
Estar viviendo tan de cerca la aprobación de una ley me está enseñando muchísimas cosas. Entre otras, lo importante que es comunicarse bien con los demás, escuchar y respetar las opiniones de quienes piensan diferente, tener paciencia y trabajar mucho, ser cuidadosos y meticulosos para llegar seguros a puerto.
También ahora sé de primera mano cuánta lucha hay detrás de cada derecho conquistado, cuántos años de reivindicación son necesarios para que se escuche una voz que reclama lo que le corresponde y se ponga en marcha la pesada maquinaria para que se convierta en ley.
Casi cuatro años habrán pasado desde que Luis dijo en voz alta y ante el micrófono ofrecido por Pepa Bueno, que quería, necesitaba y defendía la opción de poder irse hasta que esa petición se haya convertido en ley de despenalización de la eutanasia.
Cuatro años de entrevistas, rodajes, artículos, idas y venidas, al principio con Luis, después sola porque él murió, como sabéis, a los cuatro meses de haber empezado la campaña, y más tarde con los titanes que conocí gracias a Change.org: los amigos y ya familia de SOS Amatxu, Marcos Hourmann y Angel Hernández.
Cada paso que hemos dado ha sido una fiesta, cada gestión, cada firma, cada discusión, incluso cada insulto recibido por los intransigentes, cada visita al Congreso a entregar las firmas, cada mensaje de Luisa Carcedo comunicándonos un avance, cada plazo que se cumplía, ha sido una fiesta. La fiesta del agradecimiento a todas las personas que nos habéis acompañado a Luis y a mí desde mayo de 2017, a todas las personas que firmasteis y seguís firmando a favor del derecho a disponer del final de la propia vida, a cuantas nos habéis ido explicando con infinita paciencia cómo funciona el sistema para aprobar una ley y a mi familia, a mis amigos y a los titanes por no haberme dejado sola nunca.
Cada paso ha sido una fiesta dedicada a Luis y a cuantos como él se fueron sin ver cumplido su sueño; aunque gracias a él y a Ramón, Maribel, María José y tantas personas más, encontramos la fuerza para seguir siempre hacia adelante y conseguir estar ya a solo un paso de la aprobación definitiva de la ley de despenalización de la eutanasia.
La semana pasada se aprobó en el Senado y el jueves se ratificará en el Congreso de los Diputados, y ya sí que sí, será definitivo.
Una vez más, y siempre, GRACIAS!