València es la tierra de las flores, de la luz y ahora del hormigón, peatonalizar dejando la ciudad, fría, gris, sin apenas vegetación o dejándose una parada de autobús en mitad de una plaza peatonal como en la plaza San Agustín.
Había que hacerlo rápido que se acercan elecciones, hay que venderlo como sea y sacando pecho, luego entiendes el resultado de la Plaza del Ayuntamiento, horrible,cara y triste, de la Plaza de Brujas, fría toda llena de hormigón sin apenas vegetación pero sobre todo la plaza de la Reina que parece un desierto de la luna con farolas haciendo de palmeras, pero había mucha prisa, las ruinas tardorromanas que esconden la historia de la ciudad no importan, nada importa, solo acabar cuanto antes que se acercan los comicios y al gobierno que autoproclama verde y sostenible, pero que ha sido acusado de talar más de 1000 árboles por año en Valencia desde que gobiernan, no se le ocurre hacer una plaza llena de vegetación, con árboles grandes que de vida y color, su gran solución es poner un toldo que además tapará la Catedral. Pero como siempre, se harán la foto y sacarán pecho, “qué verdes y sostenibles somos” alardeando entre grandes sonrisas.