 • Respaldar la implementación de medidas de seguridad comunitaria (señalización, topes, CCTV, supervisión) que permitan el uso regulado de las vialidades.

 • Garantizar el pleno ejercicio del derecho al juego como parte del interés superior de la niñez, tal como lo establecen la Constitución Mexicana y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Asimismo, hacemos un llamado a la comunidad de Sophia para que, en la próxima Asamblea, se sume y respalde esta propuesta, poniendo por delante el bienestar y la seguridad de las niñas y los niños.

Finalmente, invitamos a la sociedad en general a unirse con su firma, porque defender el derecho a jugar en entornos seguros es una causa que nos involucra a todos.

Cierre emotivo

La infancia es breve y no se repite. Cada día que pasa sin que niñas y niños puedan jugar libremente en su propio hogar es un día que no vuelve.

Permitir el juego dentro de Sophia, con reglas claras y medidas de seguridad, no es solo una cuestión de espacios: es una decisión que define qué tipo de comunidad queremos ser. Una comunidad que protege, respeta y prioriza el bienestar de su niñez.

Nuestros hijos e hijas merecen crecer en un entorno donde puedan reír, correr y convivir con tranquilidad, tal como lo hicieron generaciones anteriores, pero con las condiciones de seguridad que hoy podemos garantizar.

Porque su infancia no espera: ¡Déjalos Jugar!

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La causa

Introducción

En el conjunto residencial Sophia, en Querétaro (atrás de Antea), el reglamento interno en su interpretación más estricta limita y prácticamente prohíbe que niñas y niños jueguen dentro del condominio. Esto vulnera un derecho fundamental reconocido por la Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución Mexicana y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

El problema se agrava porque las áreas recreativas destinadas a la niñez serán claramente insuficientes para el tamaño total del desarrollo y la cantidad de familias que aquí vivirán. Por ello, será necesario permitir el uso de las vialidades internas como espacio complementario de juego, tal como culturalmente se ha hecho en México y en muchas otras comunidades alrededor del mundo, donde generaciones enteras crecieron jugando en calles seguras. Esto debe hacerse bajo condiciones claras de seguridad, con señalización, reductores de velocidad, supervisión adulta y CCTV.

El problema

 • Sophia proyecta más de 596 viviendas, lo que implica una población estimada de más de 400 niñas, niños y adolescentes.

 • El área infantil existente representa apenas 0.92% de los 84,000 m² totales del condominio, muy por debajo de los estándares internacionales (Fields in Trust, Canadá y Europa).

 • Con estas dimensiones, el área de juegos resulta claramente insuficiente para cubrir las necesidades de la niñez conforme la comunidad continúe creciendo.

 • En lugar de ofrecer alternativas, el reglamento vigente restringe aún más el derecho al juego, al cerrar la posibilidad de que las vialidades internas se utilicen de manera regulada y segura.

 • A esta situación se suma que actualmente no existe ningún señalamiento de “Niños jugando” en el condominio, y los avisos de límite de velocidad y los topes son muy pocos para la magnitud del desarrollo.

 • Todo ello ha generado un ambiente hostil por parte de algunos vecinos hacia las familias con niñas y niños, en vez de fomentar soluciones comunitarias que promuevan la convivencia y la seguridad.

Nuestra propuesta

Para garantizar el derecho al juego y la seguridad de niñas y niños en Sophia, proponemos una solución integral que combine modificación del reglamento y medidas de seguridad comunitaria:

 1. Modificar el reglamento interno, en particular el artículo 39, inciso VI, para que el juego de niñas y niños dentro del condominio esté expresamente permitido, incluyendo el uso de vialidades internas bajo condiciones seguras.

 2. Establecer un esquema de uso regulado de las vialidades, con horarios definidos, delimitación física de zonas de juego y supervisión adulta.

 3. Implementar medidas de seguridad complementarias:

 • Señalamientos visibles de “Niños jugando” en todo el condominio.

 • Incremento en topes y reductores de velocidad, adecuados a la magnitud del desarrollo.

 • CCTV y rondines de vigilancia para reforzar la seguridad en las zonas de mayor uso infantil.

 4. Promover un acuerdo comunitario de convivencia, que reconozca el derecho de niñas y niños a jugar y fomente un ambiente de respeto mutuo entre vecinos.

 5. Hacer un llamado a la administración de Sophia, a la PROSOC Querétaro y a CAISApara que, en el marco de sus responsabilidades y participación en la Asamblea, respalden esta propuesta a favor del bienestar infantil y de la seguridad comunitaria.

¿Por qué es importante?

El juego no es un pasatiempo, es un derecho humano reconocido por la ONU y un elemento esencial para el desarrollo físico, emocional y social de niñas y niños. La Constitución Mexicana y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establecen con claridad la obligación de garantizar condiciones que permitan su pleno ejercicio.

En México, más del 50% de los menores presentan hábitos sedentarios (OMS e INSP), lo que incrementa riesgos de salud y limita su desarrollo integral. Restringir aún más sus posibilidades de juego dentro de la propia comunidad representa un retroceso, contrario al interés superior de la niñez.

Además, permitir que las niñas y los niños jueguen en un entorno seguro fortalece la convivencia vecinal, genera sentido de comunidad y aumenta la seguridad para todos. Donde hay espacios activos y supervisados, hay también mayor vigilancia natural y cohesión social.

Modificar el reglamento de Sophia y adoptar medidas de seguridad es, por tanto, una decisión necesaria y responsable: no solo garantiza el derecho de la infancia, sino que también contribuye a una comunidad más segura, saludable y unida.

Lo que pedimos

A la administración de Sophia, a la PROSOC Querétaro y a CAISA les solicitamos:

 • Convocar y celebrar la Asamblea correspondiente, donde se someta a votación la modificación del reglamento interno, en particular el artículo 39, inciso VI, para que niñas y niños puedan jugar dentro del condominio y en vialidades internas bajo condiciones seguras.

 • Dar seguimiento a los acuerdos de mediación en PROSOC, incluyendo la instalación de mesas de trabajo para definir lineamientos de seguridad, señalización, topes y supervisión.

 • Reconocer la insuficiencia de las áreas infantiles actuales frente al tamaño del desarrollo y la población proyectada.

 • Respaldar la implementación de medidas de seguridad comunitaria (señalización, topes, CCTV, supervisión) que permitan el uso regulado de las vialidades.

 • Garantizar el pleno ejercicio del derecho al juego como parte del interés superior de la niñez, tal como lo establecen la Constitución Mexicana y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Asimismo, hacemos un llamado a la comunidad de Sophia para que, en la próxima Asamblea, se sume y respalde esta propuesta, poniendo por delante el bienestar y la seguridad de las niñas y los niños.

Finalmente, invitamos a la sociedad en general a unirse con su firma, porque defender el derecho a jugar en entornos seguros es una causa que nos involucra a todos.

Cierre emotivo

La infancia es breve y no se repite. Cada día que pasa sin que niñas y niños puedan jugar libremente en su propio hogar es un día que no vuelve.

Permitir el juego dentro de Sophia, con reglas claras y medidas de seguridad, no es solo una cuestión de espacios: es una decisión que define qué tipo de comunidad queremos ser. Una comunidad que protege, respeta y prioriza el bienestar de su niñez.

Nuestros hijos e hijas merecen crecer en un entorno donde puedan reír, correr y convivir con tranquilidad, tal como lo hicieron generaciones anteriores, pero con las condiciones de seguridad que hoy podemos garantizar.

Porque su infancia no espera: ¡Déjalos Jugar!

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