Cuba Clama ante Dios por Patria y Libertad


Cuba Clama ante Dios por Patria y Libertad
El problema
Reconocemos delante de Dios, como pueblo y como nación, que hemos fallado. Nos apartamos de su verdad, pusimos nuestra confianza en lo humano, seguimos caminos que no edifican, y permitimos que la división, la injusticia y el endurecimiento del corazón tomaran lugar entre nosotros.
Hoy este llamado también se hace personal, porque situaciones recientes que involucran a jóvenes como Jonathan David Muir Burgos han tocado profundamente la conciencia del pueblo. No como juicio, sino como un recordatorio urgente de la necesidad de cambio. Es momento de reflexionar sobre nuestras acciones pasadas para abrir paso hacia un futuro donde la justicia, la unidad y el amor al prójimo prevalezcan por encima de todo.
En lo más profundo sabemos que este reconocimiento no es para condenarnos, sino para impulsarnos a regresar al camino correcto: uno que sera verdadero, justo y edificante. Nuestro llamado es a unirnos, a superar las adversidades que nos dividen y a trabajar con determinación por la sanidad y el avance de nuestra nación.
Estamos en un punto crucial de nuestra historia. Se nos presenta la oportunidad de no repetir los mismos errores, sino de aprender de ellos. Es necesario fortalecer una base de valores morales claros, donde el bienestar del pueblo sea prioridad por encima de cualquier interés individual.
Por ello, necesitamos el compromiso de todos. Solo así podremos lograr un cambio real en nuestras comunidades y en la forma en que construimos nuestro futuro. Al unir nuestras voces, damos el primer paso hacia la restauración de una nación basada en la rectitud, la compasión y la justicia.
Ante Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, declaramos como pueblo que rompemos toda atadura espiritual que haya traído división, oscuridad e injusticia sobre nuestra nación.
Renunciamos a todo aquello que nos ha apartado de la verdad, a todo pacto con el error, la mentira y la división, y nos volvemos al Dios vivo con un corazón humillado.
Declaramos que Cuba pertenece a Dios,
que su pueblo no está abandonado,
y que la luz prevalece sobre las tinieblas.
Proclamamos libertad espiritual, restauración y sanidad para nuestra nación, confiando en que donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad.
Firma esta petición para mostrar al mundo que buscamos un cambio verdadero: el fin de toda ideología que divide, que separa al hombre de Dios y rompe la unidad del pueblo.
Juntos podemos construir la nación que todos merecemos.
Fin del Regimen ilegitimo opresor Castro Canel
Dios Patria Y Libertad.

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El problema
Reconocemos delante de Dios, como pueblo y como nación, que hemos fallado. Nos apartamos de su verdad, pusimos nuestra confianza en lo humano, seguimos caminos que no edifican, y permitimos que la división, la injusticia y el endurecimiento del corazón tomaran lugar entre nosotros.
Hoy este llamado también se hace personal, porque situaciones recientes que involucran a jóvenes como Jonathan David Muir Burgos han tocado profundamente la conciencia del pueblo. No como juicio, sino como un recordatorio urgente de la necesidad de cambio. Es momento de reflexionar sobre nuestras acciones pasadas para abrir paso hacia un futuro donde la justicia, la unidad y el amor al prójimo prevalezcan por encima de todo.
En lo más profundo sabemos que este reconocimiento no es para condenarnos, sino para impulsarnos a regresar al camino correcto: uno que sera verdadero, justo y edificante. Nuestro llamado es a unirnos, a superar las adversidades que nos dividen y a trabajar con determinación por la sanidad y el avance de nuestra nación.
Estamos en un punto crucial de nuestra historia. Se nos presenta la oportunidad de no repetir los mismos errores, sino de aprender de ellos. Es necesario fortalecer una base de valores morales claros, donde el bienestar del pueblo sea prioridad por encima de cualquier interés individual.
Por ello, necesitamos el compromiso de todos. Solo así podremos lograr un cambio real en nuestras comunidades y en la forma en que construimos nuestro futuro. Al unir nuestras voces, damos el primer paso hacia la restauración de una nación basada en la rectitud, la compasión y la justicia.
Ante Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, declaramos como pueblo que rompemos toda atadura espiritual que haya traído división, oscuridad e injusticia sobre nuestra nación.
Renunciamos a todo aquello que nos ha apartado de la verdad, a todo pacto con el error, la mentira y la división, y nos volvemos al Dios vivo con un corazón humillado.
Declaramos que Cuba pertenece a Dios,
que su pueblo no está abandonado,
y que la luz prevalece sobre las tinieblas.
Proclamamos libertad espiritual, restauración y sanidad para nuestra nación, confiando en que donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad.
Firma esta petición para mostrar al mundo que buscamos un cambio verdadero: el fin de toda ideología que divide, que separa al hombre de Dios y rompe la unidad del pueblo.
Juntos podemos construir la nación que todos merecemos.
Fin del Regimen ilegitimo opresor Castro Canel
Dios Patria Y Libertad.

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Petición creada en 9 de abril de 2026