Victoria

Una calle en Madrid para Arturo Barea

¡La petición ha conseguido su objetivo gracias a 1.447 firmas!



Nada en Madrid recuerda a uno de sus mejores cronistas, Arturo Barea. Su nombre y su obra son referencia en los más variados libros sobre Madrid y la historia española del siglo XX, pero ni una estatua, ni una placa lleva el nombre del autor de “La forja de un rebelde”. La belleza de su obra sobre la ciudad y su gente y la desgarrada sinceridad de su relato sobre la Guerra Civil en Madrid justifican recordar y recuperar el espíritu humanista y reconciliador de Barea.

Los firmantes de esta petición, lectores agradecidos por el emocionante viaje de su trilogía, solicitamos al Ayuntamiento de Madrid la designación de una calle con el nombre de Arturo Barea. 

Periodista accidental, escritor por necesidad, sindicalista de corazón y, aunque se lo negaran, español allá donde le llevó el exilio, Barea es un madrileño por derecho propio. Nuestro reconocimiento no lo es solo a la calidad literaria de su obra, sino, además, al valor histórico y la honradez de su testimonio para entender el siglo XX de nuestro país y de Madrid. Quienes no están dispuestos a ganar a cualquier precio merecen ser recordados. Nunca deja de ser necesario.

Hispanistas, periodistas y escritores españoles y británicos como William Chislett, Paul Preston, Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo y Javier Marías, entre otros, ya lo han hecho en Faringdon (Inglaterra), donde murió en el exilio, restaurando su lápida en el cementerio y colocando una placa en el pub que frecuentaba, The Volunteer. Nos parece justo hacerlo en Madrid: dar a Barea una calle en el barrio del “Avapiés” o del centro histórico, escenario de su obra. Las páginas de “La Forja de un Rebelde” son un canto enamorado a su gente y a su historia. 


“Si resuena el Avapiés en mí, como fondo sobre todas las resonancias de mi vida, es por dos razones:

Allí aprendí todo lo que sé, lo bueno y lo malo. A rezar a Dios y a maldecirle. A odiar y a querer. A ver la vida cruda y desnuda, tal como es. Y a sentir el ansia infinita de subir y ayudar a subir a todos el escalón de más arriba. Ésta es una razón.

La otra razón es que allí vivió mi madre. Pero esta razón es mía”, La forja de un rebelde.

Solicitamos también colocar una placa que lo recuerde, bien en la calle donde vivió junto a su madre (calle de las Urosas, hoy Luis Vélez de Guevara), bien en su colegio, las Escuelas Pías de San Fernando (hoy Biblioteca de la Universidad Nacional de Educación a Distancia).

La publicación de “La forja de un rebelde” estuvo prohibida durante casi 35 años en España hasta 1977. El libro no ha estado nunca descatalogado desde entonces y sigue teniendo lectores. Sin embargo, la figura de Barea permanece en la sombra. Prolongar este olvido, ahora que no hay razón para censuras y amnesias forzadas, sería secundar a quienes quisieron borrar cualquier disonancia. Madrid no puede seguir ignorando a uno de sus mejores cronistas. No debe seguir negándole un nombre, un recuerdo, una calle en agradecimiento.



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Yolanda Sánchez Fernández e Isabel Fernández Suárez necesita tu ayuda con esta petición «Ayuntamiento de Madrid, Manuela Carmena, Jorge García Castaño, Celia Mayer: Una calle en Madrid para Arturo Barea Ogazón». Únete a Yolanda Sánchez Fernández e Isabel Fernández Suárez y 1.446 personas que ya han firmado.