Prohibir fumar tabaco al aire libre, para evitar el daño que causa a los fumadores pasivos

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“Uno de cada cinco habitantes del planeta (unos 1.200 millones de personas) fuma, según la Organización Mundial de Salud (OMS). Pero el humo del tabaco no les perjudica sólo a ellos. Los expertos de la OMS han concluido y establecido, después de revisar más de 50 estudios científicos publicados sobre el tema durante los últimos 25 años, que el humo del tabaco causa cáncer a los fumadores pasivos. En concreto, el riesgo de padecer cáncer de pulmón aumenta en un no fumador hasta un 30% si vive en un ambiente con humo.” Fuente: El País.
Es increíble la cantidad de personas fumando que nos encontramos cada día al salir a la calle, seguro que a los fumadores les da igual, pero a los no fumadores nos afecta muchísimo ir tragando el humo en cada calle por la que pasamos, cada parada de bus en la que esperamos, cada parque y plaza a la que vamos con nuestros niños. Más impresionante aún, ver a los padres fumando, mientras están con sus hijos.
Siento mucha lástima e indignación por los hijos de los fumadores, ya que son sus padres los primeros que deberían velar por su Salud. Es por ello que me niego rotundamente a que mis hijos tengan que inhalar humo de tabaco en sitios públicos y privados, espacios abiertos, donde se supone que estamos en total libertad de convivir y compartir todos.
Y si es de sentido común que debemos respetarnos unos a otros, cómo es posible que se permita fumar en espacios abiertos, sabiendo el daño que hace el humo a los fumadores pasivos.
Nos estamos exponiendo a diario a enfermarnos de una de las peores enfermedades, cómo lo es el cáncer.
Veo muchas campañas en contra del tabaquismo, fomentando a las personas para que dejen de fumar. Pero no veo acciones gubernamentales para evitar que no afecte a los demás.
Considero que, se debe prohibir fumar tabaco en zonas públicas y privadas, en sitios cerrados o al aire libre, y que se creen zonas designadas únicamente para fumar, de manera que podamos todos caminar, pasear, y disfrutar al aire libre o la comida en una terraza, sin ningún humo que nos rodee.