¡APOYÁ A LA DIPROSE Y A SUS TRABAJADOR@S!

Firmantes recientes:
Mónica Archenhold y 13 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

Destruir la DIPROSE es atentar contra el motor del desarrollo federal de la nación

La Dirección Nacional de Proyectos Sectoriales y Especiales (DIPROSE) cuenta con más de 25 años de experiencia en el diseño, ejecución, monitoreo y evaluación de Programas de Desarrollo Productivo e Infraestructura Rural que opera el sector agropecuario, con financiamiento de organismos internacionales de crédito.

En el año 2009, el entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP) creó la Unidad para el Cambio Rural (actual DIPROSE) con el propósito de coordinar todas las operaciones con financiamiento internacional del MAGyP. De este modo, la ejecución de todos los préstamos (entre ellos, el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales –PROSAP-) que se encontraban dispersos en la estructura ministerial y con unidades ejecutoras separadas, pasaron a depender de la DIPROSE, eficientizando así el uso de recursos. De esta manera, el logro principal de la DIPROSE consiste en el fortalecimiento de los aspectos organizacionales y la reconstrucción de la cartera misma, lo que permitió mejorar su desempeño, renovar sus instrumentos y ampliar tanto el monto como las fuentes de financiamiento. Desde entonces, se construyó y consolidó un método de trabajo reconocido no sólo por los organismos internacionales de crédito, los gobiernos provinciales y las instituciones de ciencia y tecnología, sino también por los países de la región, para quienes la DIPROSE es considerada un modelo institucional para la gestión eficaz y eficiente de programas y proyectos para el desarrollo rural y agropecuario. Los Programas orientados a la mejora productiva que se llevan adelante en todo el territorio nacional se traducen en obras fundamentales para el desarrollo agropecuario como acueductos, sistemas de riego y drenaje, caminos rurales, conectividad eléctrica e internet, entre otras. Además, dotan de equipamiento y tecnología para la lucha contra incendios, para la conservación genética vegetal, para el desarrollo de alimentos y bebidas y para la industria forestal, entre muchos otros. También implementan mecanismos de financiamiento y promoción de la inversión privada destinados a cooperativas y PyMEs agroalimentarias y a fortalecer entramados productivos locales de todo el país.

Desde la DIPROSE se trabaja en base a estrategias nacionales y a las necesidades territoriales, en articulación con los gobiernos provinciales y sus áreas técnicas especializadas, teniendo en cuenta también las demandas del sector privado productivo. Para la puesta en marcha de las acciones de los Programas resulta fundamental el trabajo conjunto con técnicos/as territoriales de organismos como el Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (INAFCI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), entre otros.

Para la construcción de las obras, se trabaja con el sector privado, seleccionando a las empresas participantes mediante procesos públicos y transparentes de licitación. Todas las compras y adquisiciones se realizan siguiendo los estándares de transparencia de la normativa nacional y de los organismos internacionales que financian los Programas, y los mismos son sometidos a evaluaciones externas y auditorías periódicas según las normas nacionales y de cada organismo.

La DIPROSE está organizada en dos direcciones conformadas a su vez por varios equipos articulados de trabajo, todos con funciones diferenciadas y complementarias. La DIPROSE opera como una unidad y necesita de todas sus áreas para funcionar adecuadamente.

La planta de trabajadoras y trabajadores ya ha disminuido en un 47% desde 2017, cuando la cartera presentó muy bajo nivel de ejecución. Hoy cuenta con 12 Programas operativos por casi 1700 millones de dólares para los próximos años y con una estructura de personal ajustada a las más estrictas necesidades operativas. Cabe destacar que esta estructura mínima se exige, además, en los contratos de préstamo suscriptos con los diversos organismos internacionales de crédito que, en caso de no cumplirse, verían afectado el principio de seguridad jurídica. Además, también se encuentran vigentes convenios marco de préstamo subsidiario con los estados provinciales, que quedarían en igual situación. La DIPROSE no puede perder trabajadores/as ni áreas y no puede ser desmembrada, sin que ello afecte significativamente la capacidad que tiene desde hace tantos años para diseñar, ejecutar, monitorear y evaluar efectivamente sus programas.

El trabajo de la DIPROSE sirve para mejorar la competitividad de las economías regionales, agregar valor a la producción primaria, fomentar el arraigo local, fortalecer la seguridad y la soberanía alimentarias de todos/as. Y sirve para el crecimiento con equidad de la economía nacional, porque se trabaja cuidando el medioambiente y generando oportunidades especialmente para pequeños y medianos productores, para las mujeres, jóvenes y poblaciones indígenas que habitan en los territorios rurales generalmente más desfavorecidos.

Por lo expuesto, y para poder cumplir con este mandato:

Reclamamos a las autoridades que frenen su intento de destrucción de la DIPROSE, que reintegren el área de informática, que cejen en su intento de despedir trabajadores/as.

Demandamos la designación oficial de Director/a Nacional, la definición del circuito administrativo y la liberación del presupuesto destinado a los programas.

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La Dirección Nacional de Proyectos Sectoriales y Especiales (DIPROSE) cuenta con más de 25 años de experiencia en el diseño, ejecución, monitoreo y evaluación de Programas de Desarrollo Productivo e Infraestructura Rural que opera el sector agropecuario, con financiamiento de organismos internacionales de crédito.

En el año 2009, el entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP) creó la Unidad para el Cambio Rural (actual DIPROSE) con el propósito de coordinar todas las operaciones con financiamiento internacional del MAGyP. De este modo, la ejecución de todos los préstamos (entre ellos, el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales –PROSAP-) que se encontraban dispersos en la estructura ministerial y con unidades ejecutoras separadas, pasaron a depender de la DIPROSE, eficientizando así el uso de recursos. De esta manera, el logro principal de la DIPROSE consiste en el fortalecimiento de los aspectos organizacionales y la reconstrucción de la cartera misma, lo que permitió mejorar su desempeño, renovar sus instrumentos y ampliar tanto el monto como las fuentes de financiamiento. Desde entonces, se construyó y consolidó un método de trabajo reconocido no sólo por los organismos internacionales de crédito, los gobiernos provinciales y las instituciones de ciencia y tecnología, sino también por los países de la región, para quienes la DIPROSE es considerada un modelo institucional para la gestión eficaz y eficiente de programas y proyectos para el desarrollo rural y agropecuario. Los Programas orientados a la mejora productiva que se llevan adelante en todo el territorio nacional se traducen en obras fundamentales para el desarrollo agropecuario como acueductos, sistemas de riego y drenaje, caminos rurales, conectividad eléctrica e internet, entre otras. Además, dotan de equipamiento y tecnología para la lucha contra incendios, para la conservación genética vegetal, para el desarrollo de alimentos y bebidas y para la industria forestal, entre muchos otros. También implementan mecanismos de financiamiento y promoción de la inversión privada destinados a cooperativas y PyMEs agroalimentarias y a fortalecer entramados productivos locales de todo el país.

Desde la DIPROSE se trabaja en base a estrategias nacionales y a las necesidades territoriales, en articulación con los gobiernos provinciales y sus áreas técnicas especializadas, teniendo en cuenta también las demandas del sector privado productivo. Para la puesta en marcha de las acciones de los Programas resulta fundamental el trabajo conjunto con técnicos/as territoriales de organismos como el Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (INAFCI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), entre otros.

Para la construcción de las obras, se trabaja con el sector privado, seleccionando a las empresas participantes mediante procesos públicos y transparentes de licitación. Todas las compras y adquisiciones se realizan siguiendo los estándares de transparencia de la normativa nacional y de los organismos internacionales que financian los Programas, y los mismos son sometidos a evaluaciones externas y auditorías periódicas según las normas nacionales y de cada organismo.

La DIPROSE está organizada en dos direcciones conformadas a su vez por varios equipos articulados de trabajo, todos con funciones diferenciadas y complementarias. La DIPROSE opera como una unidad y necesita de todas sus áreas para funcionar adecuadamente.

La planta de trabajadoras y trabajadores ya ha disminuido en un 47% desde 2017, cuando la cartera presentó muy bajo nivel de ejecución. Hoy cuenta con 12 Programas operativos por casi 1700 millones de dólares para los próximos años y con una estructura de personal ajustada a las más estrictas necesidades operativas. Cabe destacar que esta estructura mínima se exige, además, en los contratos de préstamo suscriptos con los diversos organismos internacionales de crédito que, en caso de no cumplirse, verían afectado el principio de seguridad jurídica. Además, también se encuentran vigentes convenios marco de préstamo subsidiario con los estados provinciales, que quedarían en igual situación. La DIPROSE no puede perder trabajadores/as ni áreas y no puede ser desmembrada, sin que ello afecte significativamente la capacidad que tiene desde hace tantos años para diseñar, ejecutar, monitorear y evaluar efectivamente sus programas.

El trabajo de la DIPROSE sirve para mejorar la competitividad de las economías regionales, agregar valor a la producción primaria, fomentar el arraigo local, fortalecer la seguridad y la soberanía alimentarias de todos/as. Y sirve para el crecimiento con equidad de la economía nacional, porque se trabaja cuidando el medioambiente y generando oportunidades especialmente para pequeños y medianos productores, para las mujeres, jóvenes y poblaciones indígenas que habitan en los territorios rurales generalmente más desfavorecidos.

Por lo expuesto, y para poder cumplir con este mandato:

Reclamamos a las autoridades que frenen su intento de destrucción de la DIPROSE, que reintegren el área de informática, que cejen en su intento de despedir trabajadores/as.

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Petición creada en 21 de marzo de 2024