Que vuelva la long Nacho en el burger king


Que vuelva la long Nacho en el burger king
El problema
Hablo en nombre de todos los ciudadanos que a lo largo de su vida han tenido la oportunidad de probar el cénit de la comida rápida, la Long Nacho.
Era una hamburguesa con nachos y queso cheddar, acompañada de la carne y una forma alargada.
La primera vez que probé la long nacho tenía 11 años, estaba en sexto de primaria y nuestro profesor de ingles prometió llevarnos a comer al burger king al final de curso. Cuando llegamos, estaba muerto de hambre y quería nachos, pero sabía que solos no me iban a llenar y me iba a quedar famélico el resto del día, ya que el docente solo nos permitía comprar un artículo puesto que nos invitaba el. Entonces la aparición de una hamburguesa que llevaba nachos me provocó una gran descarga de serotonina al imaginarme su sabor, textura y precio asequible para un niño como yo en aquel momento.
La experiencia de ese día fue mágica, casi milagrosa, aunque eso es lo que diría cualquiera al encontrarse con el santo grial de la comida rápida.
Un par de años después, ya mas mayor, me dirijí de nuevo al establecimiento y quería volver a pedir el mismo trozo de carne angelical, pero una gran desilusión aplastó mi pecho y las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.
A mis 17 años de vida, pensé que lo más duro que me iba a pasar sería la muerte de mi mejor amigo, pero no conté con la ausencia del crujido de los nachos entre pan y hamburguesa.
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El problema
Hablo en nombre de todos los ciudadanos que a lo largo de su vida han tenido la oportunidad de probar el cénit de la comida rápida, la Long Nacho.
Era una hamburguesa con nachos y queso cheddar, acompañada de la carne y una forma alargada.
La primera vez que probé la long nacho tenía 11 años, estaba en sexto de primaria y nuestro profesor de ingles prometió llevarnos a comer al burger king al final de curso. Cuando llegamos, estaba muerto de hambre y quería nachos, pero sabía que solos no me iban a llenar y me iba a quedar famélico el resto del día, ya que el docente solo nos permitía comprar un artículo puesto que nos invitaba el. Entonces la aparición de una hamburguesa que llevaba nachos me provocó una gran descarga de serotonina al imaginarme su sabor, textura y precio asequible para un niño como yo en aquel momento.
La experiencia de ese día fue mágica, casi milagrosa, aunque eso es lo que diría cualquiera al encontrarse con el santo grial de la comida rápida.
Un par de años después, ya mas mayor, me dirijí de nuevo al establecimiento y quería volver a pedir el mismo trozo de carne angelical, pero una gran desilusión aplastó mi pecho y las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.
A mis 17 años de vida, pensé que lo más duro que me iba a pasar sería la muerte de mi mejor amigo, pero no conté con la ausencia del crujido de los nachos entre pan y hamburguesa.
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Los destinatarios de la petición
Petición creada en 31 de octubre de 2021
