Detenga el cierre de LA CANYA. Haga imperar el sentido común y protejanos del acoso continuo de una vecina que nos está haciendo la vida (y la actividad que nos da de comer) imposible. Vengan y vean LA CANYA. Hablen con los vecinos. Contrasten.


Detenga el cierre de LA CANYA. Haga imperar el sentido común y protejanos del acoso continuo de una vecina que nos está haciendo la vida (y la actividad que nos da de comer) imposible. Vengan y vean LA CANYA. Hablen con los vecinos. Contrasten.
El problema
Esta petición es importante porque nos van a cerrar LA CANYA y nos imponen una indemnización para la demandante que es absolutamente descabellada, desproporcionada y conlleva no solo la ruina para las 3 familias que dependen de este café-restaurante, sino la pérdida de un espacio que da valor, vida y servicio al jardín de la plaza Pablo Picasso.
Aquí encontraréis el local: https://www.facebook.com/lacanyarestaurante?pnref=story
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NOS CIERRAN.
Tenemos que comunicaros que el ayuntamiento nos cierra La Canya: Hoy Jueves 26 ha venido la Policía Local de Valencia a ejecutar la orden de cierre. Al no haber incidentes se ha 'cerrado' y no 'precintado' pero el daño está hecho. A pertir de hoy pagamos alquiler, nómina, telefono, luz, agua y gas, seguos sociales y hasta autónomos sin poder ejercer nuestra actividad. Además de todo el género que tiraremos.
Ha prosperado la denuncia y nos cierran LA CANYA alegando que provocamos ruidos, producimos olores y hay humo del tabaco de la terraza molestando al vecindario. Todo ello sin que haya venido nadie a verificarlo. Nunca pensamos que esto pudiera llegar a pasar. Después de la odisea de 2013 (esta persona consiguió cerrarnos el local 52 días hasta que se demostró que todo estaba en orden y el Ayuntamiento nos permitió la reapertura) no solo fuimos excesivamente ingenuos al no solicitar una indemnización por el tiempo en el que fuimos privados de poder ejercer la actividad que mantiene a nuestras familias, sino que pensamos que todo había acabado.
NUESTROS CLIENTES
Son mayormente familias del barrio, personas mayores del centro geriátrico vecino que vienen con sus visitas, familias que quieren disfrutar del jardín, parejas que buscan un lugar tranquilo. Creemos que a nuestros clientes y/o vecinos no les parece que este local, que no tiene música, sea ruidoso. En tres años que llevamos abiertos nunca hemos tenido, afortunadamente, un incidente que haya provocado un escándalo. Tampoco creemos que nuestra actividad genere malos olores, ni nada parecido, que puedan crear problemas en la comunidad. Dicho esto, hemos hecho constantes mejoras en la extracción, insonorización y adecuación del local desde su apertura.
EL BARRIO
Siempre pensando en crear un espacio agradable que ofrecer a nuestros clientes como una prolongación de su propia casa en el jardín del barrio. Desde que abrimos hemos querido ganarnos la confianza del barrio. Nuestra actividad da vida y servicio a la zona y muy especialmente al jardín. Día a día nuestros clientes/vecinos nos recuerdan cómo ha mejorado este entorno desde que La Canya existe. Si usted considera que estamos aportando un servicio al barrio, por favor, firme esta petición para proteger a La Canya contra el cierre. De su solidaridad dependen puestos de trabajo y familias.
INDEFENSOS ANTE EL ACOSO CONTINUO
No sabemos aún cómo atajar el problema. Como muchos sabéis este problema perdura en el tiempo. Constantemente sufrimos el acoso de una persona que nos denuncia ante la policía muy frecuentemente. La policía viene normalmente después de varias llamadas y al llegar, en lugar de encontrarse con la pelea o alboroto que esperaban, suelen encontrarse con algunas parejas cenando. Aun así, cada vez nos toca dar explicaciones y enseñar toda la documentación, interrumpiendo el servicio y causando una mala impresión a nuestros clientes. Ha llamado a la policía por ruidos de los grifos, de la batidora, de las persianas (que están inhabilitadas), de las tragaperras que no tenemos y de alborotos que nunca han existido. De un tiempo a esta parte hemos empezado a guardar los partes de la policía indicando la ausencia de problemas. Cumplen con su deber, vienen, comprueban que todo está en orden y se van. Pero esto supone una molestia para nuestra actividad y nuestros clientes cada vez. Y creednos, han sido, y son, muchas veces ya.
¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO AHORA?
Estamos en contacto con el Ayuntamiento y les hemos comunicado nuestra indignación ante lo que consideramos un abuso. Nos sorprende la celeridad con la que se toman en cuenta estas denuncias sin pruebas que las sustenten. Nos sorprende el valor que se le da en una vista a dos testigos que son la vecina y la secretaria de la demandante. Llegando una de ellas a declarar que en su casa no se oyen ruidos, pero que en la de la vecina sí, a pesar de que ambas casas están situadas sobre nuestro local. Hemos comunicado reiteradas veces nuestra intención de solucionar lo que haya que solucionar por nuestra parte. Si generamos un exceso de ruido, lo corregiremos. Sin embargo, cuando hemos tratado de hacer una auditoría acústica no se le ha permitido a la empresa contratada (en reiteradas ocasiones) el acceso a la vivienda para efectuar la medición. Esto ha impedido que podamos detectar un posible problema que, por otro lado, creemos que no existe. Así, se pone de manifiesto que la intención real de estas denuncias no son la de solucionar un posible problema.
AGRADECIMIENTO A NUESTROS VECINOS
Desde que abrimos, La Canya ha buscado ser una prolongación de vuestras casas. Un lugar tranquilo en el que estéis a gusto y disfrutéis de una cocina fresca de mercado y un ambiente agradable. Cuando inauguramos os pedimos una sola cosa: que vinierais a conocernos y trajerais un libro para formar juntos una pequeña biblioteca de barrio. En poco tiempo juntamos casi 700 libros que nunca fueron nuestros: traíais unos yos llevabais otros. Nosotros no llevábamos ningún control porque no era necesario: la buena voluntad gestionaba la idea. Hasta que hace un año y medio la denuncia de esta persona hizo que cerrásemos durante 52 días y reabriésemos solo uno de los locales, terminando con un espacio que nos beneficiaba a todos. Colaboramos también con los negocios del barrio. Siempre hemos apostado por el comercio local. Nuestro horno, la carnicería, las tiendas, el tandy, las peluquerías, el kiosco de Javi, la falla, etc. El apoyo entre los pequeños comercios del barrio, nos beneficia a todos.
OS NECESITAMOS
Necesitamos vuestro apoyo para poder mostrarle a las autoridades que este sitio no es tan perjudicial como alguien está empeñado en hacer creer.
Necesitamos que no nos cierren. Que nos dejen seguir cuidando el jardín, que nos dejen respirar y seguir adelante con un proyecto que todavía tiene que crecer y convertirse en mucho más de lo que ya es. Queremos seguir siendo punto de encuentro del barrio y ser parte de su buen día a día.
Gracias por vuestra colaboración.
La Canya
Plaza Pablo Picasso 5
Campanar (Valencia)

El problema
Esta petición es importante porque nos van a cerrar LA CANYA y nos imponen una indemnización para la demandante que es absolutamente descabellada, desproporcionada y conlleva no solo la ruina para las 3 familias que dependen de este café-restaurante, sino la pérdida de un espacio que da valor, vida y servicio al jardín de la plaza Pablo Picasso.
Aquí encontraréis el local: https://www.facebook.com/lacanyarestaurante?pnref=story
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NOS CIERRAN.
Tenemos que comunicaros que el ayuntamiento nos cierra La Canya: Hoy Jueves 26 ha venido la Policía Local de Valencia a ejecutar la orden de cierre. Al no haber incidentes se ha 'cerrado' y no 'precintado' pero el daño está hecho. A pertir de hoy pagamos alquiler, nómina, telefono, luz, agua y gas, seguos sociales y hasta autónomos sin poder ejercer nuestra actividad. Además de todo el género que tiraremos.
Ha prosperado la denuncia y nos cierran LA CANYA alegando que provocamos ruidos, producimos olores y hay humo del tabaco de la terraza molestando al vecindario. Todo ello sin que haya venido nadie a verificarlo. Nunca pensamos que esto pudiera llegar a pasar. Después de la odisea de 2013 (esta persona consiguió cerrarnos el local 52 días hasta que se demostró que todo estaba en orden y el Ayuntamiento nos permitió la reapertura) no solo fuimos excesivamente ingenuos al no solicitar una indemnización por el tiempo en el que fuimos privados de poder ejercer la actividad que mantiene a nuestras familias, sino que pensamos que todo había acabado.
NUESTROS CLIENTES
Son mayormente familias del barrio, personas mayores del centro geriátrico vecino que vienen con sus visitas, familias que quieren disfrutar del jardín, parejas que buscan un lugar tranquilo. Creemos que a nuestros clientes y/o vecinos no les parece que este local, que no tiene música, sea ruidoso. En tres años que llevamos abiertos nunca hemos tenido, afortunadamente, un incidente que haya provocado un escándalo. Tampoco creemos que nuestra actividad genere malos olores, ni nada parecido, que puedan crear problemas en la comunidad. Dicho esto, hemos hecho constantes mejoras en la extracción, insonorización y adecuación del local desde su apertura.
EL BARRIO
Siempre pensando en crear un espacio agradable que ofrecer a nuestros clientes como una prolongación de su propia casa en el jardín del barrio. Desde que abrimos hemos querido ganarnos la confianza del barrio. Nuestra actividad da vida y servicio a la zona y muy especialmente al jardín. Día a día nuestros clientes/vecinos nos recuerdan cómo ha mejorado este entorno desde que La Canya existe. Si usted considera que estamos aportando un servicio al barrio, por favor, firme esta petición para proteger a La Canya contra el cierre. De su solidaridad dependen puestos de trabajo y familias.
INDEFENSOS ANTE EL ACOSO CONTINUO
No sabemos aún cómo atajar el problema. Como muchos sabéis este problema perdura en el tiempo. Constantemente sufrimos el acoso de una persona que nos denuncia ante la policía muy frecuentemente. La policía viene normalmente después de varias llamadas y al llegar, en lugar de encontrarse con la pelea o alboroto que esperaban, suelen encontrarse con algunas parejas cenando. Aun así, cada vez nos toca dar explicaciones y enseñar toda la documentación, interrumpiendo el servicio y causando una mala impresión a nuestros clientes. Ha llamado a la policía por ruidos de los grifos, de la batidora, de las persianas (que están inhabilitadas), de las tragaperras que no tenemos y de alborotos que nunca han existido. De un tiempo a esta parte hemos empezado a guardar los partes de la policía indicando la ausencia de problemas. Cumplen con su deber, vienen, comprueban que todo está en orden y se van. Pero esto supone una molestia para nuestra actividad y nuestros clientes cada vez. Y creednos, han sido, y son, muchas veces ya.
¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO AHORA?
Estamos en contacto con el Ayuntamiento y les hemos comunicado nuestra indignación ante lo que consideramos un abuso. Nos sorprende la celeridad con la que se toman en cuenta estas denuncias sin pruebas que las sustenten. Nos sorprende el valor que se le da en una vista a dos testigos que son la vecina y la secretaria de la demandante. Llegando una de ellas a declarar que en su casa no se oyen ruidos, pero que en la de la vecina sí, a pesar de que ambas casas están situadas sobre nuestro local. Hemos comunicado reiteradas veces nuestra intención de solucionar lo que haya que solucionar por nuestra parte. Si generamos un exceso de ruido, lo corregiremos. Sin embargo, cuando hemos tratado de hacer una auditoría acústica no se le ha permitido a la empresa contratada (en reiteradas ocasiones) el acceso a la vivienda para efectuar la medición. Esto ha impedido que podamos detectar un posible problema que, por otro lado, creemos que no existe. Así, se pone de manifiesto que la intención real de estas denuncias no son la de solucionar un posible problema.
AGRADECIMIENTO A NUESTROS VECINOS
Desde que abrimos, La Canya ha buscado ser una prolongación de vuestras casas. Un lugar tranquilo en el que estéis a gusto y disfrutéis de una cocina fresca de mercado y un ambiente agradable. Cuando inauguramos os pedimos una sola cosa: que vinierais a conocernos y trajerais un libro para formar juntos una pequeña biblioteca de barrio. En poco tiempo juntamos casi 700 libros que nunca fueron nuestros: traíais unos yos llevabais otros. Nosotros no llevábamos ningún control porque no era necesario: la buena voluntad gestionaba la idea. Hasta que hace un año y medio la denuncia de esta persona hizo que cerrásemos durante 52 días y reabriésemos solo uno de los locales, terminando con un espacio que nos beneficiaba a todos. Colaboramos también con los negocios del barrio. Siempre hemos apostado por el comercio local. Nuestro horno, la carnicería, las tiendas, el tandy, las peluquerías, el kiosco de Javi, la falla, etc. El apoyo entre los pequeños comercios del barrio, nos beneficia a todos.
OS NECESITAMOS
Necesitamos vuestro apoyo para poder mostrarle a las autoridades que este sitio no es tan perjudicial como alguien está empeñado en hacer creer.
Necesitamos que no nos cierren. Que nos dejen seguir cuidando el jardín, que nos dejen respirar y seguir adelante con un proyecto que todavía tiene que crecer y convertirse en mucho más de lo que ya es. Queremos seguir siendo punto de encuentro del barrio y ser parte de su buen día a día.
Gracias por vuestra colaboración.
La Canya
Plaza Pablo Picasso 5
Campanar (Valencia)

Petición cerrada
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Petición creada en 25 de febrero de 2015
