El Flamenco bien merece el nombre de una avenida. ¡No se lo quitéis en Córdoba!

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Hace unos años, en cumplimento de la Ley de la Memoria Democrática de Andalucía y previo un riguroso informe histórico, el Ayuntamiento de Córdoba ordenó eliminar nombres del callejero entre los que se encontraba la Avenida Conde de Vallellano, colaborador del General Mola, Ministro de Franco y Diputado de sus Cortes.

El mundo de la cultura cordobesa, y desde luego el del Flamenco, solicitó y obtuvo que se rotulase como “Avenida del Flamenco”. El hecho de esta denominación responde a una aspiración popular, al alto valor cultural de este género musical, y a la propia historia de Córdoba y su protagonismo esencial en el desarrollo y divulgación del Flamenco.

En esta ciudad nació el Concurso Nacional del Arte Flamenco, al principio denominado del Cante Jondo, en memoria del que crearon Manuel de Falla y Federico García Lorca en Granada. Córdoba da nombre a sus Alegrías y a su Fandango Grande. La ciudad de la Mezquita, cuna de artistas y ensayistas Flamencos con mayúsculas, acoge además el Festival Internacional de la Guitarra y la Noche Blanca del Flamenco. Ninguna ciudad como Córdoba, con cuatro declaraciones mundiales de la Unesco, para tener en sus céntricas calles una Avenida dedicada a otro Patrimonio Inmaterial de la Humanidad: el Flamenco.

Ahora el nuevo gobierno municipal pretende quitar la Avenida del Flamenco para volverla a llamar con el nombre que legal y democráticamente fue eliminado, lo que consideramos un atropello a nuestra cultura, a nuestras raíces y a nuestra seña de identidad más original, pues el Flamenco con mayúscula es una arte universal que no admite la más mínima discusión dentro del mundo de la música y la cultura. Que en el centro de la ciudad luzca la Avenida del Flamenco, es un honor para el Flamenco y para Córdoba. Y que el Ayuntamiento lo borre por cuestiones ideológicas, un atentado contra el nombre de nuestra expresión cultural más genuina y universal, especialmente protegida en el Estatuto de Andalucía.

No existen precedentes en España ni en Europa de un hecho similar, como tampoco razón legal ni ética que lo sostenga. Y los que amamos el Flamenco en cualquier parte del planeta no podemos ser cómplices ni permanecer impasibles ante este atropello.

Por todo ello, solicitamos que firmes esta petición para que la Avenida del Flamenco en Córdoba conserve su nombre y el lugar donde se ubica. Por derecho.