

El espectáculo “La Suelta de la Gata Negra” consiste exactamente en eso, en soltar a una gata negra y observar la dirección de su huida, si la gata se dirige a la mies es indicador de fertilidad para los campos, y por tanto, buenas cosechas, en cambio, si se dirige al monte es mala señal para las cosechas.
Antes de la suelta, la gata negra desfila en una carroza tirada por un burro con acompañamiento de una fanfarria desde el barrio de Rioseco a la plaza del pueblo. Después de recitar versos, se lanza a la gata desde un escenario al público, entonces el animal asustado y desorientado sale despavorido.
El año pasado, debido a las múltiples protestas, se modifico la suelta y en vez de ser lanzada desde lo alto del escenario, con una altura de más de 2 metros, fue soltada en la calle, pero el animal a consecuencia de la fanfarria que le acompañaba, ruido del camino, más la gran concentración de personas y griterío, salió igualmente despavorida debido al miedo y estrés.
La gata al ser soltada en la plaza del pueblo, sin recinto que la proteja en su huida, cruza la carretera con el consiguiente peligro para ella y el tráfico, se expone a quedarse extraviada o bajo los riesgos que cualquier felino casero puede encontrar en la calle, al no estar habituada o familiarizada con el entorno, siendo un agravante el gran estrés sufrido a consecuencia del ruido y la presencia de un gran número de personas.
El Convenio Europeo sobre protección de animales de compañía, establece, como principios básicos para el bienestar de los animales, que nadie deberá infligir innecesariamente sufrimiento o angustia a un animal de compañía.
También establece que toda la persona que tenga un animal de compañía o que se ocupe de él, deberá tomar todas las medidas razonables para impedir que se escape.
Asimismo, prohíbe que los animales de compañía sean utilizados en espectáculos.
Como ya ha sido explicado, en este espectáculo no solo no se toman todas las medidas razonables para impedir que se escape el animal, sino que el espectáculo en si consiste en esto, que la gata escape despavorida para ver qué camino toma.
En este espectáculo se ponen en peligro la salud y bienestar del felino, ya que en la suelta puede perderse, ser atropellado en la carretera o atacado por algún perro, y por lo tanto, peligra su integridad física, pudiendo incluso perder la vida.
Solicitamos que este espectáculo sea modificado y se cambie al animal por un peluche o por una persona disfrazada de gato.
Firma para que el 16 de agosto este espectáculo no se lleve a cabo con un animal real.