Davide NahmiasFrontera, Spain
Aug 4, 2024

 
TRIBUNA ABIERTA

La isla de El Hierro y el tercermundismo canari0

Mucho se está hablando últimamente de la
- isla de El Hierro, pero pocos hablan con
conocimiento de causa; normalmente se
manipula a la opinión pública para favo-
recer los intereses del puñado de personas
que históricamente han controlado la isla, siguen contro-
lándola y pretenden continuar haciéndolo, mientras nadie se
lo impida.
La verdades que la isla de El Hierro está en manos de unas
pocas personas que controlan a los escasos habitantes, de los
23 cuales la mayoría vive completamente ajena a lo que sucede
a su alrededor.

La realidad social herreña es penosa, con una población
de bajísimo nivel cultural —que no económico—, gober-
nados todos por una clase política poco preparada y por
consiguiente ignorante del rumbo al que deben dirigir los
intereses de la isla, no los propios, que éstos sí saben salva-
guardarlos con bastante astucia.

Especializados en la subvención perpetua a la que se
creen con derecho, y usando los beneficios que les reporta
un sistema democrático cuestionable —ya que los votos de
esta población valen bastante más que los de cualquier otro
ciudadano canario—, algunas autoridades se olvidan de las

obligaciones que tienen hacia quienes históricamente han
financiado este pequeño feudo sin especial miramiento (es-
pañoles y europeos).

Aeropuerto, puertos, carreteras, Obras hidráulicas, me-
dioambientales, de regadíos y demás construcciones multi-
millonarias son desperdiciadas por gentes que no saben ni
quieren hacer nada con ellas, ya que continúan pendientes
de las limosnas que hasta ahora les han llegado con suma
facilidad. Como ni les ha sido ni les. es necesario para vivir,
siguen sin preocuparse de sacar rendimiento a las inversio-
nes realizadas, para así dejar de ser un gasto para el resto de

los ciudadanos, que ya deberían haber cortado por lo sano
estas prebendas, a mi juicio tan poco merecidas.

que debe ser uno de los pocos paradores deficitarios, sin
contar con los enormes gastos realizados en infraestructura
(una cantera exclusiva para llegar hasta él, con su sel
correspondiente).

El Mirador de La Peña, otra a dica en
manos del Cabildo, incapaz de sacarla adelante después de
su costosísima e incontrolada construcción.

El Balneario (Pozo de La Salud), también en manos del
Cabildo, que después de años de estar cerrado sigue sin
levantar cabeza y costando dinero a todos los contribuyen-
tes.

Las cascadas del mar, otra obra ciclópea paralizada, por
supuesto realizada por un herreño, que lleva ya un retraso de
años y nadie sabe siquiera si se llegará a inaugurar.

. - El aeropuerto, que desde un principio se hizo en lugar
equivocado (para proteger los intereses de la aoaD y que
sigue requiriendo inversiones eleyadísimas.

_El puerto de La Estaca al que le pasa un tanto de lo

mismo.

El puerto de La Restinga, con cientos de millones para
unas cuantas barcas de pescadores que, no contentos con
ello, tienen la única reserva marina controlada por ellos

- mismos para poder seguir así recibiendo las subvenciones

Así Podríamos seguir citando otros casos, porque la rea-
pao cae pe Cia nada de lo que se hace en la isla fun-

No contentos con. estos desmanes, algunos siguen pre-
tendiendo hacer más cosas. Ayuntamientos con escasísimos
-— habitant manejan a altísimos presupuestos en proporción a
2 su población y se permiten el lujo de construir restaurantes
organizar fiestas y banquetes perjudicando a los pocos
A que tratan de salir adelante con sus

lo mismos lugares, plásticos
je, o un túnel de 10. 000.

““interesadamente empeñados en desarrollar los sectores pri-

RAFAEL GONZÁLEZ DE MENDOZA *

que pretendan insinuar que este artículo está escrito COn

algún extraño fin en contra de la isla, les adelanto ya que el
que lo escribe está en contra de la lanzadera, pero no porque
sea perjudicial para El Hierro, como otros han dicho, sino
porque verdaderamente creo que es algo tan bueno para ella
que no nos lo merecemos. Creo que hay que luchar por los
grandes objetivos, como dije antes; basta ya de subvencio-
nes y gratuidades que El Hierro no necesita; basta ya de
limosnear; las cosas buenas de la vida hay que luchar para ed
merecerlas, y creo que, aunque muchos estén a favor del
proyecto de la lanzadera, son pocos los que han luchado para
conseguirlo. El peligro de que un proyecto semejante diera
a conocer esta ísla al mundo entero disparó inmediatamente
las alarmas de Jos que pretenden que El Hierro sea la isla
olvidada y desconocida que es, para así poder seguir mane-
jándola a su antojo
Pero no piensen los interesados en buscar tres pies al gato,
porque no es éste el único proyecto que se ha dejado o se está
dejando pasar y que probablemente se pierda para la isla
Otros muchos $e han perdido, con inversiones importantí-
simas para el sector turístico. Campos de golf, pequeñas
industrias de apoyo o centros especializados fueron inex
plicablemente rechazados en su momento
Los intereses creados de los grupos familiares que con
trolan El Hierro no quieren para la isla desarrollo de ningún
tipo, porque saben que el día que se llegue a abrir al mundo
de verdad, perderán el control de la isla, y para conseguir sus
mezquinos propósitos siguen aferrándose a sus ideas ter-
cermundistas y seguirán haciéndolo hasta que la bomba que
ellos están creando les explote en las manos
Que nadie se crea ese invento inexistente del crecimiento
sostenido o sostenible, a no ser que eso equivalga a la sub-
vención perpetua; que nadie se crea lo del turismo selectivo,
porque proyectos interesantísimos con este fin han sido y
están siendo brutalmente atacados para hacerlos fracasar; O
lo del turismo rural, que de momento esté sirviendo nada
más para que unos pocos amiguetes arreglen con sabrosas
subvenciones sus derruidas cabañeí5 que, Supongo, más tar
de podrán vender a algún turista despistado a buen precio
sin que sepa que parte de la choza que compra ya la ha pa
gado con sus impuestos.

Que nadie se crea eso de que es muy difícil traer turistas
a la isla. Desde luego, con la política seguida por el depar-
tamento correspondiente, en manos de miembros del partido
de turno, lo único que se ha conseguido es traer a mochileros
que no dejan más beneficio que la basura por los montes
Pero eso no significa que con una política adecuada El Hie-
rro no pueda contar, y en pocos meses, con turistas de alto
poder adquisitivo. Sino se traen hoy es porque no se sabe,
pero sobre todo porque no se quiere traer a nadie, porque con
el dinero que se dilapida pagando a los amiguetes se podría
buscar el asesoramiento de los mejores especialistas.

Que nadie se crea nada de lo que les prometan. La rea-
lidad está bien clara: En El Hierro pocas cosas oficiales
funcionan, pero no porque no puedan funcionar, sino porque
unos pocos manipuladores quieren seguir controlando la isla

ñas con relación al resto de las islas, el dinero suele llegar.

Esta situación sirve de tapadera y posibilita que la ciu-
dadanía viva ajena a la realidad, porque lo único que sí
funciona, y funciona muy bien, es la llegada de las subven-
ciones que, junto a unos presupuestos desmesurados para tan
escasa población, posibilitan sueldos astronómicos para
políticos y administradores que, a falta de cualificaciones
profesionales más relevantes, se han especializado en li-
mosnear sin miramiento allí donde pueden hacerlo.

Es vergonzoso ver cómo muchos jóvenes que, hayan o no
fracasado en sus estudios y trabajos, se afanan para apun-
tarse a algún partido político que les sirva de “lanzadera”
para conseguir algún puesto en la Administración. Es el
ejemplo que han visto y están viendo; saben que muchos lo
han conseguido y que es un camino fácil para “prosperar”
en la vida sin demasiado esfuerzo. Y es que se ha perdido
hasta el miedo al ridículo y al reconocimiento de la igno-
rancia de algunos gobernantes...

Cualquiera que conozca la isla y tenga suficiente nivel
cultural para contrastar con lo que pasa en otros lugares, no
podrá dejar de sorprenderse de lo que en ella sucede. Pero
tenemos que preguntarnos: ¿Es que verdaderamente esta
isla necesita ayuda? La respuesta no ofrece ninguna duda:
No, esta isla puede y debe ser próspera y rica por sí misma,
porque tiene todas las condiciones para ello.

Para que esto suceda a corto plazo, lo primero es eliminar
a algunos ignorantes interesados que impúdicamente la go-
biernan; e inmediatamente, a continuación, centrar los re-
cursos económicos existentes, y hasta ahora abundantes en
términos de subvenciones, en los sectores que pueden ser
productivos sin necesidad de ninguna ayuda. Dentro de estos
sectores no tiene Canarias, y especialmente El Hierro, nin-
guno más que el turismo, con la suerte de que es éste el
primero de la economía española y uno de los más rentables
del mundo. Que yo sepa, no hay minas de diamantes ni pe-
tróleo en el subsuelo canario, pero sí un mercado de 300
millones de europeos que necesitan el clima y la naturaleza

jas en general, y El Hierro en particular, les pue-
den ofrecer. Explotar este filón no es difícil siempre que se
cuente con planes adecuados y con gente especialmente
preparada para ello.

Los políticos, conocedores de sus limitaciones, siguen

marios que conocen, y de los que obtienen y han obtenido
históricamente sus prebendas con facilidad. Siguen insis-
tiendo en hacernos competir con africanos, marroquíes o de
otros países subdesarrollados, ajenos'a que nuestro nivel
socioeconómico está ya muy por encima del de ellos —1o
que nos hace poco competitivos—. Eso sí, para sus propios
hijos desean una cosa bien distinta y procuran mandarlos a
las mejores universidades para que estudien carreras supe-
riores y eviten así la ignorancia de la que sus propios padres,
consciente o inconscientemente, son portadores.

“Gentes así deben marcharse y dedicarse a otra cosa. Ca-
narias puede y debe ser una de las regiones más ricas de
Europa. Pero, insisto, para ello debe centrarse en la explo-
tación de su único recurso rentable, el turismo, olvidándose para defender sus propios intereses. Y sepan los herrenos
de colocar en el sector al amiguete miembro del partido en que, aunque les digan lo contrario, aquellos que lo están
cuestión, normalmente sin ninguna experiencia, y buscar haciendo son también herreños. No se extrañe nadie porque
especialistas preparados para ello. la naturaleza humana es así.

Basta ya, señores, de pedir limosna para algunas pro- Espero que, cuando la población reaccione, que reaccio-
ducciones agrícolas ruinosas por sus costos de producción — nará, aunque quizás necesite algo de ayuda del exterior,

y carencia de mercados; basta ya de suplicar ayudas a la denuncie lo que alli está pasando, no sea ya demasiado tarde.
ganadería o a la pesca, sectores totalmente improductivos y Porque debe saber la gente de buena fe, que sin duda la hay
económicamente inviables en las actuales condiciones; en la isla, que si Canarias puede ser un paraíso como su
basta ya de rebajar la dignidad del país y compararlo con eslogan predica, El Hierro podría serlo aún mucho más, y
África o Suramérica. Centremósnos en lo que es nuestro y. —lo que es más importante— sin la ayuda de nadie, consi-
en lo que podemos ser competitivos: la industria turística. guiendo que sus gentes, en vez de vivir como viven, de la
Pero basta también, ya, de que nuestra riqueza, que es el — limosna europea, puedan estar orgullosas e ir con la cabeza
turismo, se quede en manos extranjeras. Hagámoslo noso- — bienalta al saberse partícipes —que no dueños—, de una de
tros, y hagámoslo bien. las islas más bonitas y más ricas del mundo.

Mieniras en el resto de las islas, y en España en general, Esta situación posibilitaría además a un país desarrolla-
aunque con 20 años de retraso, se empieza a reaccionar ante. do,comoel nuestro, el poderechar una mano a.otras regiones
esta realidad y a centrarse preferentemente enla explotación o países en verdad subdesarrollados, como algunos sura
de nuestra única riqueza —el turismo, insisto—, la isla de mericanos con los que Canarias ha mantenido histórica
El Hierro sigue sumida en el tercermundismo más absoluto, mente excelentes relaciones, y que sin duda están más ne
por la manipulación ignorante de algunos de sus gobernan- — cesitados de ayudas, ya que no han sido tan favorecidos por
tes, que mantienen a la población controlada y ajena a su la naturaleza— que no por la dirección de algunos de sus
propia realidad socioeconómica. dirigentes—, como Canarias.

Lo que está pasando con la famosa lanzadera de mini- * Economista. Master en Administración de Empre-
- satélites no es sino un reflejo de esta triste situación. La sas por la Universidad de Austin (Estados Unidos)..
- población ha sido aberrantemente manipulada, y a aquellos Empresario y asesor de empresas turísticas

 


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