Desde Ecuador: Detengan los mercados de animales silvestres

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Ecuador es uno de los países de Latinoamérica más afectados por la pandemia del coronavirus más conocido como COVID-19, por eso esta lucha es nuestra y de todos los países del mundo. Exigimos el cierre de todos los mercados de animales vivos o mercados húmedos de forma definitiva a fin de detener el maltrato extremo al que son expuestos estos animales y prevenir futuras pandemias.

Los mapas de posibles Zoonosis muestran al Ecuador como un probable escenario de contacto debido al consumo de especies silvestres en todas las provincias de la Amazonía; las comunidades locales pasaron del autoconsumo de animales silvestres al comercio de éstas especies, lógica bajo la cual regularmente se venden varios animales para la ingesta humana.

Como país amazónico, fuente de biodiversidad, no estamos exentos de que desde nuestro terrotorio surja un brote de una nueva pandemia, por lo cual, la pregunta en estos casos no es “cuál” será el siguiente virus, sino “cuándo” aparecerá el próximo agente que pueda causar estragos en poblaciones vulnerables.

En el pasado, el Mercado de Pompeya Norte ubicado en riberas del río Napo y parte de su territorio se solapa con la porción noroccidental del PNY, fue uno de los mercados más grandes y famosos donde se expendía estos productos, sin embargo, no es el único lugar donde podría estarse dando esta comercialización. En los puertos del Río Napo, al sur en Providencia, en el Edén Yaturi, Chiroisla o en los puertos fluviales del Napo o del Río Coca podrían ser puntos donde este intercambio comercial para consumo podría en cualquier momento desencadenar un problema de salud pública para el que no estamos preparados. En la costa y sierra ecuatoriana se dan episodios similares, pues la gente continúa manteniendo creencias de que las partes de animales silvestres sirven para curar enfermedades o hacer rituales. Estas creencias implican la caza ilegal, maltrato innecesario y muerte de cientos de especies silvestres que tienen el potencial de transmitir enfermedades desconocidas a la población. Ecuador ha demostrado al mundo que no podría lidiar con otra situación similar. Con el afán de proteger vidas humanas y no humanas, pedimos al gobierno nacional que:

  1. Efectúe los controles necesarios en puertos fluviales y sitios de comercialización de carne de monte.
  2. Se inicie una campaña educativa nacional en base a los informes científicos que mencionan que el consumo de animales silvestres ha sido la causa principal de pandemias en el mundo.
  3. Que Ecuador, como uno de los países más afectados por esta pandemia, haga una petición formal a la comunidad internacional para presionar en la prohibición definitiva de los mercados de animales silvestres.

Se tiene constancia de que en mercados de animales se originaron enfermedades como el SARS, y más que probablemente también la H1N1 (gripe porcina) y el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), el virus del Ébola o el virus de NIPAH. 

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC en sus siglas en inglés) estima que 6 de cada 10 enfermedades infecciosas conocidas en las personas pueden ser transmitidas por animales, y 3 de cada 4 enfermedades infecciosas nuevas o emergentes en las personas provienen de los animales.

Los científicos están convencidos de que el coronavirus cuya agresividad ha causado la actual pandemia del denominado Covid-19 saltó a los humanos desde el mercado de animales salvajes de Wuhan (China).  Por lo que la prohibición total de todo tipo de  mercados húmedos en el mundo es urgente por dos razones principales: constituyen una tortura para los animales y un peligro real para la salud humana.

Organizaciones internacionales como la World Conservation Society (WCS), la World Wildlife Fund (WWF), Igualdad Animal o Franz Weber también están pidiendo el cierre de estos mercados. Apoya todas las peticiones, y hagamos un frente mundial que logre llamar la atención de las autoridades. 

Hacemos esta petición para nuestras autoridades en Ecuador: Vicepresidencia, Ministerio de Ambiente, Fiscalía General, Ministerio de educación y Agrocalidad.

Pero extendemos la petición a la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, a Sara Jaramillo Idrobo, Directora de la Oficina de la OIE en Ecuador, y a António Guterres, secretario general de Naciones Unidas.