Por una cláusula antiputeros en los códigos éticos de los partidos políticos


Por una cláusula antiputeros en los códigos éticos de los partidos políticos
El problema
Con motivo del Día Internacional contra la Trata de personas con fines de explotación sexual hacemos un llamamiento a cuestionar el supuesto derecho de los “clientes” a contratar servicios sexuales de pago. Específicamente, llamamos a que los partidos políticos incluyan en sus códigos éticos una cláusula que prohíba contratar servicios sexuales bajo pena de expulsión.
Los escándalos de corrupción en la vida política española llevaron a los partidos a establecer códigos éticos y de conducta para sus cargos y representantes, en los que de manera general se les exige un comportamiento honrado, íntegro, ejemplar, ético y honorable. “Han de observar el máximo rigor y exigencia en el desempeño de sus funciones, velando siempre por el interés público y el servicio a los ciudadanos, y absteniéndose de cualquier conducta que, aún siendo plenamente legal, pueda dañar la imagen u honorabilidad de la organización a la que pertenecen”, dice por ejemplo el código ético del Partido Popular.
Sin embargo, ninguno de los principales partidos de ámbito nacional (PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU, Equo) contempla medidas contra sus integrantes en caso de que accedan a sexo de pago, pese a que la demanda masculina de prostitución es la razón por la que existe la trata de personas con fines de explotación sexual.
Consideramos que casos como los que se enumeran a continuación merecen todo el rechazo y oprobio social, y que ninguna organización que aspire a gobernar a toda la ciudadanía puede justificar de ninguna manera que sus integrantes accedan a servicios de prostitución, pues un representante público no es un trabajador más, y “su actitud y proceder no puede limitarse a la propia de un trabajador que presta sus servicios en una organización privada” (código ético de empleados públicos de la Junta de Castilla y León).
- Dos políticos del PP gastaron 56.000 € en coca y prostitutas (julio 2017)
- Dentro de la corrupción valenciana: prostitución, corruptos y políticos (abril 2018)
- Un alto cargo de la Junta de Andalucía se gastó 14.737 € en un prostíbulo (julio 2018)
- Del “volquete de putas” a Secretario general de la Cámara madrileña (julio 2018)
Si la prostitución conlleva un estigma social, exigimos que este se traslade a los hombres que la demandan, y especialmente a los representantes públicos que comprando servicios sexuales alimentan un sistema prostitucional que reproduce y se nutre de la desigualdad, la feminización de la pobreza y la trata de personas. Consideramos ineludible iniciar un debate sobre los valores y privilegios asociados a la masculinidad, y exigimos a los partidos políticos ejemplaridad y tolerancia cero hacia los comportamientos machistas y sexistas de sus integrantes.
Unido a ello, denunciamos la frecuente práctica sexista de celebrar reuniones en clubes de striptease o con prostitutas, un hábito de la masculinidad tóxica que representa la desigualdad entre los géneros y que excluye a las mujeres de los espacios de poder y decisión, salvo que estén como strippers o prostitutas. Ningún representante político o sindical debería pisar nunca estos espacios, salvo para denunciar la conexión entre prostitución, desigualdad de género y trata de personas.
Ante la prostitución, los partidos políticos como garantes del bien común no pueden limitarse a hablar de la oferta de servicios de prostitución, sino que deben ir un paso más allá para erradicar la demanda de prostitución. No conseguiremos erradicar el machismo ni lograr la igualdad entre hombres y mujeres mientras sigamos aceptando, normalizando y legitimando que los hombres accedan a cuerpos ajenos a cambio de dinero.
Firma la petición para que los principales partidos de ámbito nacional incluyan en sus códigos éticos medidas específicas contra sus integrantes en caso de que accedan a sexo de pago.
#ElSilencioNosHaceCómplices
#YoNoSoyPutero
#YoNoSoyCómplice

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El problema
Con motivo del Día Internacional contra la Trata de personas con fines de explotación sexual hacemos un llamamiento a cuestionar el supuesto derecho de los “clientes” a contratar servicios sexuales de pago. Específicamente, llamamos a que los partidos políticos incluyan en sus códigos éticos una cláusula que prohíba contratar servicios sexuales bajo pena de expulsión.
Los escándalos de corrupción en la vida política española llevaron a los partidos a establecer códigos éticos y de conducta para sus cargos y representantes, en los que de manera general se les exige un comportamiento honrado, íntegro, ejemplar, ético y honorable. “Han de observar el máximo rigor y exigencia en el desempeño de sus funciones, velando siempre por el interés público y el servicio a los ciudadanos, y absteniéndose de cualquier conducta que, aún siendo plenamente legal, pueda dañar la imagen u honorabilidad de la organización a la que pertenecen”, dice por ejemplo el código ético del Partido Popular.
Sin embargo, ninguno de los principales partidos de ámbito nacional (PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU, Equo) contempla medidas contra sus integrantes en caso de que accedan a sexo de pago, pese a que la demanda masculina de prostitución es la razón por la que existe la trata de personas con fines de explotación sexual.
Consideramos que casos como los que se enumeran a continuación merecen todo el rechazo y oprobio social, y que ninguna organización que aspire a gobernar a toda la ciudadanía puede justificar de ninguna manera que sus integrantes accedan a servicios de prostitución, pues un representante público no es un trabajador más, y “su actitud y proceder no puede limitarse a la propia de un trabajador que presta sus servicios en una organización privada” (código ético de empleados públicos de la Junta de Castilla y León).
- Dos políticos del PP gastaron 56.000 € en coca y prostitutas (julio 2017)
- Dentro de la corrupción valenciana: prostitución, corruptos y políticos (abril 2018)
- Un alto cargo de la Junta de Andalucía se gastó 14.737 € en un prostíbulo (julio 2018)
- Del “volquete de putas” a Secretario general de la Cámara madrileña (julio 2018)
Si la prostitución conlleva un estigma social, exigimos que este se traslade a los hombres que la demandan, y especialmente a los representantes públicos que comprando servicios sexuales alimentan un sistema prostitucional que reproduce y se nutre de la desigualdad, la feminización de la pobreza y la trata de personas. Consideramos ineludible iniciar un debate sobre los valores y privilegios asociados a la masculinidad, y exigimos a los partidos políticos ejemplaridad y tolerancia cero hacia los comportamientos machistas y sexistas de sus integrantes.
Unido a ello, denunciamos la frecuente práctica sexista de celebrar reuniones en clubes de striptease o con prostitutas, un hábito de la masculinidad tóxica que representa la desigualdad entre los géneros y que excluye a las mujeres de los espacios de poder y decisión, salvo que estén como strippers o prostitutas. Ningún representante político o sindical debería pisar nunca estos espacios, salvo para denunciar la conexión entre prostitución, desigualdad de género y trata de personas.
Ante la prostitución, los partidos políticos como garantes del bien común no pueden limitarse a hablar de la oferta de servicios de prostitución, sino que deben ir un paso más allá para erradicar la demanda de prostitución. No conseguiremos erradicar el machismo ni lograr la igualdad entre hombres y mujeres mientras sigamos aceptando, normalizando y legitimando que los hombres accedan a cuerpos ajenos a cambio de dinero.
Firma la petición para que los principales partidos de ámbito nacional incluyan en sus códigos éticos medidas específicas contra sus integrantes en caso de que accedan a sexo de pago.
#ElSilencioNosHaceCómplices
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Petición creada en 22 de septiembre de 2018
