MI SANGRE TAMBIÉN VALE

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 5.000!


Mi nombre es Luis Enrique Piñon Alonso, tengo 24 años y soy de la población de Unión Hidalgo,Oax. El día 22 de mayo del 2019 se me negó la oportunidad de ser donador solo por mi orientación sexual, en el Hospital Dr. Macedonio Benitez Fuentes, ubicado en la Cd. de Juchitán de Zaragoza, donde se habla de "cero discriminación" y "el paraíso muxe".

Ante este acto de discriminación he decidido alzar la voz, ya que no he sido el único caso de este tipo. ¿Cómo es posible que en la actualidad todavía se tenga la idea sesgada que las personas LGBT+ de donar sangre no sea en igualdad de condiciones que las personas heterosexuales?

Los requisitos deberían ser igual para todas las personas, sin importar su orientación sexual. Un donante responsable debe cuidar de su salud sexual y usar preservativo en toda relación sexual para prevenir el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

La orientación sexual no debe de utilizarse como criterio para la selección del donante, porque eso no representa un riesgo en sí mismo. Lo que representa un riesgo son las CONDUCTAS SEXUALES inadecuadas, como tener múltiples parejas, pero estas pueden ser practicadas tanto por heterosexuales como homosexuales.

El médico que me atendió me dijo que por norma no se podían aceptar la donación de personas homosexuales. 

Me puse a investigar y la Organización Panamericana de la Salud en el 2015 consideró que la orientación sexual no debería ser un criterio para donar sangre. Por otra parte la norma 253 para la donación de sangre no prohibe a homosexuales donar y sustituyó a la redactada en 1993. 

La prohibición de la norma se eliminó pero la gente de muchos hospitales se queda con la idea de que ser homosexual es igual a tener VIH y muchos de ellos siguen sin quitar restricciones a nivel de las instituciones.

Este tipo de negaciones es desproporcionada pues excluye directamente a hombres gays por su condición y no específicamente por prácticas de riesgo, que debería ser lo que se considere.

Existe una diferencia entre minimizar riesgos y estigmatizar y excluir a una población.

Yo esperaría que siempre fueran criterios técnicos y científicos y no la orientación sexual los que definan si una persona puede donar o no, pero estos podrían ser permeados por apreciaciones morales.

En todo caso, debería prevalecer la concepción de que la orientación sexual no es lo que define el nivel de riesgo de una persona, sino el comportamiento sexual de cada quien, sea hetero, homo o bisexual. Por lo tanto, a nadie se le debe negar la oportunidad de donar, sino que a toda sangre debe de aplicársele los análisis correspondientes con total rigurosidad.

Es por eso que exijo que se nos de la oportunidad de ser donadores siempre y cuando los estudios clínicos lo avalen sin importar tu orientación sexual.


¿Quieres compartir esta petición?