Abran Rafah de verdad. Sanciones a Israel YA. Palestina no puede seguir muriendo.

El problema

English version

Hola, somos un equipo; Wisha, Meg, Paul y Alicia. Estamos cansados, rotos y enfurecidos de ver cómo el pueblo palestino es exterminado ante nuestros ojos, día tras día, sin que nadie con poder real haga nada para detenerlo.

Primero fueron las bombas. 
Después el hambre. 
Luego la falta total de atención médica para heridos graves, amputados, enfermos (mucho de ellos, niños) y mujeres embarazadas.

Ahora vemos a familias enteras ahogándose, enfermando por vivir entre aguas residuales y muriendo de frío, obligadas a sobrevivir el invierno bajo tormentas e inundaciones, hacinadas en tiendas de campaña, sin electricidad, sin agua potable, sin refugio... mientras el mundo mira hacia otro lado. 

Cuando hay un terremoto o un desastre natural en cualquier otro lugar del mundo, la comunidad internacional responde con solidaridad inmediata. Pero en Gaza, donde el desastre es provocado deliberadamente por un Estado, el silencio mediático y político es ensordecedor. Un silencio que, por acción u omisión, favorece los planes de limpieza étnica del Estado de Israel. 

PALESTINA ES DE LOS PALESTINOS.

La mayoría del pueblo palestino no quiere irse. 
Quiere vivir en su tierra, reconstruir sus hogares y luchar por recuperar lo que les pertenece por derecho. Eso es justo, legítimo y amparado por el derecho internacional.

Pero Israel no está dispuesto a permitirlo. Continúa su proyecto colonial y de expansión territorial hacia el llamado “Gran Israel”, avanzando mediante desplazamientos forzados, destrucción masiva y asesinatos indiscriminados.

El COGAT, organismo militar israelí que gestiona asuntos civiles en los territorios palestinos ocupados, anunció el 3 de diciembre que, «De conformidad con el acuerdo de alto el fuego y una directiva de la cúpula política, el cruce de Rafah se abrirá en los próximos días exclusivamente para la salida de residentes de la Franja de Gaza hacia Egipto».

En este contexto, y casi un mes después, el anuncio resulta profundamente incoherente y peligroso por los siguientes motivos: 
- No es concreto. 
- No ofrece garantías. 
- No establece un mecanismo transparente ni supervisado internacionalmente. 
- Y pretende ser gestionado por el mismo actor que está llevando a cabo la aniquilación del pueblo palestino. 
Esto no es una solución, puede ser otra trampa mortal, otra maniobra de propaganda y dilación para ganar tiempo, o incluso, una forma más de tortura psicológica para una población desesperada.

LA HIPOCRESÍA INTERNACIONAL.

La comunidad internacional observa como espectadora mientras un pueblo entero es arrinconado, empujado al límite y exterminado, sin imponer sanciones reales, sin aislamiento diplomático, sin embargo comercial ni de armas. 
Estados Unidos, mientras tanto, alimenta a la extrema derecha global con discursos xenófobos, al mismo tiempo que provoca desplazamientos forzosos con sus políticas imperialistas y su apoyo incondicional al gobierno de Netanyahu.

Es una hipocresía obscena. 

MÁS CONSECUENCIAS:

Ante la ausencia total de vías oficiales seguras para evacuar a civiles, ya están surgiendo mafias que se aprovechan de la desesperación. Familias enteras están siendo obligadas a pagar 10.000 dólares o más por persona, sin garantías, sin seguridad, sin saber si serán estafadas, abandonadas o entregadas a redes criminales. 
El riesgo de trata de personas es real. 
El riesgo de muerte es real. 
Y, aun así, muchos están dispuestos a correrlo, porque la alternativa es seguir esperando bajo bombas, hambre y enfermedades. 
Nadie debería tener que elegir entre morir hoy o morir mañana.

Por eso es urgente, inmediato y absolutamente necesario abrir corredores humanitarios reales, seguros y supervisados internacionalmente. Nunca habíamos visto tanto salvajismo combinado con tanto abandono institucional. 

LO QUE EXIGIMOS:

- Apertura inmediata y real del Cruce de Rafah en ambas direcciones, con supervisión internacional independiente, transparencia y garantías de seguridad. 
- Corredores humanitarios permanentes, no anuncios vacíos. 
- Evacuación segura para quienes deseen salir, especialmente heridos, personas enfermas, mujeres embarazadas, niñas y niños. 
- Entrada inmediata de convoyes médicos y ayuda humanitaria, alimentos, combustible y medicamentos. 
- Permitir la entrada de caravanas, autocaravanas y material de reconstrucción, para que quienes quieran permanecer en Gaza puedan empezar a reconstruir sus hogares y vivir con dignidad. 
- SANCIONES A ISRAEL YA, sin condiciones: 
Embargo total de armas. 
Aislamiento diplomático. 
Sanciones económicas y comerciales. 
- Retirada inmediata del IDF de Gaza y Cisjordania. 
- Cumplimiento de las resoluciones y mandatos de la Corte Penal Internacional, que ya ha determinado la comisión de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio. 
- Responsabilidad penal para los responsables, sin excepciones ni privilegios.

No más comunicados tibios. 
No más “preocupación”. 
No más complicidad.

¡¡PRESIÓN DIPLOMÁTICA REAL YA!! 
 
Firmar esta petición es negarse a ser cómplice. 
Es exigir que se detenga una masacre en curso. 
Es recordar que el derecho internacional existe para proteger a los pueblos, no para ser ignorado cuando resulta incómodo. 
Palestina no puede esperar más. 
 
Salgamos todos a las calles en masa en cada convocatoria y presionemos a nuestros gobiernos con emails diarios. 
Hagamos lo que nos gustaría que hicieran por nosotros si estuviésemos en su situación.

Necesitamos que todos se unan a nuestra causa, que se levanten y exijan acción. Por favor, firma y comparte esta petición para demostrar que no estamos dispuestos a ser cómplices del sufrimiento del pueblo palestino. Debemos actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Firma esta petición y alza tu voz por una Palestina libre y segura.

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El problema

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Hola, somos un equipo; Wisha, Meg, Paul y Alicia. Estamos cansados, rotos y enfurecidos de ver cómo el pueblo palestino es exterminado ante nuestros ojos, día tras día, sin que nadie con poder real haga nada para detenerlo.

Primero fueron las bombas. 
Después el hambre. 
Luego la falta total de atención médica para heridos graves, amputados, enfermos (mucho de ellos, niños) y mujeres embarazadas.

Ahora vemos a familias enteras ahogándose, enfermando por vivir entre aguas residuales y muriendo de frío, obligadas a sobrevivir el invierno bajo tormentas e inundaciones, hacinadas en tiendas de campaña, sin electricidad, sin agua potable, sin refugio... mientras el mundo mira hacia otro lado. 

Cuando hay un terremoto o un desastre natural en cualquier otro lugar del mundo, la comunidad internacional responde con solidaridad inmediata. Pero en Gaza, donde el desastre es provocado deliberadamente por un Estado, el silencio mediático y político es ensordecedor. Un silencio que, por acción u omisión, favorece los planes de limpieza étnica del Estado de Israel. 

PALESTINA ES DE LOS PALESTINOS.

La mayoría del pueblo palestino no quiere irse. 
Quiere vivir en su tierra, reconstruir sus hogares y luchar por recuperar lo que les pertenece por derecho. Eso es justo, legítimo y amparado por el derecho internacional.

Pero Israel no está dispuesto a permitirlo. Continúa su proyecto colonial y de expansión territorial hacia el llamado “Gran Israel”, avanzando mediante desplazamientos forzados, destrucción masiva y asesinatos indiscriminados.

El COGAT, organismo militar israelí que gestiona asuntos civiles en los territorios palestinos ocupados, anunció el 3 de diciembre que, «De conformidad con el acuerdo de alto el fuego y una directiva de la cúpula política, el cruce de Rafah se abrirá en los próximos días exclusivamente para la salida de residentes de la Franja de Gaza hacia Egipto».

En este contexto, y casi un mes después, el anuncio resulta profundamente incoherente y peligroso por los siguientes motivos: 
- No es concreto. 
- No ofrece garantías. 
- No establece un mecanismo transparente ni supervisado internacionalmente. 
- Y pretende ser gestionado por el mismo actor que está llevando a cabo la aniquilación del pueblo palestino. 
Esto no es una solución, puede ser otra trampa mortal, otra maniobra de propaganda y dilación para ganar tiempo, o incluso, una forma más de tortura psicológica para una población desesperada.

LA HIPOCRESÍA INTERNACIONAL.

La comunidad internacional observa como espectadora mientras un pueblo entero es arrinconado, empujado al límite y exterminado, sin imponer sanciones reales, sin aislamiento diplomático, sin embargo comercial ni de armas. 
Estados Unidos, mientras tanto, alimenta a la extrema derecha global con discursos xenófobos, al mismo tiempo que provoca desplazamientos forzosos con sus políticas imperialistas y su apoyo incondicional al gobierno de Netanyahu.

Es una hipocresía obscena. 

MÁS CONSECUENCIAS:

Ante la ausencia total de vías oficiales seguras para evacuar a civiles, ya están surgiendo mafias que se aprovechan de la desesperación. Familias enteras están siendo obligadas a pagar 10.000 dólares o más por persona, sin garantías, sin seguridad, sin saber si serán estafadas, abandonadas o entregadas a redes criminales. 
El riesgo de trata de personas es real. 
El riesgo de muerte es real. 
Y, aun así, muchos están dispuestos a correrlo, porque la alternativa es seguir esperando bajo bombas, hambre y enfermedades. 
Nadie debería tener que elegir entre morir hoy o morir mañana.

Por eso es urgente, inmediato y absolutamente necesario abrir corredores humanitarios reales, seguros y supervisados internacionalmente. Nunca habíamos visto tanto salvajismo combinado con tanto abandono institucional. 

LO QUE EXIGIMOS:

- Apertura inmediata y real del Cruce de Rafah en ambas direcciones, con supervisión internacional independiente, transparencia y garantías de seguridad. 
- Corredores humanitarios permanentes, no anuncios vacíos. 
- Evacuación segura para quienes deseen salir, especialmente heridos, personas enfermas, mujeres embarazadas, niñas y niños. 
- Entrada inmediata de convoyes médicos y ayuda humanitaria, alimentos, combustible y medicamentos. 
- Permitir la entrada de caravanas, autocaravanas y material de reconstrucción, para que quienes quieran permanecer en Gaza puedan empezar a reconstruir sus hogares y vivir con dignidad. 
- SANCIONES A ISRAEL YA, sin condiciones: 
Embargo total de armas. 
Aislamiento diplomático. 
Sanciones económicas y comerciales. 
- Retirada inmediata del IDF de Gaza y Cisjordania. 
- Cumplimiento de las resoluciones y mandatos de la Corte Penal Internacional, que ya ha determinado la comisión de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio. 
- Responsabilidad penal para los responsables, sin excepciones ni privilegios.

No más comunicados tibios. 
No más “preocupación”. 
No más complicidad.

¡¡PRESIÓN DIPLOMÁTICA REAL YA!! 
 
Firmar esta petición es negarse a ser cómplice. 
Es exigir que se detenga una masacre en curso. 
Es recordar que el derecho internacional existe para proteger a los pueblos, no para ser ignorado cuando resulta incómodo. 
Palestina no puede esperar más. 
 
Salgamos todos a las calles en masa en cada convocatoria y presionemos a nuestros gobiernos con emails diarios. 
Hagamos lo que nos gustaría que hicieran por nosotros si estuviésemos en su situación.

Necesitamos que todos se unan a nuestra causa, que se levanten y exijan acción. Por favor, firma y comparte esta petición para demostrar que no estamos dispuestos a ser cómplices del sufrimiento del pueblo palestino. Debemos actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Firma esta petición y alza tu voz por una Palestina libre y segura.

Los destinatarios de la petición

Emmanuel Macron
Président de la République française.
Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Actualizaciones de la petición

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Petición creada en 28 de diciembre de 2025