Carta Abierta Colegio Nuestra Señora de Andacollo - Congregación de Santa Cruz, C.S.C.

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 1.500!


Carta abierta a las autoridades del Colegio Nuestra Señora de Andacollo y la Congregación de Santa Cruz, C.S.C.


Las personas abajo firmantes, integrantes de la comunidad educativa del Colegio Nuestra Señora de Andacollo en calidad de estudiantes, egresados, apoderados y docentes, manifestamos nuestra preocupación por el escenario que atraviesa actualmente el establecimiento, relativo a prácticas de negacionismo histórico, de censura a actividades de reflexión y conmemoración pacíficas de las y los estudiantes, y de despido masivo de profesionales y asistentes de la educación.


Desde su fundación en 1904, la historia del establecimiento se ha caracterizado por la puesta en práctica de una misión de desarrollo social para la comunidad bajo valores humanísticos y cristianos, objetivo que ha inspirado la gestión del Colegio durante sus más de cien años de existencia y que le ha acompañado tanto bajo la administración del Arzobispado de Santiago como de la Congregación de Santa Cruz. En sus aulas se han formado trabajadores y profesionales de las más diversas áreas del quehacer humano, quienes a su vez han contribuido al bienestar de la comunidad en una obra que se extiende más allá de los límites territoriales del barrio y abarca diversas comunas de la ciudad de Santiago y fuera de ella.


El arraigo de este propósito en la comunidad trasciende las distintas posiciones políticas de sus integrantes, uniéndoles en identidad y orgullo con una trayectoria de compromiso humano y social del establecimiento presente en sus estudiantes, docentes, autoridades laicas y eclesiásticas, y que se ha manifestado en los más complejos momentos de la historia de nuestro país. Dicha identificación comunitaria se ha acrecentado toda vez que el principio de compromiso social y cristiano se ha visto complementado por una legítima búsqueda de la excelencia académica, la que ha dado nuevos motivos para destacar la labor del establecimiento en el país.


No obstante, recientes hechos salidos a la luz que afectan a la comunidad educativa llaman la atención y preocupan por la gravedad de su naturaleza. Estos hechos arrojan dudas sobre los principios que orientan la actual gestión del establecimiento, reñidos no sólo con la identidad del establecimiento, sino además con el debido respeto a las condiciones laborales y a aspectos fundamentales del proceso educativo, especialmente relativos al rol que juega un acabado involucramiento de la comunidad con la historia reciente del país para la formación académica, profesional y valórica de las y los estudiantes.


Se han hecho públicos los antecedentes sobre el lamentable despido masivo de quince trabajadores del Colegio, entre quienes se encuentran ocho personas adheridas al sindicato del establecimiento. La envergadura del despido llama la atención, especialmente por el desmantelamiento de los departamentos de Historia y de Lenguaje, situación que indudablemente afecta la continuidad del proceso educativo y levanta preguntas sobre la calidad de la planificación a nivel de gestión. Asimismo, la magnitud de los despidos sugiere una intencionalidad que escapa a medidas únicamente académicas, atentando contra las condiciones laborales de los distintos miembros de la comunidad. En este sentido, el despido de ocho integrantes del sindicato es un triste e improcedente corolario para las movilizaciones de las y los docentes sostenidas durante el año 2018, afecta negativamente el bienestar y los derechos de las y los trabajadores, y vulnera las condiciones mínimas de diálogo democrático entre estos y sus empleadores.


Ha trascendido a partir de diversas declaraciones que los despidos en el Departamento de Historia se originarían en primer lugar a partir de las actividades de conmemoración de la memoria de la docente Mónica Pacheco Sánchez, asesinada durante la dictadura cívico-militar que afectó al país entre 1973 y 1990. El interés de las y los estudiantes por la temática y la memoria de la profesora Pacheco es digno de ser celebrado no sólo como un logro académico, sino además valórico. Por lo anterior, el rechazo de la autoridad del colegio a su conmemoración es un acto de negacionismo histórico inaceptable en una sociedad democrática. Al mismo tiempo, el recurrir a la memoria de la fallecida profesora Arias para contrarrestar el interés histórico de los y las estudiantes constituye un acto de oportunismo y bajeza que no honra la memoria de la última ni se condice con el respeto a los valores humanos y cristianos. Creemos firmemente que ambas merecen el homenaje que corresponde, enfatizando sus diversas circunstancias históricas.


Por otra parte, en lo relativo al Departamento de Lenguaje, ha trascendido que los despidos se deben a los resultados de la prueba SIMCE. Creemos que los resultados de los procesos de aprendizaje deben ser considerados precisamente como una trayectoria, la cual se ve afectada por diversos factores y que difícilmente sigue una línea directa progresiva. Celebramos el énfasis puesto en el mejoramiento educativo, el que atribuimos tanto a la gestión como al trabajo de las y los profesores que se desempeñaban en el área. Es sabido que las pruebas estandarizadas, si bien son útiles para la gestión de políticas educacionales, poco dicen sobre las condiciones específicas del aprendizaje en los establecimientos, por lo que la interpretación del desempeño en ellas a nivel local siempre debe sopesar los elementos de gestión educativa así como de metodología y didáctica y sus condicionantes. En dicho escenario, el despido generalizado del Departamento de Lenguaje no muestra señas de una evaluación de gestión adecuada a la naturaleza de un establecimiento educacional.


Creemos, finalmente, que este escenario es enormemente perjudicial para las y los estudiantes, tanto en lo referido a su formación académica como valórica. Las prácticas de censura a la memoria y el despido masivo constituyen actos de abierto amedrentamiento a la comunidad educativa, que son particularmente dañinos para niños, niñas y jóvenes en formación. Las manifestaciones de las y los estudiantes conmueven y llaman a la reflexión sobre la dirección que ha tomado el Colegio y sobre el rol de la educación en la sociedad chilena.


En vista de lo anterior, declaramos lo siguiente:

 

  • Rechazamos el despido masivo de funcionarios del establecimiento bajo criterios que, como se explica, no conducen al mejoramiento de la formación académica ni valórica de las y los estudiantes. Del mismo modo, rechazamos la instalación de prácticas antisindicales por parte de las autoridades del establecimiento.
  • Rechazamos los actos de negacionismo histórico y ocultamiento de las violaciones a los derechos humanos que afectaron a la comunidad educativa del Colegio Nuestra Señora de Andacollo.
  • Rechazamos la instrumentalización y falta de respeto a la memoria de la profesora Marcela Arias como acto de ocultamiento de la memoria histórica. La profesora Arias merece un homenaje en toda su extensión, al igual que la profesora Pacheco.
  • Rechazamos la constitución de un ambiente de amedrentamiento y violencia psicológica por parte de la administración del Colegio y que afecta a docentes, trabajadores y estudiantes.
  • Solicitamos la investigación sobre las circunstancias de los despidos, y eventualmente la restitución de los empleos o la más completa indemnización para quienes no quieran reintegrarse.
  • Solicitamos, para el cumplimiento de lo anterior, un estudio y evaluación de la administración actual del establecimiento, de modo que pueda obtenerse aprendizajes sustantivos para la comunidad y para la gestión.
  • Solicitamos la debida conmemoración de la memoria de la profesora Mónica Pacheco Sánchez, invitando a la reflexión sobre las condiciones de su desempeño en el colegio y su deceso. Asimismo, solicitamos la celebración de la memoria del establecimiento como espacio democrático durante los años del autoritarismo.
  • Solicitamos la debida conmemoración de la memoria de la profesora Marcela Arias, invitando a la reflexión sobre su aporte al desarrollo de la comunidad educativa. Asimismo, solicitamos la conmemoración de la memoria de los distintos miembros de la comunidad educativa que han fallecido mientras desempeñaban sus funciones.
  • Solicitamos la protección de las y los estudiantes, en particular aquellos y aquellas movilizados, y para sus familias, de modo que sus procesos de aprendizaje no se vean afectados por medidas arbitrarias.
  • Solicitamos la implementación de medidas para fortalecer la comunidad educativa, en un ámbito de diálogo y respeto entre las diversas opiniones y posiciones respecto de la sociedad chilena.

 

Las y los firmantes, unidos en nuestra diversidad por los valores del Colegio Nuestra Señora de Andacollo, creemos firmemente en la posibilidad de formar personas íntegras en lo académico, profesional y valórico, en un espacio de respeto a los semejantes y con el propósito de contribuir a nuestra comunidad y nuestra sociedad.

 



Hoy: Simón cuenta con tu ayuda

Simón Palominos Mandiola necesita tu ayuda con esta petición «Congregación de Santa Cruz - Chile: Carta Abierta Colegio Nuestra Señora de Andacollo - Congregación de Santa Cruz, C.S.C.». Únete a Simón y 1.197 personas que ya han firmado.