“Cultura y seguridad pueden ir de la mano: no más pirotecnia ruidosa”


“Cultura y seguridad pueden ir de la mano: no más pirotecnia ruidosa”
El problema
Fiestas inclusivas y seguras: sin petardos ruidosos en nuestros barrios
Las fiestas de barrios y ciudades son momentos de encuentro, alegría y tradición que nos unen como comunidad. Sin embargo, el uso de petardos y pirotecnia ruidosa durante estos eventos está teniendo un impacto muy negativo en la salud y el bienestar de muchas personas y animales, generando problemas que no pueden seguir ignorándose.
Impacto en los animales de compañía
Numerosos estudios han demostrado que los ruidos intensos y repentinos provocan un estrés agudo en perros y gatos. Entre las reacciones más comunes se incluyen temblores, ladridos o maullidos continuos, intentos de huida, autolesiones, pérdida de control de esfínteres e incluso conductas de pánico que pueden derivar en accidentes graves.
La Federación Europea de Veterinarios (FVE, 2021) alertó de que la pirotecnia es una de las principales causas de fobias sonoras en animales domésticos, y que la exposición repetida puede provocar secuelas a largo plazo, como ansiedad generalizada o problemas de conducta.
Impacto en personas con hipersensibilidad auditiva
Para quienes padecen hiperacusia, misofonía o tinnitus, el ruido explosivo de los petardos no es un simple fastidio: puede provocar dolor físico, ansiedad extrema, migrañas, aumento del ritmo cardíaco, crisis de pánico y aislamiento social.
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022) ha señalado que la exposición a ruidos por encima de los 85 decibelios puede resultar dañina, y los petardos superan fácilmente los 150 decibelios, un nivel equivalente al de un disparo.
Impacto en personas mayores y con demencia
Los ruidos intensos afectan especialmente a las personas mayores con demencia o Alzheimer. Según la Alzheimer’s Association (2025), los ruidos súbitos aumentan la desorientación, la agitación y la confusión, lo que repercute en un mayor riesgo de caídas, empeoramiento del estado cognitivo y malestar emocional sostenido.
Impacto en la salud pública
Además del sufrimiento individual, la pirotecnia ruidosa supone un problema de salud pública:
- Aumenta la carga asistencial en veterinarios y servicios médicos de urgencias.
- Provoca accidentes por quemaduras e incendios.
- Contribuye a la contaminación acústica, que la OMS ya ha declarado como uno de los principales factores de riesgo ambiental para la salud en Europa.
Lo que pedimos
No queremos acabar con las fiestas, sino hacerlas más seguras e inclusivas. Por ello, solicitamos que en las fiestas de barrios y ciudades:
- Se evite el uso de pirotecnia ruidosa en zonas residenciales.
- Se adapten las celebraciones con alternativas seguras y respetuosas, como pirotecnia silenciosa, espectáculos de luz, música, drones o fuego sin detonaciones, que preservan la parte cultural y festiva sin dañar la salud de nadie.
- En caso de mantener la pirotecnia tradicional, que se traslade a zonas no habitadas, como polígonos industriales o espacios alejados de viviendas, reduciendo así el impacto directo sobre vecinos y animales.
Un movimiento vecinal por la convivencia
Estamos iniciando una recogida de firmas entre los vecinos para demostrar que existe un respaldo comunitario amplio a favor del bienestar animal, la salud pública y el respeto a las personas más vulnerables.
Las fiestas deben ser motivo de unión y alegría, no de sufrimiento. Con pequeñas adaptaciones podemos preservar la cultura y la tradición, al mismo tiempo que protegemos a quienes más lo necesitan.
Firma esta petición y ayúdanos a que nuestras fiestas sean alegres, inclusivas y seguras para todos: personas mayores, personas con hipersensibilidad auditiva, niños pequeños, animales de compañía y vecinos en general.
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El problema
Fiestas inclusivas y seguras: sin petardos ruidosos en nuestros barrios
Las fiestas de barrios y ciudades son momentos de encuentro, alegría y tradición que nos unen como comunidad. Sin embargo, el uso de petardos y pirotecnia ruidosa durante estos eventos está teniendo un impacto muy negativo en la salud y el bienestar de muchas personas y animales, generando problemas que no pueden seguir ignorándose.
Impacto en los animales de compañía
Numerosos estudios han demostrado que los ruidos intensos y repentinos provocan un estrés agudo en perros y gatos. Entre las reacciones más comunes se incluyen temblores, ladridos o maullidos continuos, intentos de huida, autolesiones, pérdida de control de esfínteres e incluso conductas de pánico que pueden derivar en accidentes graves.
La Federación Europea de Veterinarios (FVE, 2021) alertó de que la pirotecnia es una de las principales causas de fobias sonoras en animales domésticos, y que la exposición repetida puede provocar secuelas a largo plazo, como ansiedad generalizada o problemas de conducta.
Impacto en personas con hipersensibilidad auditiva
Para quienes padecen hiperacusia, misofonía o tinnitus, el ruido explosivo de los petardos no es un simple fastidio: puede provocar dolor físico, ansiedad extrema, migrañas, aumento del ritmo cardíaco, crisis de pánico y aislamiento social.
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022) ha señalado que la exposición a ruidos por encima de los 85 decibelios puede resultar dañina, y los petardos superan fácilmente los 150 decibelios, un nivel equivalente al de un disparo.
Impacto en personas mayores y con demencia
Los ruidos intensos afectan especialmente a las personas mayores con demencia o Alzheimer. Según la Alzheimer’s Association (2025), los ruidos súbitos aumentan la desorientación, la agitación y la confusión, lo que repercute en un mayor riesgo de caídas, empeoramiento del estado cognitivo y malestar emocional sostenido.
Impacto en la salud pública
Además del sufrimiento individual, la pirotecnia ruidosa supone un problema de salud pública:
- Aumenta la carga asistencial en veterinarios y servicios médicos de urgencias.
- Provoca accidentes por quemaduras e incendios.
- Contribuye a la contaminación acústica, que la OMS ya ha declarado como uno de los principales factores de riesgo ambiental para la salud en Europa.
Lo que pedimos
No queremos acabar con las fiestas, sino hacerlas más seguras e inclusivas. Por ello, solicitamos que en las fiestas de barrios y ciudades:
- Se evite el uso de pirotecnia ruidosa en zonas residenciales.
- Se adapten las celebraciones con alternativas seguras y respetuosas, como pirotecnia silenciosa, espectáculos de luz, música, drones o fuego sin detonaciones, que preservan la parte cultural y festiva sin dañar la salud de nadie.
- En caso de mantener la pirotecnia tradicional, que se traslade a zonas no habitadas, como polígonos industriales o espacios alejados de viviendas, reduciendo así el impacto directo sobre vecinos y animales.
Un movimiento vecinal por la convivencia
Estamos iniciando una recogida de firmas entre los vecinos para demostrar que existe un respaldo comunitario amplio a favor del bienestar animal, la salud pública y el respeto a las personas más vulnerables.
Las fiestas deben ser motivo de unión y alegría, no de sufrimiento. Con pequeñas adaptaciones podemos preservar la cultura y la tradición, al mismo tiempo que protegemos a quienes más lo necesitan.
Firma esta petición y ayúdanos a que nuestras fiestas sean alegres, inclusivas y seguras para todos: personas mayores, personas con hipersensibilidad auditiva, niños pequeños, animales de compañía y vecinos en general.
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Petición creada en 7 de septiembre de 2025