Se levantan las alfombras del entramado empresarial de las VTC

Cada día que se avanzan en las investigaciones del mercado y negocio de las autorizaciones VTC, salen a la luz documentos y archivos que muestran una corrupción sistemática.
Posiblemente en unos años, hablemos de otro gran caso de corrupción política y tributaria entre vacíos legales y movimientos poco éticos, hasta acabar en fraude y malversación de fondos que al final expliquen muchas de las posiciones políticas de los partidos liberales defendiendo sus intereses.
Si bien, el principal argumento de UNAUTO (y con cierta veracidad) que defendía la tributación por estimación directa de las sociedades propietarias de VTC, que tiene menos ventajas fiscales que el sistema tradicional y mayoritario del taxi (estimación objetiva o módulos); parece desquebrajarse al descubrir que mediante pasarelas societarias, el destino final de los beneficios de hasta 140 empresas (por el momento) del sector, era el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes, donde poder ocultar esos fondos y beneficiarse de una nula o mínima tributación fiscal.
Suma y sigue, la corrupción de los liberales capitalistas continúan saqueando las arcas públicas que siempre llenan los mismos: las pequeñas empresas, los asalariados y los autónomos de este país. Mientras tanto, estas mismas empresas siguen convenciendo mediante multimillonarias rondas de inversión que tiene que pensar la sociedad y que servicio debes usar con cuatro códigos promocionales.