
Muchas gracias por vuestro apoyo durante todas estas semanas. Os adjuntamos el artículo académico de “The Conversation”, que nos transmite la durísima realidad del amianto en España.
Indica que cada 20 minutos muere en España una persona debido al cáncer de pulmón (se diagnosticarán este 2020 casi 30 000 nuevos casos). Entre el 8 % y el 12 % de ellos se deben a la exposición al amianto, lo que implica que cerca de 3 000 fallecidos en España por cáncer de pulmón serán víctimas inocentes del amianto en el año 2020. A los que habrá que sumar los fallecidos por otras patologías asociadas al amianto (mesoteliomas, asbestosis, otros cánceres), lo que eleva la cifra a casi 5.000 muertes prematuras a causa del amianto, lo que representa una de cada cien muertes en nuestro país. Seguramente estas escandalosas cifras las desconocemos millones de españoles. Estas muertes, son evitables con una Ley integral que aborde la erradicación del amianto para evitar su exposición medioambiental y laboral, y con investigación para tratar las enfermedades derivadas de la exposición al amianto.
Navarra, Islas Baleares y Catalunya, están trabajando en sus planes de erradicación del amianto.
El amianto también está en el origen de patologías pulmonares crónicas. Las personas que padecen estas patologías corren mayor riesgo de sufrir enfermedad grave por Covid-19, y sin embargo a día de hoy no existe ninguna investigación que relacione el amianto con la enfermedad de la Covid19.
Las diminutas fibras de amianto como el nuevo coronavirus nos invaden por vía respiratoria. Mientras que las enfermedades que provoca el amianto tardan décadas en aparecer desde la primera exposición, los síntomas de la enfermedad provocada por la COVID-19 aparecen incluso dentro de la primera semana tras el contagio y los casos letales fallecen en un mes.
Por el contrario, las muertes que provoca el amianto quedan diluidas a lo largo de grandes periodos de tiempo y, aunque la exposición directa o indirecta a la fibra asesina pueda ser tan mortífera como el propio virus, los fallecidos no se acumulan en semanas o meses. Por tanto, no saturan ni los sistemas asistenciales de salud, ni los servicios funerarios.
Muchas de las víctimas del nuevo coronavirus morirán con los pulmones llenos de amianto y nunca lo sabremos, y eso nos llena de tristeza. Hemos perdido a muchos españoles en el camino, no queremos perder a más.
Por favor, ayúdanos a seguir difundiendo esta petición. Estamos en contacto con los Ministerios de Sanidad y Medioambiente, para hacerles trasladar esta petición junto con el apoyo de varios agentes sociales. La Salud es lo primero, y este concepto que nos ha ayudado a gestionar la crisis de la Covid19, no es compatible con la contaminación laboral o medioambiental por amianto. Ayúdanos a poder llegar con miles de firmas al Ministro de Sanidad, Salvador Illa Roca, y a la Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera Rodríguez, para que por fin se aborde el problema el problema del amianto, de una forma integral, a través de una Ley Integral contra los efectos del amianto sobre la salud y el medioambiente. Ahora es el momento, ahora es cuando la política y la sociedad, comprende que la salud es lo primero.