Acoso Laboral y Violencia Institucional en FVet - Universidad de la República

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Hostigamiento, persecución y violencia institucional, nuevamente en Facultad de Veterinaria/Universidad de la República de Uruguay.  Esta vez soy la víctima. Me presento, soy Carmen Silvia Gallo Muniz, Profesora Adjunta, Grado 3,  Encargada del Área de Inglés Médico (Docencia, Traducciones, Revisiones, Comisión de Tesis, todo lo que comprenda la lengua inglesa), ingresé por concurso para un cargo contratado a Facultad de Veterinaria en 2009 y desde 2010 denuncio reiteradamente ser víctima del Acoso a manos de un veterinario, Consejero de esa Facultad.  El cuerpo médico y técnicos de la División Universitaria de Salud y Bienestar Universitario de la Universidad de la República han informado sobre el acoso del que he sido objeto, como se ha obstaculizado el cumplimiento de las funciones para la que fui designada, y sus efectos negativos sobre mi salud ya que tengo diagnóstico de fibromialgia, realizado en la Emergencia del Hospital de Clínicas, (Hospital Universitario), en 2006.

Los especialistas tratantes confirman diagnósticos e informes de Acoso. Las denuncias han sido presentadas reiteradamente, por escrito desde 2010 ante decanos de FVet, Comisión de Equidad y Género de la facultad, DUS, Comisión Central de Acoso de UdelaR que no funciona hace muchos meses y otras organizaciones nacionales e internacionales. Las autoridades de la Facultad y de la Universidad, han permanecido ciegas, sordas y mudas ante las reiteradas denuncias realizadas, perdieron en más de una oportunidad expedientes de denuncias, en otros casos los expedientes han sido retenidos sin informar y he sido tratada de loca, por ser una mujer, que tiene el coraje de denunciar.

En 2013, me pusieron en licencia médica, he manifestado mi interés en reintegrarse en varias oportunidades, pero bajo garantías, como resultado, ya cansada del silencio cómplice de las autoridades tanto de la FVet como de la UdelaR, el 5 de agosto de 2016, presenté denuncia ante la Inspección General del Trabajo y la Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Trabajo y la Seguridad Social, y una vez que la UdelaR fue notificada y la FVet tomó conocimiento, en represalia fui cesada en mis funciones, por Resolución del Consejo de la Facultad de fecha 16 de setiembre de 2016.

El acosador sigue trabajando y desempeñándose como Consejero de la Facultad de Veterinaria, con la complicidad de las autoridades tanto de la FVet como de la UdelaR. En este gobierno donde se predica tanto contra la violencia hacia la mujer, y las autoridades políticas de todos los partidos, se rasgan las vestiduras al grito de “Ni una Menos”, se castiga a la víctima, una mujer, docente Grado 3 de la Universidad, con trayectoria, y 100% apta para su función, mientras se protege por una cuestión de ideología al acosador, que es nada menos que un Consejero.

Llevo adelante esta campaña de recolección de firmas, para que se sepa que la violencia de género, el acoso, la violencia institucional sucede intramuros en el ámbito académico, y que las mujeres no somos defendidas de la forma adecuada, por el contrario somos revictimizadas, puestas entre dicho, nuestra dignidad y moral y se nos deja sin trabajo para callarnos y silenciar nuestras denuncias.

Junto firmas, para que se investiguen mis denuncias y la verdad salga a la luz, para que el culpable y sus cómplices reciban su castigo, que se me devuelva mi empleo, que era mi única fuente de ingresos y se me indemnice por los daños y perjuicios sufridos, en mi dignidad, moral y honra y en mi desempeño profesional, porqué también mi familia ha sufrido con estos eventos y circunstancias, tengo a mi cargo a mi madre, una anciana de 86 años y porqué como consecuencia de haber sido cesada en mis funciones, y si a alguna autoridad o juez le interesa restaurarme en mis derechos. 

Junto firmas, para ver si de ese modo, las autoridades correspondientes, y los gobernantes de este país, dejan de lado su sordera, ceguera y desidia y sin importar la divisa política me apoyan por justicia para mi caso.

Muchas gracias por su apoyo y su firma.

 Harassment, persecution and institutional/structural violence, ONCE AGAIN at the Faculty of Veterinary Medicine of Uruguay – “Facultad de Veterinaria/Universidad de la República de Uruguay”. I am the victim this time. My name is Carmen Silvia Gallo-Muniz, Associate Professor, Head of the English Area (Teacher, Translator, Peer Reviewer).

I applied for the position and started working in 2009.  Since 2010 I have repeatedly denounced being a victim of Harassment by a veterinarian, and a member of the Board of that Faculty. Physicians and members of the medical staff at the University Health Department have reported once and again I had experienced harassment at work, how this issue has subsequently and seriously hampered my role and its negative effects on my health since I was diagnosed with fibromyalgia at the Hospital de Clínicas (University Hospital) ER in 2006.

I have filed my claims before: the Faculty Deans and the Commission for Gender and Equity; the University Health Department and the Commission for the Prevention of Psychological and Sexual Harassment (which has not worked in months); and also before domestic and international organizations protecting the rights of women in terms of gender equality and freedom from violence of any kind. 

The Faculty and University authorities have remained blind, deaf and mute, they have ignored the claims I had filed. They have lost my claims more than once on purpose, or my files have so far not been reported. I have been called “crazy”, to my social and professional discredit and because being a woman I have courage enough to file my claims.

Under the circumstances the University Health Department considered I was eligible for a medical leave, and though I have asked doctors to release me to return to work, none of the University nor the Faculty authorities guarantee to set me free from the stalker.

 Tired of the authorities at the Faculty and at the University’s complicit silence on August 5th, 2016 I submitted my claim before Inspectorate of Work and Social Security/Labour Ministry and once the University and the Faculty were notified, the Faculty Board fired me as a retaliatory measure by issuing a Resolution dated September 16th, 2016.

The stalker is still working and he is still a member of the Faculty Board, with the complicity of the Faculty and the University authorities.

While political leaders of the government, of all parties, preach against violence towards women, rending their robes and crying out loud “Not one less”, a woman, who is the victim, a hardworking University Professor fit to work, is punished and got fired, and the stalker, who is a member of the Faculty Board is protected and is still working.

I carry out this signature collection campaign, so that everybody gets to know that gender violence, harassment, institutional/structure violence happen at the University in Uruguay, in the academic area and that we, women, are not defended in the correct way, on the contrary we are re-victimized, and we are also fired in an attempt to silence us and our complaints.

I am asking for your signature so the authorities investigate my claims, and the truth comes out, for the stalker and his accomplices are punished, and they give me back not only my job,  because it was my only source of income and I take care of my mother, an 86 years old Senior woman. That I will also be compensated for damages in my dignity and honor and my professional performance.

I also collect signatures, so that the corresponding authorities, at the University, the Faculty and the Government of Uruguay, leave aside their deafness, blindness and indifference and regardless of the political ideology they support me for justice.

I appreciate your help and thank you for your signature and support.

 



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