
¿Y si el gran apagón de Tenerife hubiese sido nacional y de 30 días de duración?.
El Ejército EEUU ve “razonable y realista” que las familias de sus militares preparen agua y comida “para un mes”, ante una posible tormenta solar o ataque EMP.
“El día después” del gran apagón de Tenerife aún resulta casi palpable la sensación de incredulidad y fragilidad de nuestro día a día, después de que el mundo entero se detuviese en la isla para casi un millón de habitantes, a las 13:11 pm. del domingo 29 de septiembre.
Todo vuelve a estar bien ya, sí, pero al menos durante este lunes todavía hay algo en el ambiente, un “susto”, que nos indica que hay otra realidad posible, peligrosa e incierta, y a mucho menos distancia de nosotros de lo que podíamos pensar. Que, de repente, todo a nuestro alrededor puede cambiar completamente y vernos reducidos en nuestras posibilidades y acciones. Incomunicados y vulnerables ante todo.
A las 13:10 horas era un día más propio de nuestra sociedad europea de consumo del siglo XXI.
Sólo dos minutos después, sin previo aviso, a las 13:12 horas, semáforos apagados, cajeros fuera de servicio, telefonía e Internet prácticamente inoperativa por momentos, pérdida de capacidad de cocina, refrigeración o climatización en hogares, y pérdida de todo tipo de servicios dependientes de la electricidad (…).
(Texto íntegro en el enlace adjunto)