Oración de súplica al Dios Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente

Dios Todopoderoso, Padre eterno y misericordioso:
Hoy me presento ante Ti con humildad, con fe y con esperanza. Elevo mi súplica reconociendo que Tú eres Dios Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente.
Señor, Tú eres Omnipotente.
Todo lo puedes. No existe dificultad demasiado grande para Tu poder, ni obstáculo que pueda prevalecer cuando Tú decides abrir un camino. Lo que para nosotros parece imposible, para Ti no lo es.
Por eso, Padre, extiende Tu mano poderosa sobre aquello que hoy ponemos delante de Ti. Derriba los obstáculos que impidan que prevalezcan la verdad, la justicia y el bien. Abre las puertas que deban abrirse y cierra aquellas que conduzcan a la injusticia. Donde nosotros ya no podamos avanzar, actúa Tú con Tu poder.
Señor, Tú eres Omnipresente.
Estás presente en todo lugar. No existe habitación, tribunal, camino, pensamiento ni circunstancia donde Tu presencia no pueda alcanzarnos.
Te suplico que estés presente en cada lugar donde se tome una decisión importante. Acompaña a nuestros seres queridos; rodéalos con Tu protección. Hazte presente delante de quienes deban escuchar, valorar, juzgar o decidir. Que Tu presencia traiga serenidad donde haya angustia, claridad donde exista confusión y justicia donde pudiera existir error.
Aunque nosotros no podamos estar en todos esos lugares, Tú sí estás allí, Señor. Ve delante de nosotros.
Dios Omnisciente, Tú todo lo sabes.
Conoces lo sucedido, aun aquello que ningún ser humano vio. Conoces cada palabra pronunciada y cada palabra callada; cada intención, cada pensamiento, cada prueba y cada circunstancia. Nada puede ocultarse delante de Ti.
Tú conoces la verdad completa, no solamente lo que los hombres pueden demostrar o comprender. Por eso ponemos nuestra causa en Tus manos.
Señor, permite que la verdad salga plenamente a la luz. Que ninguna mentira pueda imponerse sobre ella; que ninguna confusión la oscurezca; que ningún error humano impida reconocerla.
Da sabiduría a quienes tengan que decidir. Ilumina su entendimiento para que distingan claramente lo verdadero de lo falso, lo justo de lo injusto.
Dios Omnipotente, obra donde nuestras fuerzas no alcanzan.
Dios Omnipresente, acompáñanos donde nosotros no podemos estar.
Dios Omnisciente, haz prevalecer la verdad que Tú conoces completamente.
Padre amado, cuando aparezca el temor, fortalece nuestra fe. Cuando llegue la incertidumbre, danos paciencia. Cuando pensemos que el camino se hace demasiado largo, recuérdanos que Tu poder no tiene límites, Tu presencia nunca nos abandona y nada escapa de Tu conocimiento.
No te pedimos venganza ni daño contra nadie. Te pedimos verdad, justicia, misericordia y libertad para quien justamente corresponda.
Pon Tu mano sobre cada persona que intervenga. Toca las conciencias, ilumina las mentes y dirige las decisiones para que todo se realice conforme a la verdad y a la justicia.
Y si delante de nosotros queda todavía un último obstáculo, sé Tú quien abra el camino.
Porque Tú puedes hacerlo.
Porque Tú estás allí.
Porque Tú conoces toda la verdad.
En Ti depositamos nuestra súplica, nuestra esperanza y nuestra fe.
Que Tu voluntad se cumpla, que Tu justicia prevalezca y que finalmente podamos mirar atrás y decir:
“Dios estuvo con nosotros. Dios conocía la verdad. Dios abrió el camino.”
Amén.