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Alberto Ruiz Gallardón, Ministro de Justicia: La concesión del indulto para David Reboredo.

Porque la condena es tremendamente injusta, y desproporcionada.

Porque David Rebonedo ha demostrado sobradamente su reinserción en la sociedad, tras casi tres años rehabilitado colaborando con diversas ONG dedicadas a la rehabilitación de toxicómanos.

Porque después de su desintoxicación, para David Reboredo cumplir 7 años de pena en una prisión, supone un grave riesgo de recaída, así como para su salud tanto física como mental.

Porque el Gobierno ha concedido 468 indultos en 11 meses, algunos tan polémicos como el de cuatro mossos por torturar a un sospechoso; el exconsejero del Santander Alfredo Sáenz, el antiguo director de Banesto en Cataluña Miguel Ángel Calama y el abogado Rafael Jiménez de Parga; o los seis cargos públicos del PP y CIU, condenados por corrupción.

El Indulto es una medida de gracia, de carácter excepcional, consistente en la remisión total o parcial de las penas de los condenados por sentencia firme, que otorga el Rey, a propuesta del Ministro de Justicia, previa deliberación del Consejo de Ministros. Pueden ser indultados los reos de toda clase de delitos, pero no todos los reos indultados lo merecen. ¡DAVID SÍ!

 

Algunas noticias relacionadas:

http://www.lavozdegalicia.es/video/vigo/2012/12/05/daniel-seguira-luchando-indulto/00311354724038117586765.htm

http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/llevo-anos-limpio-tengo-ir-carcel-medio-gramo-heroina/csrcsrpor/20121205csrcsrsoc_8/Tes

http://www.20minutos.es/noticia/1668407/0/gobierno-niega-indulto/extoxicomano/rehabilitado/

http://www.publico.es/446873/el-gobierno-deniega-por-dos-veces-el-indulto-a-un-extoxicomano-de-vigo-plenamente-rehabilitado

Letter to
Alberto Ruiz-Gallardón
Ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón
Me dirijo a usted para pedir la concesión del indulto para David Reboredo.

Para ello, primero expondré el caso, y después, los motivos que me llevan a realizar esta petición:

Reboredo ingresó la tarde del pasado miércoles 05 de diciembre de 2012 en la prisión de A Lama (Pontevedra) para cumplir una pena de siete años de prisión por haber vendido hace años, dos papelinas de heroína a otro adicto. La heroína vendida no llegaba al medio gramo.
Se trata de un caso cuya primera condena se remonta a 2006 (por intercambiar con otro drogodependiente 300 miligramos de heroína) y la segunda a 2009, por 100 miligramos. Ambos casos se produjeron durante "consumos esporádicos" en su proceso de rehabilitación. La Audiencia Provincial de Pontevedra le condenó a sendas penas de tres años y medio de prisión por cada uno de los delitos de tráfico de drogas.

Actualmente, David lleva casi tres años sin consumir drogas. Realiza trabajos sociales y colabora con varias organizaciones no gubernamentales.

Así pues, los motivos que me llevan a solicitar la inmediata revisión del indulto a David Reboredo y su aprobación, son:

- Que David, está formalmente reinsertado tanto a nivel familiar como social, y el indulto que ha presentado está sólidamente argumentado.

- Porque es de sentido común que la pena impuesta es desproporcionada, injusta y contraproducente, tanto para la sociedad, como para el penado y sus familiares y seres queridos.


- Porque esta petición de indulto ha recibido el apoyo de más de una docena de asociaciones y ONG dedicadas a la rehabilitación de toxicómanos, como La Fundación Érguete, Médicos del Mundo, Cáritas, Alborada, el Grupo O Imán, entre otras.

- Porque esta condena contraviene los principios y/o artículos siguientes del Derecho penal:

• Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social. (Artículo 25)

• Está exento de responsabilidad criminal el que a tiempo de cometer la infracción penal se halle en estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos, siempre que no haya sido buscado con el propósito de cometerla o no se hubiese previsto o debido prever su comisión, o se halle bajo la influencia de un síndrome de abstinencia, a causa de su dependencia de tales sustancias, que le impida comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión. (Artículo 20)

• El principio de proporcionalidad responde a la idea de evitar una utilización desmedida de las sanciones que conllevan una privación o una restricción de la libertad, para ello se limita su uso a lo imprescindible que no es otra cosa que establecerlas e imponerlas exclusivamente para proteger bienes jurídicos valiosos. Encuentra su justificación en distintos preceptos de la Constitución Española, lo que hace que tenga rango constitucional, lo cual hace que pueda ser apelado en un recurso de amparo. El principio de proporcionalidad, en sentido amplio, engloba tres exigencias:

- La exigencia de adecuación a fin: implica que bien el juez o el legislador tiene que elegir la medida o sanción que sea adecuada para alcanzar el fin que la justifica. Para ello han de tener en cuenta el bien jurídico que se tutele. La pena óptima ha de ser cualitativa y cuantitativamente adecuada al fin.

- La exigencia de necesidad de pena: si se impone una pena innecesaria se comete una injusticia grave, para que la pena sea necesaria tienen que darse 3 requisitos:

a. La exigencia de menor injerencia posible o de intervención mínima: es decir, la sanción que se imponga ha de ser la menos grave posible de las que tengamos a disposición.

b. La exigencia de fragmentariedad, lo que significa:
b.1.- Que al legislador penal no le compete castigar todos los delitos sino sólo aquellos que vayan contra bienes jurídicos susceptibles de protección penal.
b.2.- Que solo se recurre al Derecho Penal frente a los ataques más graves e intolerables.

c. La exigencia de subsidariedad, que quiere decir que el Derecho Penal solo ha de intervenir de manera residual, cuando no haya más remedio, por haber fracasado ya otros mecanismos de protección menos gravosos para la persona. En primera instancia nunca debe intervenir el Derecho Penal, sólo en última ratio («última razón» o «último argumento»).

- La exigencia de proporcionalidad en sentido estricto: se exige básicamente un juicio de ponderación o valoración donde valore la carga o gravedad de la pena (la cual tiene que venir dada por determinados indicios: gravedad conducta, bien a proteger, etc.) y el fin que persigue con esa pena.


Apelando a su sentido común y de la justicia, se despide,