

Comunicado al nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella
El problema
Las y los abajo firmantes hacemos un llamado respetuoso al nuevo gobierno colombiano para recordar la importancia de la relación con Cuba, basada en el respeto mutuo, la cooperación y la solidaridad. Los lazos diplomáticos que datan de hace más de un siglo significan una relación de Estado que responde a intereses que sobrepasan las coyunturas y las posiciones ideológicas de cada administración. Cuba ha sido un participante activo de varios procesos de paz en Colombia en gobiernos de distinta vocación ideológica, una constante que comprueba los lazos de amistad y su interés genuino por aportar a una salida negociada a años de violencia en el país. Los intercambios y las inversiones también son una oportunidad que con el paso del tiempo han venido aumentando, así como los intercambios académicos y culturales, testimonio no sólo de amistad entre Estados, sino entre pueblos.
El anunciado cierre de la Embajada en La Habana significa un retroceso difícilmente reversible, un hecho inédito en nuestra política exterior que iría en franca contravía del espíritu latinoamericanista inscrito en nuestra constitución. Nunca en nuestra historia diplomática las relaciones con terceros han estado supeditadas a coincidencias ideológicas, es más, el ejercicio de la política exterior implica el diálogo y la confrontación sana de desacuerdos. Consideramos que en eso también reside el propósito de la diplomacia tramitar dentro del respeto mutuo los desacuerdos. Esta decisión sienta un precedente para que futuros gobiernos introduzcan cambios drásticos en nuestras relaciones con el mundo sin la debida consulta. En este sentido, nos causa extrañeza que un paso de semejantes connotaciones que compromete el interés de Estado se anuncie sin siquiera haber tomado posesión para ser consultado en espacios como la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores o en otros con gremios, organizaciones sociales, ni esté debidamente soportado más allá del discutible argumento sobre desacuerdos ideológicos.
Respetuosos de la autonomía del gobierno entrante para conducir la política exterior, lo instamos a congelar esta decisión nociva para nuestros intereses y abrir por lo menos espacios de consultas que permitan sopesar sus efectos. Estamos seguros de que por más desacuerdos que tengamos coincidimos en la necesidad de defender una política exterior de Estado. Nos declaramos en disposición de un diálogo abierto que preserve nuestro lugar en el mundo.
FIRMAS:
- Ernesto Samper
- Clara López
- Mauricio Jaramillo
- Gabriel Becerra - Representante a la Cámara
- Gloria Flórez

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El problema
Las y los abajo firmantes hacemos un llamado respetuoso al nuevo gobierno colombiano para recordar la importancia de la relación con Cuba, basada en el respeto mutuo, la cooperación y la solidaridad. Los lazos diplomáticos que datan de hace más de un siglo significan una relación de Estado que responde a intereses que sobrepasan las coyunturas y las posiciones ideológicas de cada administración. Cuba ha sido un participante activo de varios procesos de paz en Colombia en gobiernos de distinta vocación ideológica, una constante que comprueba los lazos de amistad y su interés genuino por aportar a una salida negociada a años de violencia en el país. Los intercambios y las inversiones también son una oportunidad que con el paso del tiempo han venido aumentando, así como los intercambios académicos y culturales, testimonio no sólo de amistad entre Estados, sino entre pueblos.
El anunciado cierre de la Embajada en La Habana significa un retroceso difícilmente reversible, un hecho inédito en nuestra política exterior que iría en franca contravía del espíritu latinoamericanista inscrito en nuestra constitución. Nunca en nuestra historia diplomática las relaciones con terceros han estado supeditadas a coincidencias ideológicas, es más, el ejercicio de la política exterior implica el diálogo y la confrontación sana de desacuerdos. Consideramos que en eso también reside el propósito de la diplomacia tramitar dentro del respeto mutuo los desacuerdos. Esta decisión sienta un precedente para que futuros gobiernos introduzcan cambios drásticos en nuestras relaciones con el mundo sin la debida consulta. En este sentido, nos causa extrañeza que un paso de semejantes connotaciones que compromete el interés de Estado se anuncie sin siquiera haber tomado posesión para ser consultado en espacios como la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores o en otros con gremios, organizaciones sociales, ni esté debidamente soportado más allá del discutible argumento sobre desacuerdos ideológicos.
Respetuosos de la autonomía del gobierno entrante para conducir la política exterior, lo instamos a congelar esta decisión nociva para nuestros intereses y abrir por lo menos espacios de consultas que permitan sopesar sus efectos. Estamos seguros de que por más desacuerdos que tengamos coincidimos en la necesidad de defender una política exterior de Estado. Nos declaramos en disposición de un diálogo abierto que preserve nuestro lugar en el mundo.
FIRMAS:
- Ernesto Samper
- Clara López
- Mauricio Jaramillo
- Gabriel Becerra - Representante a la Cámara
- Gloria Flórez

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Petición creada en 10 de agosto de 2026