NO DERRUMBEN EL HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS
NO DERRUMBEN EL HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS
El problema
SALVEMOS EL HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS
El Hospital San Juan de Dios es un hospital público, que históricamente ha garantizado del acceso a la salud pública, universal y de calidad para las poblaciones más desfavorecidas. En pocos días la Alcaldia Mayor mediante contrato con la empresa española COPASA, pretende dinamitar la Torre Central de 9 pisos, la única edificación del complejo hospitalario con funciones hospitalarias
En plena pandemia de Covid19, las personas enfermas podrían ser atendidas en el Hospital San Juan de Dios el cual hoy cuenta con 38 puntos para instalar Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). En Bogotá el 62% de personas están falleciendo en la casa sin llegar a una UCI
A través de un beso virtual suscribes esta petición a la Alcaldía Mayor de Bogotá para que recupere el Hospital y detenga el contrato suscrito con la empresa española COPASA para su demolición. Asimismo, apoyas las acciones legales que emprendemos para detener la demolición de la Torre Central y la ubicación en este lugar del Hospital Santa Clara.
Queremos completar 200.000 Besos de apoyo por el San Juan. Hazte voluntario para impulsar está iniciativa aquí https://docs.google.com/forms/d/1IZuHK0KwPqGyOoKgDNzB2lnbCkW9p1X5i8of2hvhhC0/edit . Comparte esta petición en tus redes con al menos 10 personas
Por qué se debe y se puede salvar el Hospital
- El Hospital San Juan de Dios es un patrimonio arquitectónico, cultural y científico de la nación.
- Desde su creación en 1.723, se distinguió por la asistencia médica y hospitalaria a los sectores más necesitados de la sociedad colombiana.
- Con el paso del tiempo se convirtió en un hospital universitario de alta complejidad, fuertemente ligado a la historia de la Universidad Nacional, de hecho sus 16 hectáreas fueron una extensión del campus universitario. A lo largo del siglo XX, allí se formaron múltiples generaciones, de médicos, odontólogos, enfermeras, terapistas, quienes crecieron académicamente en las aulas, auditorios, laboratorios clínicos que eran parte integral del San Juan; amen de realizar sus prácticas médicas dentro de sus predios en donde existían 900 camas instaladas, para un número similar de pacientes, provenientes de todos los rincones del país, quienes encontraban abrigo, cobijo y atención médica especializada en el hospital de los humildes de Colombia.
- También fue un centro de investigación científica, reconocido como vanguardia en América Latina. En la década de los 70, el neurocirujano Salomón Hakim inventó la válvula de Hakim para tratar la hidrocefalia; otro aporte significativo a la medicina en el mundo, fue la creación del programa Mamá Canguro, en el cual se resalta el valor del amor y el afecto de las maternas en la protección de la vida de los niños que nacen prematuramente.
- La entrada en vigencia de la ley 100 en 1.993, generó las condiciones para la muerte del sistema de salud pública de carácter universal en Colombia. El hospital San Juan de Dios no soportó semejante impacto privatizador, que dejó en manos de los particulares una salud transformada en mercancía, y la enfermedad en fuente de negocios. Es lo que permite explicar que el San Juan se declare en estado de crisis financiera en 1.998. A pesar de la enorme voluntad mostrado por sus trabajadores que lo mantuvieron abierto, aún sin recibir salarios, el hospital emblema de la salud pública en este país, cerró sus puertas en 2001.
- El Congreso de la República expidió la ley 735 de 2002, declarando al hospital San Juan de Dios y el Instituto Materno Infantil –IMI-, monumento nacional y patrimonio cultural de la nación, ordenando al Estado su conservación, protección y restauración. Posterior a ello, dos acciones populares de carácter ciudadano, falladas en segunda instancia, otorgaron la razón a sus accionantes, instando a que las entidades vinculadas taxativamente en el contenido de la mencionada ley, cumplan estrictamente con lo mandatado por el ordenamiento jurídico.
- El gobierno de la Bogotá Humana inició la recuperación del San Juan de Dios, comprando sus predios a la gobernación de Cundinamarca, por un valor de $157 mil millones. En 2013 el gobierno distrital contrató el estudio técnico del PEMP (Plan Especial de Manejo y Protección), requisito indispensable para iniciar la restauración y conservación de cualquier bien de interés cultural, de acuerdo a la reglamentación legal. El estudio tuvo un valor de $ 1.650 millones, haciéndose efectivo mediante un convenio interadministrativo con el Ministerio de Cultura, que aportó $1.000 millones y la Bogotá Humana $650 millones. El objeto del convenio implicó el análisis técnico de un área de 16,3 hectáreas, 24 edificios, de los cuales 17 tienen grado de conservación integral y arquitectónica y 97.000 metros cuadrados construidos, que constituyen el complejo hospitalario.
- La Universidad Nacional fue la encargada de realizarlo, presentándolo en diciembre de 2.015. Antes de culminar su periodo de gobierno, el Alcalde Gustavo Petro, dejó contratadas obras por más de $30 mil millones para remodelar la torre central, obras que tenían que ver directamente con la entrada en operación del Hospital en la torre central para adecuar las salas de servicios de urgencias, cuidados intensivos e intermedios, donde funcionó por más de 50 años el hospital objeto de protección legal.
- La administración de Enrique Peñalosa se dedicó a destruir los proyectos de recuperación del legendario hospital. Mediante acciones que son objeto de investigación judicial, Luis Gonzalo Morales, secretario de salud, solicitó al Ministerio de Cultura el cambio del nivel de conservación de la torre central, que según el PEMP de la Universidad Nacional, nunca fue contemplado como un edificio a demoler. Según consta en un acta oficial, Morales le pidió al director de patrimonio del Ministerio de Cultura, pasar de nivel 2 a nivel 3 la torre central. Convirtiéndose este hecho en un delito, lo cual posibilitó el cambiazo normativo, razón esgrimida por los privatizadores para su demolición.
- El interés de Peñalosa era privatizar el hospital, finalmente en noviembre de 2.019 sacó adelante la licitación para su demolición y la construcción del nuevo hospital Santa Clara en predios del San Juan de Dios, cometiendo con ello una violación a la ley. Curiosamente la licitación la ganó una empresa española llamada COPASA, experta en hacer carreteras y no hospitales; y envuelta en graves escándalos de corrupción en el país ibérico.
- La nueva administración en cabeza de la Alcaldesa Mayor de Bogotá Claudia López, continúo el proyecto, al firmar el contrato con COPASA en febrero del año 2020 y suscribir el acta de inicio en el mes de julio.
La pandemia del Covid 19 desnudó el carácter criminal del sistema de salud en manos de los mercaderes; puso en evidencia la desgracia humana de transformar la salud en una mercancía. La síntesis de la ley 100 se resume en un principio implacable y despiadado: quien tiene plata tiene salud y el que no, perece en medio de los paseos de la muerte. La Colombia que lucha por la vida tiene el deber de derogarla y crear una nueva ley que convierta la salud en derecho universal.
La gran enseñanza de la pandemia es justamente recuperar la salud como un bien público de carácter universal. Para ello es indispensable reconstruir el sistema público de salud preventiva, capaz de garantizar el derecho a la vida de los colombianos. De allí que se constituya en un acto de provocación supremo, el que en medio de esta crisis sanitaria, social y económica se haga realidad la demolición y privatización del Hospital San Juan de Dios, símbolo y emblema de la salud pública como derecho universal para los colombianos.
Lo mínimo que podemos hacer es devolver a la tierra lo que hemos recogido de ella, es decir, hemos decidido retornar el gesto de solidaridad, ideamos una bella jornada. BESOS, FLORES Y CANCIONES POR LA VIDA DEL SAN JUAN DE DIOS. Mujeres y hombres pintan sus labios en público, para besar la vida y defenderla, en este caso la vida del San Juan de Dios. Ese primer beso público es también un desafío a la barbarie y a la rudeza, enquistadas hasta la médula en la cultura política nacional, no es necesario aniquilar al otro, para defender nuestros derechos, podemos rebelarnos desde la fuerza del amor, con el beso y su poder seductor, convencidos que éste es por naturaleza un fenómeno telúrico. Y así lo hacemos, NOS ALZAMOS EN BESOS POR LA VIDA DEL SAN JUAN DE DIOS
Entendemos, que para defender la vida y propugnar por ella, se requiere que la forma también sea vital. Y que más vital que un beso, es la emoción que sublima la pasión por lo bello, es la recompensa al impulso de la atracción, es la iconografía y la fuerza simbólica del amor. Que el amor es una energía vital que mueve al individuo, lo impulsa, lo transforma; que si ese agregado motriz que acompaña a todos los individuos, se articula en forma colectiva, no hay dique que lo contenga, ahí está el poder de la transformación social. Vamos por su por protección, conservación y restauración. Para ello, apelamos a la fuerza del amor de los colombianos.
Por lo anterior, solicitamos a Alcaldía Mayor de Bogotá que:
- Detenga la demolición de la Torre central del Hospital San Juan de Dios
- Desista del contrato con la empresa española COPASA
- Inicie las labores de restauración y recuperación según el PEM (Plan especial de Mejoramiento)
Te invitamos a que aceptes el Desafío de contribuir a la salvación del San Juancho. ¡Por Un Beso La Vida. 200 Mil Besos por La vida del San Juan de Dios!
Si aceptas el desafío te vamos a indicar sigue estos tres pasos:
1. Descarga e imprime el formato de #PorUnBesoLaVida Lo puedes encontrar en nuestras redes sociales de facebook 200.000 Besos por la Vida del San Juan de dios en el link https://www.facebook.com/groups/10693900994/
2. Cuando lo tengas impreso, pídele a un amigo(a) que te grabe un video de un minuto, en donde asumes el Desafío por la vida del San Juan de Dios. Allí registraras el momento en donde escribes tus datos personales, el mensaje; y el momento cumbre de amor por el San Juan, cuando te pintas los labios y estampas el beso en el formato, convirtiéndote en uno de los miles de ciudadanos que hemos decidido proteger nuestro San Juancho.
3. Tanto el formato diligenciado como el video, los haces llegar vía nuestras redes sociales o por el WS 311-2596170 habilitado para tal fin.
2034
El problema
SALVEMOS EL HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS
El Hospital San Juan de Dios es un hospital público, que históricamente ha garantizado del acceso a la salud pública, universal y de calidad para las poblaciones más desfavorecidas. En pocos días la Alcaldia Mayor mediante contrato con la empresa española COPASA, pretende dinamitar la Torre Central de 9 pisos, la única edificación del complejo hospitalario con funciones hospitalarias
En plena pandemia de Covid19, las personas enfermas podrían ser atendidas en el Hospital San Juan de Dios el cual hoy cuenta con 38 puntos para instalar Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). En Bogotá el 62% de personas están falleciendo en la casa sin llegar a una UCI
A través de un beso virtual suscribes esta petición a la Alcaldía Mayor de Bogotá para que recupere el Hospital y detenga el contrato suscrito con la empresa española COPASA para su demolición. Asimismo, apoyas las acciones legales que emprendemos para detener la demolición de la Torre Central y la ubicación en este lugar del Hospital Santa Clara.
Queremos completar 200.000 Besos de apoyo por el San Juan. Hazte voluntario para impulsar está iniciativa aquí https://docs.google.com/forms/d/1IZuHK0KwPqGyOoKgDNzB2lnbCkW9p1X5i8of2hvhhC0/edit . Comparte esta petición en tus redes con al menos 10 personas
Por qué se debe y se puede salvar el Hospital
- El Hospital San Juan de Dios es un patrimonio arquitectónico, cultural y científico de la nación.
- Desde su creación en 1.723, se distinguió por la asistencia médica y hospitalaria a los sectores más necesitados de la sociedad colombiana.
- Con el paso del tiempo se convirtió en un hospital universitario de alta complejidad, fuertemente ligado a la historia de la Universidad Nacional, de hecho sus 16 hectáreas fueron una extensión del campus universitario. A lo largo del siglo XX, allí se formaron múltiples generaciones, de médicos, odontólogos, enfermeras, terapistas, quienes crecieron académicamente en las aulas, auditorios, laboratorios clínicos que eran parte integral del San Juan; amen de realizar sus prácticas médicas dentro de sus predios en donde existían 900 camas instaladas, para un número similar de pacientes, provenientes de todos los rincones del país, quienes encontraban abrigo, cobijo y atención médica especializada en el hospital de los humildes de Colombia.
- También fue un centro de investigación científica, reconocido como vanguardia en América Latina. En la década de los 70, el neurocirujano Salomón Hakim inventó la válvula de Hakim para tratar la hidrocefalia; otro aporte significativo a la medicina en el mundo, fue la creación del programa Mamá Canguro, en el cual se resalta el valor del amor y el afecto de las maternas en la protección de la vida de los niños que nacen prematuramente.
- La entrada en vigencia de la ley 100 en 1.993, generó las condiciones para la muerte del sistema de salud pública de carácter universal en Colombia. El hospital San Juan de Dios no soportó semejante impacto privatizador, que dejó en manos de los particulares una salud transformada en mercancía, y la enfermedad en fuente de negocios. Es lo que permite explicar que el San Juan se declare en estado de crisis financiera en 1.998. A pesar de la enorme voluntad mostrado por sus trabajadores que lo mantuvieron abierto, aún sin recibir salarios, el hospital emblema de la salud pública en este país, cerró sus puertas en 2001.
- El Congreso de la República expidió la ley 735 de 2002, declarando al hospital San Juan de Dios y el Instituto Materno Infantil –IMI-, monumento nacional y patrimonio cultural de la nación, ordenando al Estado su conservación, protección y restauración. Posterior a ello, dos acciones populares de carácter ciudadano, falladas en segunda instancia, otorgaron la razón a sus accionantes, instando a que las entidades vinculadas taxativamente en el contenido de la mencionada ley, cumplan estrictamente con lo mandatado por el ordenamiento jurídico.
- El gobierno de la Bogotá Humana inició la recuperación del San Juan de Dios, comprando sus predios a la gobernación de Cundinamarca, por un valor de $157 mil millones. En 2013 el gobierno distrital contrató el estudio técnico del PEMP (Plan Especial de Manejo y Protección), requisito indispensable para iniciar la restauración y conservación de cualquier bien de interés cultural, de acuerdo a la reglamentación legal. El estudio tuvo un valor de $ 1.650 millones, haciéndose efectivo mediante un convenio interadministrativo con el Ministerio de Cultura, que aportó $1.000 millones y la Bogotá Humana $650 millones. El objeto del convenio implicó el análisis técnico de un área de 16,3 hectáreas, 24 edificios, de los cuales 17 tienen grado de conservación integral y arquitectónica y 97.000 metros cuadrados construidos, que constituyen el complejo hospitalario.
- La Universidad Nacional fue la encargada de realizarlo, presentándolo en diciembre de 2.015. Antes de culminar su periodo de gobierno, el Alcalde Gustavo Petro, dejó contratadas obras por más de $30 mil millones para remodelar la torre central, obras que tenían que ver directamente con la entrada en operación del Hospital en la torre central para adecuar las salas de servicios de urgencias, cuidados intensivos e intermedios, donde funcionó por más de 50 años el hospital objeto de protección legal.
- La administración de Enrique Peñalosa se dedicó a destruir los proyectos de recuperación del legendario hospital. Mediante acciones que son objeto de investigación judicial, Luis Gonzalo Morales, secretario de salud, solicitó al Ministerio de Cultura el cambio del nivel de conservación de la torre central, que según el PEMP de la Universidad Nacional, nunca fue contemplado como un edificio a demoler. Según consta en un acta oficial, Morales le pidió al director de patrimonio del Ministerio de Cultura, pasar de nivel 2 a nivel 3 la torre central. Convirtiéndose este hecho en un delito, lo cual posibilitó el cambiazo normativo, razón esgrimida por los privatizadores para su demolición.
- El interés de Peñalosa era privatizar el hospital, finalmente en noviembre de 2.019 sacó adelante la licitación para su demolición y la construcción del nuevo hospital Santa Clara en predios del San Juan de Dios, cometiendo con ello una violación a la ley. Curiosamente la licitación la ganó una empresa española llamada COPASA, experta en hacer carreteras y no hospitales; y envuelta en graves escándalos de corrupción en el país ibérico.
- La nueva administración en cabeza de la Alcaldesa Mayor de Bogotá Claudia López, continúo el proyecto, al firmar el contrato con COPASA en febrero del año 2020 y suscribir el acta de inicio en el mes de julio.
La pandemia del Covid 19 desnudó el carácter criminal del sistema de salud en manos de los mercaderes; puso en evidencia la desgracia humana de transformar la salud en una mercancía. La síntesis de la ley 100 se resume en un principio implacable y despiadado: quien tiene plata tiene salud y el que no, perece en medio de los paseos de la muerte. La Colombia que lucha por la vida tiene el deber de derogarla y crear una nueva ley que convierta la salud en derecho universal.
La gran enseñanza de la pandemia es justamente recuperar la salud como un bien público de carácter universal. Para ello es indispensable reconstruir el sistema público de salud preventiva, capaz de garantizar el derecho a la vida de los colombianos. De allí que se constituya en un acto de provocación supremo, el que en medio de esta crisis sanitaria, social y económica se haga realidad la demolición y privatización del Hospital San Juan de Dios, símbolo y emblema de la salud pública como derecho universal para los colombianos.
Lo mínimo que podemos hacer es devolver a la tierra lo que hemos recogido de ella, es decir, hemos decidido retornar el gesto de solidaridad, ideamos una bella jornada. BESOS, FLORES Y CANCIONES POR LA VIDA DEL SAN JUAN DE DIOS. Mujeres y hombres pintan sus labios en público, para besar la vida y defenderla, en este caso la vida del San Juan de Dios. Ese primer beso público es también un desafío a la barbarie y a la rudeza, enquistadas hasta la médula en la cultura política nacional, no es necesario aniquilar al otro, para defender nuestros derechos, podemos rebelarnos desde la fuerza del amor, con el beso y su poder seductor, convencidos que éste es por naturaleza un fenómeno telúrico. Y así lo hacemos, NOS ALZAMOS EN BESOS POR LA VIDA DEL SAN JUAN DE DIOS
Entendemos, que para defender la vida y propugnar por ella, se requiere que la forma también sea vital. Y que más vital que un beso, es la emoción que sublima la pasión por lo bello, es la recompensa al impulso de la atracción, es la iconografía y la fuerza simbólica del amor. Que el amor es una energía vital que mueve al individuo, lo impulsa, lo transforma; que si ese agregado motriz que acompaña a todos los individuos, se articula en forma colectiva, no hay dique que lo contenga, ahí está el poder de la transformación social. Vamos por su por protección, conservación y restauración. Para ello, apelamos a la fuerza del amor de los colombianos.
Por lo anterior, solicitamos a Alcaldía Mayor de Bogotá que:
- Detenga la demolición de la Torre central del Hospital San Juan de Dios
- Desista del contrato con la empresa española COPASA
- Inicie las labores de restauración y recuperación según el PEM (Plan especial de Mejoramiento)
Te invitamos a que aceptes el Desafío de contribuir a la salvación del San Juancho. ¡Por Un Beso La Vida. 200 Mil Besos por La vida del San Juan de Dios!
Si aceptas el desafío te vamos a indicar sigue estos tres pasos:
1. Descarga e imprime el formato de #PorUnBesoLaVida Lo puedes encontrar en nuestras redes sociales de facebook 200.000 Besos por la Vida del San Juan de dios en el link https://www.facebook.com/groups/10693900994/
2. Cuando lo tengas impreso, pídele a un amigo(a) que te grabe un video de un minuto, en donde asumes el Desafío por la vida del San Juan de Dios. Allí registraras el momento en donde escribes tus datos personales, el mensaje; y el momento cumbre de amor por el San Juan, cuando te pintas los labios y estampas el beso en el formato, convirtiéndote en uno de los miles de ciudadanos que hemos decidido proteger nuestro San Juancho.
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Petición creada en 7 de agosto de 2020