
Estamos frente a las acciones del ser humano que disfruta y vibra cuando observa se lesionan o vuela por el aire al ser embestido por un toro que al sentirse con miedo y acorralado no le queda más que defenderse pero que la gente confunde con enojo o que es bravo. La sociedad para disfrazar sus gustos "sadicos" como expresa muy bien en el artículo que compartimos lo llaman tradición, costumbre o cultura pero no es más que el reflejo de la transformación de una persona a un ser que goza y grita de emoción cuando los toros embisten, revuelcan o hieren a quienes se denominan "toreros improvisados". Queremos la abolición de estos espectáculos decadentes no solo por el maltrato que reciben los animales sino para erradicar ese sadismo que manifiesta la gente y se traduce en un círculo de violencia en la sociedad llámese buylling escolar, violencia intrafamiliar,violencia de género,violencia hacia los animales,etc. No siempre lo que se permite legalmente es ético ni moral sino que atenta contra las buenas costumbres que debe prevalecer en la sociedad si queremos una sana convivencia con respeto y con límites.