
El padre de un niño con esta enferemedad explica en una misiva a este periódico que esta inversión podría suponer un ahorro en el futuro y se lamenta por la falta de respuesta de la consejería de Salud
oviedo 03.10.2018 | 19:35 ¿Por qué Asturias no financia los Medidores Continuos de Glucosa para los diabéticos tipo 1?
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El gijonés José Luis García Sánchez-Pardo explicó en este periódico la historia de su hijo, enfermo de diabetes mellitus tipo 1. Los últimos estudios, según nos cuenta este lector, permiten informar del valor la glucemia en tiempo real a través de los Medidores Continuos de Glucosa (MCG). El problema es que para ello es necesario invertir entre 120 y 250 euros al mes durante toda la vida. Un gasto que impide a muchos de los enfermos de este tipo de diabetes acceder a este control tan beneficioso para ellos. La reflexión que hace Garciá Sánchez-Pardo es la siguiente: ¿Por qué no lo financia la consejería de Salud de Asturias teniendo en cuenta que este control ayudaría a que muchos de estos enfermos tuvieron una mejor salud y por tanto supusieran un menor gasto para la Seguridad Social? ¿No sería esta inversión un ahorro para el futuro?
Easta es la carta completa:
"Soy el padre de un peque llamado Saúl, de 7 años, al que en el mes de marzo le diagnosticaron diabetes mellitus tipo 1. Esta penosa enfermedad de tipo autoinmune (que no tiene nada que ver con la diabetes tipo 2, que sufren muchas personas mayores, y generada en parte por nuestros malos hábitos de vida) está catalogada como grave, no tiene cura y básicamente consiste en que el páncreas deja de generar insulina totalmente, con las consecuencias que acarrea. Requiere de un férreo y continuo control de la glucemia, para evitar consecuencias potencialmente mortales inmediatas y/o graves complicaciones futuras (tales como perder la vista, amputación de miembros o enfermedades hepáticas o coronarias muy graves e irreversibles).
Estamos hablando de que, además de las enormes restricciones en la ingesta de alimentos y de las múltiples inyecciones de insulina diarias (básicamente una por cada ingesta más las posibles correcciones), se estima necesario pincharse un dedo para sacar sangre, como mínimo 7 veces diarias (incluida alguna a altas horas de la noche). Y aun así, esta cantidad de dolorosos pinchazos (recordemos, además de los de la insulina), sólo aportan una sesgada e incompleta imagen de lo que ocurre en el cuerpo en relación a la enfermedad. Comprenderán que para el que lo sufre y su entorno resulta una experiencia agotadora, sin tregua y para siempre.
Sin embargo, en los últimos tiempos, la tecnología ha venido a ayudar en este control, a través de pequeños elementos electrónicos del tamaño de algo más de una moneda de 2 euros, que, pinchados en la piel, informan del valor de la glucemia en tiempo real. Estos equipos son llamados genéricamente "Medidores Continuos de Glucosa (MCG)", y tienen infinitas ventajas, pero un grave inconveniente: su coste, de entre unos 120-250 euros/mes (de por vida), que actualmente pagamos de nuestro bolsillo con enorme esfuerzo familiar y resignación, pero que sabemos resulta inasumible en otros muchos hogares.
Aun así, estudios demuestran que su utilización (y no sólo en niños, sino en el transcurso de toda la vida del enfermo) ahorra en el futuro al Sistema de Salud, varias veces lo invertido en ellos, al mejorar radicalmente el control de la enfermedad.
Esto tan sencillo de entender, y de lo que han tomado nota en muchos países, y en nuestro entorno, muchas comunidades autónomas, que ya lo financian, no debe estar tan claro para los mandos que dirigen esta Consejería de Salud (y a pesar de que hace un tiempo que ellos mismos confirmaron su financiación en una declaración de intenciones). Por eso, y tras registrar escrito al señor consejero hace unos meses, y sin obtener respuesta, ni siquiera un triste "estamos en ello", me gustaría exponerlo públicamente, para dar a conocer a la sociedad la crudeza de esta enfermedad y lo poco que hace la Administración por apoyarnos".