Post natal maternal 2 años y parental/cuidador 1 año

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Ley de Protección a la primera infancia

Quisiéramos partir este documento petitorio, mencionando que somos un grupo de madres apelando por la calidad de vida y protección a la primera infancia de nuestros hijos e hijas y por aquellos que nacerán y crecerán en nuestro país Chile en los años venideros, así como también por los deseos intrínsecos de cada mujer, madre y familias para con sus descendencias, aplicando incluso para ellas mismas todos los beneficios y ventajas que se expondrán más adelante. Como punto importante, queremos partir destacando con énfasis la creación de más salas cunas subsidiadas por el estado, que garanticen el acceso a los niños y niñas de nuestro país, ya que con la dotación existente no se da abasto. Por mencionar algunos datos duros, sólo en la comuna de Santiago centro hay más de 800 niños en lista de espera, niños en situación de vulnerabilidad cuyas madres no pueden acceder a un trabajo por no contar con un lugar seguro donde dejar a sus hijos, si extrapolamos estas situaciones a regiones, las listas y cifran convergen a aumento. Creemos que el proyecto sala cuna universal es otra forma de financiar sala cunas del mundo privado y convertir la educación inicial en una fuente de negocio.

Consideramos inaceptable que, además de otorgar una subvención del todo insuficiente para el pago de la sala cuna, por cuanto los precios de mercado son sustantivamente superiores, que dicha subvención sea financiada con un aporte del 0,1% del salario de las y los trabajadores beneficiarios a cargo del empleador respectivo, aporte que iría a un fondo administrado por una entidad privada ‘sin fines de lucro’, de características similares a una AFP y que igualmente sería fiscalizada por la Superintendencia de Pensiones, institución cada día más desprestigiada ante los ojos de la ciudadanía.

Es una necesidad de carácter urgente e inmediata la visibilización, restauración, evaluación, contención y solución de la primera infancia, a través de la implementación de lugares seguros en el transporte a mujeres embarazadas, bebés, niños y niñas, ya que con las actuales condiciones de transporte resulta imposible trasladarse de forma segura con los menores, sin que puedan ser aplastados, arrollados por la masa de personas que a diario lo utilizan, convengamos que hoy por hoy las instalaciones en todo orden de cosas no están siendo muy amigables ni proporcionan las condiciones óptimas para que los padres y madres estén con sus hijos, lo mismo aplica para las mujeres embarazadas, les de suma urgencia y necesidad imperiosa la creación de espacios amigables y cómodos, aptos para poder lactar a un niño entre estaciones de metro (por nombrar un ejemplo y no apuntar derechamente a los mall y sus salas de lactancia que escapan de este), mudadores, mayor cantidad de ascensores que faciliten el traslado de coches, niños y niñas en sillas de ruedas, personas con algún grado o la totalidad en discapacidad física, asimismo para adultos mayores con los que se comparten estos espacios, ya que con las condiciones actuales del servicio no da abasto y no menor si consideramos el que muchas madres y padres viven en la periferia, por lo que sus trayectos ida y vuelta a casa son largos.

Extender el postnatal hasta los 24 meses de edad de nuestros bebés es el tema mayormente trascendental en esta petición, así como también la extensión del postnatal masculino hasta el año de vida del niño.Vamos a entrar en detalles sobre esta solicitud a continuación, a modo de generar una consistencia y argumentos respecto de lo que se requiere para el presente y tiempo venidero.

¿Por qué es importante que el niño pueda estar con su madre durante al menos los dos primeros años de vida, terminar su desarrollo fuera del útero (exterogestación)al lado de su madre?.

Una madre que no puede cuidar a su bebé por trabajo,tiene mayor riesgo de padecer y desarrollar depresión post parto en el corto o largo plazo, debido a la angustia que le provoca estar lejos de su bebé, porque siente que hay una interrupción abrupta, la que dificulta el apego seguro y su extensión y fortalecimiento; el entregar un hijo al cuidado de una sala cuna, genera mucha ansiedad, tanto para ella como para el niño que está en desarrollo, lo que se traduce en que se desencadenen patologías mentales como depresiones, cuadros ansiosos, tanto para la madre o padre (si queremos por ejemplo citar el síndrome de Burnout, conocido como el síndrome del cuidador), lo que tarde o temprano tendrá una incidencia no menor sobre el núcleo familiar, cuyo efecto dominó se verá replicado en la sociedad. No se está siendo consecuentes con las recomendaciones que postulan entidades importantes a nivel de salud, como por ejemplo, la OMS, que sugiere y defiende de forma férrea que la lactancia materna se extienda en lo posible hasta los 2 años de vida o más del niño o niña y ¿por qué citamos este ejemplo?, porque todos estos temas están estrechamente unidos unos con otros. Es bien sabido, que la lactancia materna contiene y proporciona una cantidad innumerable de beneficios en salud física y psicológica para la díada en si, como también para el entorno familiar completo, que se hace participe de aquello. Si una madre tiene la posibilidad de extender su post natal al menos por 24 meses, tiene la posibilidad de incrementar su opción de establecer y extender esta decisión de amamantar, la que como efecto dominó va a  proteger a su bebé y a ella misma de agentes virales y bacterianos, lo que va a repercutir positivamente en el impacto a nivel social, económico, de salud, etc. Menos porcentaje de niños enfermos por patologías respiratorias , dérmicas o gástricas (incluso de alergias alimentarias que van en aumento al día de hoy, menos retrasos en desarrollos cognitivos, motores y neurológicos, por mencionar sólo algunos. Al haber niños protegidos bajo lactancia materna, habrán menor incidencia de cuadros virales y bacterianos por un efecto rebaño (que no sólo se aplica a inmunizaciones como vacunas, ya que la leche materna y calostro se conocen por lo demás como la primera vacuna que el cuerpo del bebé recibe al nacer), esto evita de cierta forma la propagación de enfermedades y ayuda a cortar la cadena de transmisión y que hayan menor cantidad de niños enfermos en salas cuna y jardines que es uno de los principales epicentros de contagio cuando las madres no tienen con quién dejarles al cuidado para poder trabajar y percibir su remuneración.

Se ha demostrado que la depresión materna contribuye a múltiples problemas del desarrollo durante la primera infancia, incluyendo alteraciones en el funcionamiento cognitivo, social y académico. Los hijos de madres deprimidas son entre dos o tres veces más propensos a desarrollar problemas de adaptación, incluyendo trastornos del estado de ánimo. Aún en la infancia, los hijos de madres deprimidas son más quisquillosos, menos sensibles a expresiones faciales y vocales, menos activos y muestran hormonas de estrés elevadas, en comparación con hijos de madres no deprimida. En consecuencia, el estudio del desarrollo infantil en el contexto de la depresión materna es una gran preocupación para la sociedad y durante las últimas décadas ha sido una línea de investigación importante para investigadores del desarrollo en la primera infancia.

Resultados Recientes de Investigaciones.

“La crianza ha sido por mucho tiempo el foco de atención en la investigación acerca de procesos familiares que pueden contribuir a los resultados en el desarrollo del niño. Estudios han demostrado repetidamente que la depresión materna está relacionada con una crianza menos óptima y con un apego menos seguro entre la madre y el hijo. Las madres deprimidas tienden a ser más inconsistentes, laxas, retraídas o intrusivas, e inefectivas en sus conductas de crianza y disciplina hacia sus hijos.  Una crianza inadecuada y relaciones padre-hijo de baja calidad, en consecuencia, están relacionados con un mayor riesgo de desajuste entre los niños”.

Fuente: Unicef.

Al día de hoy siguen habiendo impresiones de que la mujer que tiene hijos y se desenvuelve en el ámbito laboral es considerada un problema de cierta manera, porque al momento de transitar por la enfermedad de un hijo, el empleador no demuestra una actitud conciliadora ni empática con ella al momento de solicitar un permiso, un retraso en su horario de llegada o adelantar una salida en caso de emergencia, ni hablar al momento de planificar tener hijos o ya estar embarazada porque desde ese instante es que comienzan a surgir trabas, impedimentos, boicots, presiones extras para abortar misión, clima de trabajo denso en complots con los mismos jefes, etc. La maternidad no tiene por qué seguir siendo considerada una enfermedad u obstáculo para la sociedad, tampoco la percepción extremista de idealismo y romantizar que el cuidado de la madre es totalmente óptimo bajo el cuidado de la madre y padre, eso no se discute en absoluto, sino que nos invita a discernir entre las numerosas posibilidades que existen dentro de una familia y sus decisiones de cómo  y cuándo planificar familia sin tener que pedir opiniones, decidir cómo, cuándo y con quién dejar a cargo a sus hijos porque de otra manera, imponer una idea radical sería violentar una decisión que sólo pasa por ella, su pareja y su entorno cuando se le considere. Una sala cuna puede formar parte de una red de apoyo para una madre y padre, lo que puede parecer contraproducente respecto de lo que se solicita en el sentido de ir erradicando salas cuna a medida que el post natal permite la extensión del cuidado del hijo o hija en casa. Ahora bien, ¿qué sucede con aquella madre que no tiene los beneficios económicos sino problemas y falencias en temas de cuidado y alimentación y la sala cuna o jardín les proporciona y garantiza esta seguridad?, aquellos niños que se alimentan y estimulan mejor en sala cuna o jardín que en casa, en donde en algunos hogares los menores sufren violencia de todo tipo, bajo padres alcohólicos, drogadictos, agresivos o abusadores, ¿no estarían mejor cuidados y contenidos en estos centros que en casa?, o casos en que padres o madres que estudian o trabajan desde o fuera del hogar, simplemente no tienen o cuentan con el apoyo sobre quien cuide de sus hijos y recurren a éstos mismos centros para el cuidado temporal de sus hijos. Claramente aquí hay que velar por el bien superior e interés de que al bebé o niño se le garantice máxima seguridad y bienestar tal y como lo expresan algunos derechos de constitución cuando se menciona que los estados parte deben garantizar el más alto gozo o nivel de disfrute tanto en alimentación, como en educación y salud. ¿Por qué no se puede entonces garantizar en paralelo o en conjunto este derecho a no invadir e interrumpir abruptamente el apego seguro de un bebé para con sus padres antes de los 24 meses de edad, en donde se considera que el niño o niña está mejor preparado que a sus 6 meses de edad para poder iniciar sus actividades correspondientes en un jardín infantil.

Relacionando la importancia de que nuestros bebés, niños y niñas y futuros hijos e hijas puedan permanecer con su madre y padre por al menos los dos primeros años de vida, contribuya a sopesar de alguna forma y en valor positivo aquello por lo que venimos luchando desde tiempos inmemorables. No se considera en su totalidad que las mujeres vivimos un duelo al no poder cumplir a cabalidad con las exigencias que se nos imponen o se presentan en todo ámbito, sumado a la presión social de la maternidad, lo que la desvaloriza además de los costos de vida en la actualidad, que no dan abasto para que sólo el padre sea proveedor o viceversa, y aquí entra la incertidumbre de si dejar o no a los hijos e hijas a cargo en salas cuna o jardines infantiles porque bajo su apreciación, sienten que de pronto el personal no es completamente idóneo ni está del todo capacitado para cuidar niños y niñas, además de no haber una cantidad óptima de profesionales al cuidado. Entonces vemos que todos estos factores estresores están relacionados entre sí, lo que en la actualidad sigue siendo una problemática complejo que no se evalúa de forma integral si no con ciertos enfoques impulsivos y antojadizos. No se puede seguir omitiendo a la díada como tal y su retroalimentación, porque el bienestar de uno va de la mano con el del otro. El deseo de extender el post natal hasta los 2 años de edad de nuestros hijos e hijas es una muy buena petición habiendo un escenario ideal, trabajo con contrato y sueldos , sin estar sujeto a comisiones, idealmente para aquellas mujeres que deben hacer turnos rotativos, etc., por mencionar un ejemplo, pero qué sucede con aquellas madres, trabajadoras independientes, emprendedoras, o aquellas dueñas de casa que no perciben ingresos por tales motivos, cuidan de hijos e hijas con discapacidad o enfermedades sumamente complejas, teniendo más de uno o una y de pronto estudian pero necesitan de estos beneficios. Necesitamos tener un equilibrio en nuestra maternidad, como función social, en nuestro desarrollo, ya sea profesional, académico o laboral, que es lo que nos ha arrastrado a sobre exigirnos, compararnos constantemente con otras mujeres por querer vivir mejor a costa de sacrificar familia, en donde de cierta forma no se resguarda la integridad de la madre ni del niño o niña, volvemos a mencionar que, no es casualidad que la OMS promueva la lactancia exclusiva los 6 primeros meses de vida, restándole valor a su prolongación, lo que coincide con la vuelta al trabajo por el término de nuestro actual postnatal.

Las jornadas de trabajo son largas (más horas en sala cuna, menos horas con mamá). Lugares para el cuidado de nuestros hijos e hijas con estándares no menores de calidad que proporcionen tranquilidad a ambos. Énfasis en la suma urgencia e importancia nuevamente de extender este postnatal por un mínimo de 24 meses, considerando por lógica todos los beneficios y ventajas que ello traería para la sociedad por completo, porque esto nos afecta a todos por igual, para la madre y el padre que tienen la necesidad imperiosa de velar por el cuidado e integridad de sus hijos e hijas y no tener que luchar constantemente contra el sentimiento culposo de tener que volver a trabajar antes de sentir que tanto ellos como sus hijos e hijas estén apropiadamente listos para ello. Todas éstas decisiones deben de ser estudiadas con delicadeza, a modo de no pasar a llevar las decisiones personales de cada madre o padre claramente, de forma que no se imponga como un acto imperativo. Velar por el bienestar íntegro de nuestros actuales y futuros hijos e hijas es una emergencia, a modo de proteger su primera infancia y no seguir dejando marcas que sólo nos traerán consigo adultos rotos que no saben lidiar contra la lucha impuesta por el y los sistemas. Basta. Son estas peticiones un grano de arena pero que reviste de una importancia trascendental.

Constanza Robles, Dominique Perrot, Cristina Miño y Nicol Ortíz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Consideraciones remotas (cronología):

 

-Año 1917, ley Nº 3.186, Derecho a sala cuna +50 mujeres mayores de 18 años y amamantar 1 hora como tiempo máximo.

 

-Año 1925 – D.L. Nº 442, Descanso de maternidad (40 días antes del parto y 20 días después), 50% del salario y reservar puesto de trabajo, ampliación de beneficio sala cuna 20 trabajadoras,, cualquier edad o estado civil.

 

-Año 1931 Primer código del trabajo, libro II “de la protección de las madres obreras” (no se podía despedir a la mujer embarazada), sala cuna con + de 20 obreros, derecho a participar en sindicatos sin necesidad de ser autorizada por el esposo, se amplía el descanso 6 semanas antes del parto y 6 después.

 

-Año 1966, Se amplía a 2 años el derecho a amamantar a los hijos e hijas en el lugar de trabajo.

 

-Año 1970, Se crea la JUNJI.

 

-Año 1973, Se extiende postnatal a 12 semanas.

 

-Año 1978, Se establece derecho a dar alimentos.

 

-Año 1989, La mujer deja de ser incapaz relativa.

 

-Año 1991, Se otorga por primera vez beneficios parentales, en caso de enfermedad grave del menor de 1 año.

 

-Año 2005, Se instaura el divorcio y se otorga un permiso parental de 4 días (el cual se amplió a 5 días en 2006).

 

-Año 2011, Ley Nº 20.545, modifica normas sobre protección a la maternidad e incorpora el Permiso Postnatal Parental, DESPUÉS DEL POSTNATAL, VIENE EL PERMISO DE 12 O 18 SEMANAS Y SE PUEDE EXTENDER EL DERECHO AL PADRE.

 

-Año 2014, El código del trabajo en relatividad a la maternidad, se amplió a la paternidad y vida familiar, así como también se amplió el derecho a proporcionar alimentos, al padre trabajador, cuidador.

 

-Año 2015, Se crea Ministerio de la mujer y la equidad de género y se establece el AUC (acuerdo de unión civil).

 

-Año 2019, Se aprueba la ley Nº 21.155 que protege el amamantamiento de forma libre y sin restricción alguna.

 

 

 

Constitución política de Chile:

 

Artículo 1:

Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.

La familia es el núcleo fundamental de la sociedad.

El Estado reconoce y ampara a los grupos intermedios a través de los

cuales se organiza y estructura la sociedad y les garantiza la adecuada

autonomía para cumplir sus propios fines específicos.

El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es

promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las

condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los

integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y

material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta

Constitución establece.

Es deber del Estado resguardar la seguridad nacional, dar protección a

la población y a la familia, propender al fortalecimiento de ésta,

promover la integración armónica de todos los sectores de la Nación y

asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de

oportunidades en la vida nacional.

 

Código del trabajo:

 

-El Libro II, Título II del Código del Trabajo:

“De la protección a la maternidad, la paternidad y la vida

familiar” (Art. 194 a 208).

 

-Titulares de la protección: Art. 194.

 

-Descanso de maternidad: Art. 195 a 197.

 

-Permiso postnatal parental: Art. 197 bis.

 

-Fuero maternal: Art. 201. CT, protección especial por situación de vulnerabilidad, estipula una extensión respecto de las madre trabajadora, del padre trabajador, este último apunta derechamente al descanso de maternidad postnatal en caso de fallecer la madre durante el parto o período de descanso posterior al parto, por lo que tendrá fuero desde que asume el descanso hasta 1 año después de haber terminado dicho período y el permiso postnatal parental, postulando que el fuero comienza 10 días antes al comienzo de este permiso del art. 197 bis y se extiende por un período equivalente al doble de la duración de su permiso. No se puede exceder de 3 meses. En casos de adopción, hombre o mujer, viudos o solteros, el plazo de 1 año se cuenta desde que el juez dicta resolución que la conceda.

 

-Sala cuna: Art. 203 e inciso final CT, inciso 1 CT y 205, inciso 7, dictamen 1086/11 cuando se niega este derecho en caso de mantener al hijo menor de 2 años en su hogar y el derecho de alimento lo utiliza postergando el inicio o anticipando el término de la jornada en una o media hora, no tiene derecho a acceder al pago del valor de los pasajes de movilización y por ende a la ampliación del lapso de permiso.

 

-Derecho a dar alimentos: Art. 206.

 

-Fiscalización e infracciones: Art. 207 y 208.

 

-Subsidio de maternidad art 197 bis, 198 y financiamiento.

 

-Otros descansos y permisos, art 196 incisos 1 y 2, descanso suplementario, por enfermedad como consecuencia del estado de embarazo y descanso plazo ampliado, por enfermedad que se le produce ocasión del parto, que le impide volver a trabajar por un plazo superior al descanso postnatal; permiso para cuidado del menor de 1 año, art 199 CT (enfermedad grave del menor de 1 año), permiso por hijo e hija mayor a un año pero menor a 18 años, por accidente grave o enfermedad grave, aguda y con riesgo de muerte; mayor a 18 años con discapacidad mental por causa psíquica o intelectual, multidéficit o que presente dependencia severa; permiso para el cuidado del menor de 6 meses, art 200 CT.

 

-Desafuero, traslado, art 202 CT.

 

-Ley 21.155 (2019) reconocer, consagrar y garantizar. Establece medidas de protección a la lactancia materna y su libre ejercicio.

 

-Proyectos de ley en stand by.

 

 

Derecho Internacional:

 

El convenio Nº 103 sobre la protección de la maternidad, de la Organización Internacional del Trabajo (año 1952) fue ratificado por nuestro país, el 14 de Octubre de 1994. Este se complementa con la recomendación Nº 95 de la OIT (1952), consideremos que en el año 2000, se hizo revisión del convenio Nº 103, PERO AÚN NO SE HA RATIFICADO EN Y POR CHILE.