Altas Capacidades, neurodiversidad que debe ser atendida en las escuelas

Firmantes recientes:
Irupé Alvira y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

Seguramente conocés a un niño o niña que aprende cosas antes de la edad promedio, que se sumerge en sus intereses con una intensidad inusual, que empieza solo a leer y escribir mucho antes de lo esperado.  O  fanático de las matemáticas, que hace cálculos mentales que sorprenden, preguntas profundas que nos dejan sin respuesta, o que muestra una sensibilidad especial ante lo que sucede a su alrededor.  A veces parecen “más grandes” para algunas cosas… pero pueden frustrarse con facilidad, tener emociones muy fuertes, sentirse diferentes, no encajar con sus pares y desmotivarse en la escuela, hasta el punto de parecer que tienen problemas de aprendizaje, cuando es aburrimiento. 

Muchas personas creen que quienes tienen Altas Capacidades (ACI o AACC) “solo tienen ventajas”. Pero la realidad es muy distinta. Cuando este perfil neurológico no es comprendido ni acompañado adecuadamente, puede convertirse en una fuente profunda de sufrimiento. Las familias convivimos con realidades que casi no se conocen: niños que lloran por sentirse “raros”, adolescentes que esconden sus intereses y capacidades para encajar, estudiantes que se aburren tanto en una clase que da contenidos que ya conocen hace años que terminan rechazando la escuela o mostrándose disruptivos, o que reciben diagnósticos incorrectos porque su manera intensa y profunda de pensar y sentir se interpreta como un trastorno. 

Las Altas Capacidades no son un rendimiento excepcional ni un privilegio: son una forma distinta de procesar el mundo. Una neurodivergencia.

Y cuando no se reconoce, los efectos pueden ser graves: estrés crónico, ansiedad, depresión, problemas de conducta, aislamiento, bullying, bajo rendimiento académico,  y a veces, abandono escolar. Y son muchos más casos de los que imaginamos. Todo esto es evitable con capacitación docente específica y adecuaciones no muy complejas.

 

La situacion actual
El artículo 93 de la Ley Nacional de Educación establece que “las autoridades educativas deben organizar programas para la identificación temprana, evaluación, seguimiento, orientación y flexibilización escolar de alumnos con “capacidades o talentos especiales”. Sin embargo, esto casi nunca se implementa.

Los motivos son varios:

  • falta de formación de autoridades y equipos docentes
  • desconocimiento de la normativa
  • ausencia de herramientas prácticas para detectar y acompañar
  • y una altísima tasa de diagnósticos erróneos, como TEA, TDAH o TOD (trastorno oposicionista desafiante), cuando se confunden características propias de las Altas Capacidades

En la Provincia de Buenos Aires, el Acta 2024-28451026-GDEBA desde el año 2024 reconoce a las Altas Capacidades y establece orientaciones claras para su acompañamiento. Una vez identificado el alumno como ACI por parte de la familia o la institución, “los equipos de conducción de las instituciones junto al equipo docente y al Equipo de Orientación Escolar serán los responsables de planificar y desarrollar propuestas pedagógicas diversificadas (...)” Estas son adecuaciones y/o enriquecimiento curricular de distinto tipo dependiendo el perfil ACI de cada alumno. Diferentes estrategias como  ampliación, enriquecimiento, complejización y en algunos casos específicos, aceleración parcial o promoción anticipada. Si bien hay muchas escuelas que realizan esfuerzos para diseñar y aplicar estas adecuaciones, la gran mayoría aún desconoce del tema y no cuenta con formación para hacerlo. 

Se estima que entre el 10% y el 15% de la población podría estar dentro del espectro de AACC, pero solo una mínima parte es identificada. Esto significa miles de estudiantes invisibilizados, confundidos o mal diagnosticados.

 

Una oportunidad histórica en la Provincia de Buenos Aires
Por eso celebramos la reciente Ley 15.556 de capacitación en discapacidades, neurodiversidades y diversidades cognitivas, recientemente aprobada en la Provincia de Buenos Aires. Es un avance enorme. Por primera vez, será obligatorio capacitar a toda la comunidad educativa en neurodivergencias.

Y es precisamente por eso que hoy nos convocamos: para pedir que la futura formación incluya también a las Altas Capacidades. Si no se incorporan ahora, corre el riesgo de quedar fuera de las políticas públicas, a pesar de estar contempladas en la Ley Nacional de Educación y en la normativa provincial vigente.

 

¿Qué son las Altas Capacidades?
Según la definición más consensuada, las ACI o AACC hacen referencia a capacidades excepcionales en una o varias funciones cognitivas (pensamiento lógico, memoria, creatividad, razonamiento abstracto, profundidad de análisis). No es sinónimo de un CI alto, ya que este índice solo mide un aspecto de la inteligencia.  Además, este potencial no siempre se refleja en notas altas: muchas veces pasa desapercibido o solo se muestra en contextos donde el niño se siente seguro.

Las ACI también implican diferencias emocionales, sensoriales y de procesamiento que requieren adecuaciones educativas específicas. Cuando estas diferencias no se comprenden, es común confundirlas con dificultades o trastornos, lo que genera diagnósticos erróneos y un enorme impacto en la vida familiar y escolar. La falta de atención a sus necesidades puede tener graves consecuencias en su bienestar psicológico y físico: sentimientos de incomprensión y dificultades de desarrollo y de adaptación que pueden manifestarse en problemas académicos, de comportamiento y/o emocionales, como bajo rendimiento o fracaso escolar, dificultades con las figuras de autoridad, problemas de relación, aislamiento e incluso bullying, baja autoestima, ansiedad, depresión, etc. En estos casos es muy importante entender que los problemas no surgen por la alta capacidad en sí, sino por un entorno poco adecuado a sus características y necesidades.

Más información sobre las ACI, o AACC, en la página oficial de la Asociación Altas Capacidades de Argentina.

 

¿Qué pedimos?
Por todo lo expuesto, solicitamos formalmente a los legisladores y las autoridades educativas de la Provincia de Buenos Aires que:

Incluyan explícitamente a las Altas Capacidades en los contenidos de la formación docente obligatoria prevista por la nueva Ley de capacitación en discapacidades, neurodiversidades y diversidades cognitivas.


Esta medida permitirá:

  • detectar tempranamente a muchos estudiantes con Altas Capacidades
  • evitar diagnósticos incorrectos
  • aplicar adecuaciones pedagógicas simples y efectivas en la escuela
  • mejorar el bienestar emocional de todos los alumnos
  • y garantizar trayectorias escolares inclusivas, equitativas y libres de sufrimiento evitable.

 

Referentes en Argentina
La Asociación Altas Capacidades de Argentina (AACA) está integrada por familias y profesionales que trabajan desde hace años difundiendo, acompañando y formando sobre Altas Capacidades. Desarrollaron materiales como la GODACI (Guía de Orientación Docente) y la GOPPAC (Guía para psicopedagogos y psicólogos), utilizados en capacitaciones y asesoramientos institucionales.


Sumate!

Las Altas Capacidades no pueden seguir siendo invisibles.
Detrás de cada estudiante que sufre en silencio hay oportunidades perdidas que podemos evitar con información adecuada y docentes formados.

La Provincia de Buenos Aires tiene hoy la oportunidad de garantizar una educación que realmente incluya a todos.

Firmá para que las Altas Capacidades se incluyan en la capacitación docente obligatoria.

Es un derecho.

Es una necesidad.

Y es el momento de hacerlo posible.

 

1,527

Firmantes recientes:
Irupé Alvira y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

Seguramente conocés a un niño o niña que aprende cosas antes de la edad promedio, que se sumerge en sus intereses con una intensidad inusual, que empieza solo a leer y escribir mucho antes de lo esperado.  O  fanático de las matemáticas, que hace cálculos mentales que sorprenden, preguntas profundas que nos dejan sin respuesta, o que muestra una sensibilidad especial ante lo que sucede a su alrededor.  A veces parecen “más grandes” para algunas cosas… pero pueden frustrarse con facilidad, tener emociones muy fuertes, sentirse diferentes, no encajar con sus pares y desmotivarse en la escuela, hasta el punto de parecer que tienen problemas de aprendizaje, cuando es aburrimiento. 

Muchas personas creen que quienes tienen Altas Capacidades (ACI o AACC) “solo tienen ventajas”. Pero la realidad es muy distinta. Cuando este perfil neurológico no es comprendido ni acompañado adecuadamente, puede convertirse en una fuente profunda de sufrimiento. Las familias convivimos con realidades que casi no se conocen: niños que lloran por sentirse “raros”, adolescentes que esconden sus intereses y capacidades para encajar, estudiantes que se aburren tanto en una clase que da contenidos que ya conocen hace años que terminan rechazando la escuela o mostrándose disruptivos, o que reciben diagnósticos incorrectos porque su manera intensa y profunda de pensar y sentir se interpreta como un trastorno. 

Las Altas Capacidades no son un rendimiento excepcional ni un privilegio: son una forma distinta de procesar el mundo. Una neurodivergencia.

Y cuando no se reconoce, los efectos pueden ser graves: estrés crónico, ansiedad, depresión, problemas de conducta, aislamiento, bullying, bajo rendimiento académico,  y a veces, abandono escolar. Y son muchos más casos de los que imaginamos. Todo esto es evitable con capacitación docente específica y adecuaciones no muy complejas.

 

La situacion actual
El artículo 93 de la Ley Nacional de Educación establece que “las autoridades educativas deben organizar programas para la identificación temprana, evaluación, seguimiento, orientación y flexibilización escolar de alumnos con “capacidades o talentos especiales”. Sin embargo, esto casi nunca se implementa.

Los motivos son varios:

  • falta de formación de autoridades y equipos docentes
  • desconocimiento de la normativa
  • ausencia de herramientas prácticas para detectar y acompañar
  • y una altísima tasa de diagnósticos erróneos, como TEA, TDAH o TOD (trastorno oposicionista desafiante), cuando se confunden características propias de las Altas Capacidades

En la Provincia de Buenos Aires, el Acta 2024-28451026-GDEBA desde el año 2024 reconoce a las Altas Capacidades y establece orientaciones claras para su acompañamiento. Una vez identificado el alumno como ACI por parte de la familia o la institución, “los equipos de conducción de las instituciones junto al equipo docente y al Equipo de Orientación Escolar serán los responsables de planificar y desarrollar propuestas pedagógicas diversificadas (...)” Estas son adecuaciones y/o enriquecimiento curricular de distinto tipo dependiendo el perfil ACI de cada alumno. Diferentes estrategias como  ampliación, enriquecimiento, complejización y en algunos casos específicos, aceleración parcial o promoción anticipada. Si bien hay muchas escuelas que realizan esfuerzos para diseñar y aplicar estas adecuaciones, la gran mayoría aún desconoce del tema y no cuenta con formación para hacerlo. 

Se estima que entre el 10% y el 15% de la población podría estar dentro del espectro de AACC, pero solo una mínima parte es identificada. Esto significa miles de estudiantes invisibilizados, confundidos o mal diagnosticados.

 

Una oportunidad histórica en la Provincia de Buenos Aires
Por eso celebramos la reciente Ley 15.556 de capacitación en discapacidades, neurodiversidades y diversidades cognitivas, recientemente aprobada en la Provincia de Buenos Aires. Es un avance enorme. Por primera vez, será obligatorio capacitar a toda la comunidad educativa en neurodivergencias.

Y es precisamente por eso que hoy nos convocamos: para pedir que la futura formación incluya también a las Altas Capacidades. Si no se incorporan ahora, corre el riesgo de quedar fuera de las políticas públicas, a pesar de estar contempladas en la Ley Nacional de Educación y en la normativa provincial vigente.

 

¿Qué son las Altas Capacidades?
Según la definición más consensuada, las ACI o AACC hacen referencia a capacidades excepcionales en una o varias funciones cognitivas (pensamiento lógico, memoria, creatividad, razonamiento abstracto, profundidad de análisis). No es sinónimo de un CI alto, ya que este índice solo mide un aspecto de la inteligencia.  Además, este potencial no siempre se refleja en notas altas: muchas veces pasa desapercibido o solo se muestra en contextos donde el niño se siente seguro.

Las ACI también implican diferencias emocionales, sensoriales y de procesamiento que requieren adecuaciones educativas específicas. Cuando estas diferencias no se comprenden, es común confundirlas con dificultades o trastornos, lo que genera diagnósticos erróneos y un enorme impacto en la vida familiar y escolar. La falta de atención a sus necesidades puede tener graves consecuencias en su bienestar psicológico y físico: sentimientos de incomprensión y dificultades de desarrollo y de adaptación que pueden manifestarse en problemas académicos, de comportamiento y/o emocionales, como bajo rendimiento o fracaso escolar, dificultades con las figuras de autoridad, problemas de relación, aislamiento e incluso bullying, baja autoestima, ansiedad, depresión, etc. En estos casos es muy importante entender que los problemas no surgen por la alta capacidad en sí, sino por un entorno poco adecuado a sus características y necesidades.

Más información sobre las ACI, o AACC, en la página oficial de la Asociación Altas Capacidades de Argentina.

 

¿Qué pedimos?
Por todo lo expuesto, solicitamos formalmente a los legisladores y las autoridades educativas de la Provincia de Buenos Aires que:

Incluyan explícitamente a las Altas Capacidades en los contenidos de la formación docente obligatoria prevista por la nueva Ley de capacitación en discapacidades, neurodiversidades y diversidades cognitivas.


Esta medida permitirá:

  • detectar tempranamente a muchos estudiantes con Altas Capacidades
  • evitar diagnósticos incorrectos
  • aplicar adecuaciones pedagógicas simples y efectivas en la escuela
  • mejorar el bienestar emocional de todos los alumnos
  • y garantizar trayectorias escolares inclusivas, equitativas y libres de sufrimiento evitable.

 

Referentes en Argentina
La Asociación Altas Capacidades de Argentina (AACA) está integrada por familias y profesionales que trabajan desde hace años difundiendo, acompañando y formando sobre Altas Capacidades. Desarrollaron materiales como la GODACI (Guía de Orientación Docente) y la GOPPAC (Guía para psicopedagogos y psicólogos), utilizados en capacitaciones y asesoramientos institucionales.


Sumate!

Las Altas Capacidades no pueden seguir siendo invisibles.
Detrás de cada estudiante que sufre en silencio hay oportunidades perdidas que podemos evitar con información adecuada y docentes formados.

La Provincia de Buenos Aires tiene hoy la oportunidad de garantizar una educación que realmente incluya a todos.

Firmá para que las Altas Capacidades se incluyan en la capacitación docente obligatoria.

Es un derecho.

Es una necesidad.

Y es el momento de hacerlo posible.

 

103 personas firmaron hoy

1,527


Los tomadores de decisiones

Gustavo Copes
Gustavo Copes
Director Inspección General
Alejandro Perrone
Alejandro Perrone
Director Provincial de Consejos Escolares y Coordinación Institucional provincia de Buenos Aires
Carlos A. Grande
Carlos A. Grande
Director de Formación Docente Permanente provincia de Buenos Aires
Claudia Bracchi
Claudia Bracchi
Subsecretaria de Educación provincia de Buenos Aires
Lorena Mandagarán
Lorena Mandagarán
Senadora provincia de Buenos Aires

Las voces de los firmantes

Actualizaciones de la petición

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Petición creada en 12 de marzo de 2026