AYÚDANOS A HACER JUSTICIA POR ÁFRICA, POR LOS CIENTOS DE AFECTADOS Y POR SUS MASCOTAS.

AYÚDANOS A HACER JUSTICIA POR ÁFRICA, POR LOS CIENTOS DE AFECTADOS Y POR SUS MASCOTAS.

Firmantes recientes
Amaia Lafuente y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Mi historia con la clínica veterinaria VetVida es de sufrimiento y desesperación.

Llevé a mi perrita de nombre África, una mascota activa y sana, a la clínica veterinaria Vetvida, situada en Castelldefels, debido a que presentaba ligeros mareos. Tras realizarle una revisión, el equipo veterinario determinó que debía someterse a una operación para extirparle la vesícula, asegurando que era una intervención sencilla y que en un par de días estaría en casa recuperada.

Sin embargo, tras la operación, comenzaron una serie de complicaciones graves que, a mi juicio, fueron gestionadas de forma negligente por parte del equipo de la clínica. Mi perra pasó tres semanas sufriendo, con intervenciones repetidas, falsos diagnósticos y tratamientos poco claros. Durante este tiempo, recibí información confusa, promesas de mejoría que nunca llegaban y una constante exigencia de pagos adicionales por tratamientos que nunca se justificaron adecuadamente.

 

Finalmente, África falleció en la clínica, tras un proceso doloroso y traumático que podría haberse evitado con una correcta atención médica.



No solo estoy contando mi historia personalmente devastadora, sino también levantando la voz por otros casos similares que están saliendo a la luz sobre esta clínica. Las negligencias y malas praxis no pueden seguir siendo el modus operandi de una clínica veterinaria que se supone está aquí para cuidar a nuestros amados animales.

Como comunidad de amantes de los animales, no podemos permitir que este tipo de establecimientos opere con impunidad. Es por ello que emplazo a las autoridades a investigar adecuadamente la causa de estas muertes. También exijo un análisis exhaustivo de su modus operandi como clínica, y según los resultados, proceder a su cierre.

No queremos más Áfricas, exijamos justicia para nuestros amados animales. Se merecen la mejor atención médica, al igual que nosotros. Firma esta petición para investigar y cerrar la Clínica Veterinaria VetVida en C/ Arcadio Balaguer 75, Castelldefels. Juntos podemos poner fin a su reinado de negligencia y malas praxis. Firma por África, firma por justicia.

 

En los últimos años se han acumulado numerosas quejas públicas y testimonios de clientes en distintas plataformas (Google, Facebook, Change.org, foros veterinarios, etc...) en relación con el Hospital Veterinario Vet Vida de Castelldefels.

Las principales críticas detectadas hacen referencia a:

Costes y facturación elevados o poco transparentes, con clientes que aseguran haber recibido presupuestos distintos a los finalmente cobrados.

Deficiencias en la comunicación y atención al cliente, especialmente durante situaciones de urgencia o tratamientos prolongados, con usuarios que describen un trato frío o falta de empatía.

Organización interna irregular, con quejas por demoras, errores de seguimiento clínico o dificultad para obtener información actualizada sobre el estado del animal.

Reclamaciones colectivas y testimonios agrupados en redes sociales y una petición pública que recoge casos de presunta mala praxis o atención deficiente.

El volumen de experiencias negativas ha generado una preocupación razonable entre los usuarios sobre la calidad del servicio y la transparencia de la gestión, además de estafar a los consumidores en Google, entre otros, con oleadas de reseñas positivas falsas no verificadas de supuestos clientes, la mayoría con ninguna otra reseña, siguiendo un patrón similar y borrando las auténticas que no les interesan.

 

Numerosos propietarios de mascotas han compartido en internet experiencias extremadamente negativas relacionadas con Vetvida Castelldefels. A través de reseñas, redes sociales, grupos de afectados y plataformas de denuncias públicas, distintos usuarios relatan situaciones que describen como traumáticas tanto a nivel emocional como económico.

Muchas de las críticas hacen referencia a supuestos diagnósticos erróneos, tratamientos considerados innecesarios, costes veterinarios muy elevados y una comunicación deficiente durante momentos críticos para los animales. Algunos testimonios aseguran que acudieron a la clínica en situaciones leves y terminaron enfrentándose a largas hospitalizaciones, pruebas constantes y facturas de miles de euros sin obtener finalmente una mejoría para sus mascotas.

Uno de los aspectos que más indignación genera entre los afectados es la sensación de falta de transparencia. Varias personas afirman haber recibido información contradictoria sobre el estado real de sus animales, cambios de criterio médicos repentinos o presiones para autorizar procedimientos costosos en situaciones de gran vulnerabilidad emocional.

Las redes sociales han servido como punto de encuentro para numerosos clientes descontentos que aseguran haber vivido experiencias similares. En grupos de Facebook y publicaciones virales pueden encontrarse relatos de propietarios que denuncian presuntas negligencias, mala praxis veterinaria y una atención que califican de fría o deshumanizada. Algunos casos narran el fallecimiento de mascotas tras intervenciones o ingresos hospitalarios, generando una fuerte reacción emocional y una oleada de comentarios de otros usuarios identificándose con situaciones parecidas.

También existen peticiones públicas impulsadas por afectados que solicitan investigaciones sobre determinadas actuaciones de la clínica. Estas campañas han contribuido a aumentar la repercusión del caso y a extender entre muchos propietarios de mascotas una profunda desconfianza hacia el centro veterinario.

Entre las reclamaciones más repetidas destacan:

Facturación considerada abusiva.

Hospitalizaciones prolongadas.

Pruebas diagnósticas supuestamente innecesarias.

Falta de información clara.

Sensación de presión económica durante urgencias.

Presuntos errores médicos.

Trato poco empático hacia las familias.

Muchos de los testimonios publicados reflejan un importante impacto psicológico en los propietarios, que describen sentimientos de impotencia, culpa y frustración después de confiar la salud de sus animales al centro veterinario.

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Firmantes recientes
Amaia Lafuente y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Mi historia con la clínica veterinaria VetVida es de sufrimiento y desesperación.

Llevé a mi perrita de nombre África, una mascota activa y sana, a la clínica veterinaria Vetvida, situada en Castelldefels, debido a que presentaba ligeros mareos. Tras realizarle una revisión, el equipo veterinario determinó que debía someterse a una operación para extirparle la vesícula, asegurando que era una intervención sencilla y que en un par de días estaría en casa recuperada.

Sin embargo, tras la operación, comenzaron una serie de complicaciones graves que, a mi juicio, fueron gestionadas de forma negligente por parte del equipo de la clínica. Mi perra pasó tres semanas sufriendo, con intervenciones repetidas, falsos diagnósticos y tratamientos poco claros. Durante este tiempo, recibí información confusa, promesas de mejoría que nunca llegaban y una constante exigencia de pagos adicionales por tratamientos que nunca se justificaron adecuadamente.

 

Finalmente, África falleció en la clínica, tras un proceso doloroso y traumático que podría haberse evitado con una correcta atención médica.



No solo estoy contando mi historia personalmente devastadora, sino también levantando la voz por otros casos similares que están saliendo a la luz sobre esta clínica. Las negligencias y malas praxis no pueden seguir siendo el modus operandi de una clínica veterinaria que se supone está aquí para cuidar a nuestros amados animales.

Como comunidad de amantes de los animales, no podemos permitir que este tipo de establecimientos opere con impunidad. Es por ello que emplazo a las autoridades a investigar adecuadamente la causa de estas muertes. También exijo un análisis exhaustivo de su modus operandi como clínica, y según los resultados, proceder a su cierre.

No queremos más Áfricas, exijamos justicia para nuestros amados animales. Se merecen la mejor atención médica, al igual que nosotros. Firma esta petición para investigar y cerrar la Clínica Veterinaria VetVida en C/ Arcadio Balaguer 75, Castelldefels. Juntos podemos poner fin a su reinado de negligencia y malas praxis. Firma por África, firma por justicia.

 

En los últimos años se han acumulado numerosas quejas públicas y testimonios de clientes en distintas plataformas (Google, Facebook, Change.org, foros veterinarios, etc...) en relación con el Hospital Veterinario Vet Vida de Castelldefels.

Las principales críticas detectadas hacen referencia a:

Costes y facturación elevados o poco transparentes, con clientes que aseguran haber recibido presupuestos distintos a los finalmente cobrados.

Deficiencias en la comunicación y atención al cliente, especialmente durante situaciones de urgencia o tratamientos prolongados, con usuarios que describen un trato frío o falta de empatía.

Organización interna irregular, con quejas por demoras, errores de seguimiento clínico o dificultad para obtener información actualizada sobre el estado del animal.

Reclamaciones colectivas y testimonios agrupados en redes sociales y una petición pública que recoge casos de presunta mala praxis o atención deficiente.

El volumen de experiencias negativas ha generado una preocupación razonable entre los usuarios sobre la calidad del servicio y la transparencia de la gestión, además de estafar a los consumidores en Google, entre otros, con oleadas de reseñas positivas falsas no verificadas de supuestos clientes, la mayoría con ninguna otra reseña, siguiendo un patrón similar y borrando las auténticas que no les interesan.

 

Numerosos propietarios de mascotas han compartido en internet experiencias extremadamente negativas relacionadas con Vetvida Castelldefels. A través de reseñas, redes sociales, grupos de afectados y plataformas de denuncias públicas, distintos usuarios relatan situaciones que describen como traumáticas tanto a nivel emocional como económico.

Muchas de las críticas hacen referencia a supuestos diagnósticos erróneos, tratamientos considerados innecesarios, costes veterinarios muy elevados y una comunicación deficiente durante momentos críticos para los animales. Algunos testimonios aseguran que acudieron a la clínica en situaciones leves y terminaron enfrentándose a largas hospitalizaciones, pruebas constantes y facturas de miles de euros sin obtener finalmente una mejoría para sus mascotas.

Uno de los aspectos que más indignación genera entre los afectados es la sensación de falta de transparencia. Varias personas afirman haber recibido información contradictoria sobre el estado real de sus animales, cambios de criterio médicos repentinos o presiones para autorizar procedimientos costosos en situaciones de gran vulnerabilidad emocional.

Las redes sociales han servido como punto de encuentro para numerosos clientes descontentos que aseguran haber vivido experiencias similares. En grupos de Facebook y publicaciones virales pueden encontrarse relatos de propietarios que denuncian presuntas negligencias, mala praxis veterinaria y una atención que califican de fría o deshumanizada. Algunos casos narran el fallecimiento de mascotas tras intervenciones o ingresos hospitalarios, generando una fuerte reacción emocional y una oleada de comentarios de otros usuarios identificándose con situaciones parecidas.

También existen peticiones públicas impulsadas por afectados que solicitan investigaciones sobre determinadas actuaciones de la clínica. Estas campañas han contribuido a aumentar la repercusión del caso y a extender entre muchos propietarios de mascotas una profunda desconfianza hacia el centro veterinario.

Entre las reclamaciones más repetidas destacan:

Facturación considerada abusiva.

Hospitalizaciones prolongadas.

Pruebas diagnósticas supuestamente innecesarias.

Falta de información clara.

Sensación de presión económica durante urgencias.

Presuntos errores médicos.

Trato poco empático hacia las familias.

Muchos de los testimonios publicados reflejan un importante impacto psicológico en los propietarios, que describen sentimientos de impotencia, culpa y frustración después de confiar la salud de sus animales al centro veterinario.

Los destinatarios de la petición

David Solé Gimeno
David Solé Gimeno
Teniente y Concejal de Seguridad y Gobernación Castelldefels
Raul Vergel Blanes
Raul Vergel Blanes
Inspector Jefe Policia Local Castelldefels
Leoncio Piquer Vives
Leoncio Piquer Vives
Subinspector Policia Local Castelldefels

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