¿A QUÉ PRECIO COMPRAMOS NUESTRA CARNE? La verdadera huella ambiental de SuKarne en México

Firmantes recientes:
Andrea Amezcua y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

“No hay desarrollo sustentable si el agua sabe a metal.”  

SuKarne es una corporación multinacional mexicana con sede central en Culiacán, México, que opera en la industria de las proteínas alimentarias. Esta empresa está dedicada a la producción y comercialización de proteína animal de calidad enfocada a los cárnicos.   

A primera vista, SuKarne parece una historia de éxito mexicano; una empresa líder en producción de carne, generadora de empleos y exportadora a nivel internacional. Sin embargo, detrás de esa narrativa de crecimiento se esconde un impacto ambiental profundo.   

¿Es suficiente lo que hacen las empresas para mitigar los impactos ambientales en las comunidades?, ¿Son suficientes las leyes federales para proteger la sustentabilidad de zonas rurales?. 

Informes oficiales de la empresa presumen “manejo integral de residuos”, “manejo sustentable de estiércol”, “gestión de agua residual”, “energías renovables”, entre otras prácticas y políticas sustentables. Sin embargo, la falta de datos verificables, las denuncias de contaminación en Sinaloa, Durango, Michoacán o Sonora, y los reportes de fuga de amoniaco y muerte de ganado demuestran que, en realidad, las acciones de mitigación son mucho más destructivas que reales. https://www.sukarne.com/es_mx/plantas/   

 

 

 

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EL LUCERO - TLAHUALILO DURANGO (Planta TIF 645)


Desde su inauguración en el año 2016, en el ejido “El Lucero” en Tlahualilo, Durango, la mayor empresa productora de carne en México y Latinoamérica ha provocado graves impactos ambientales y sociales que han sido denunciados por la comunidad y organizaciones locales. 


a) Contaminación al Río Nazas 
La presencia de la planta de SuKarne en El Lucero no solo ha intensificado la extracción de agua para alimentar a más de 300,000 reses, sino que ha transformado el entorno hídrico a un foco de contaminación. Las descargas de aguas residuales provenientes de los procesos de engorda, limpieza de corrales y manejo de estiércol contienen materia orgánica en exceso y residuos nitrogenados. Todos estos residuos llegan a cuerpos de agua superficiales y subterráneos conectados con la cuenca del Río Nazas, principal fuente de agua para consumo humano, riego agrícola, abrevadero de ganado y equilibrio ecológico en la región, sosteniendo tanto la economía local como la vida cotidiana de sus habitantes.

Esta mezcla de desechos orgánicos y compuestos derivados de la actividad ganadera contribuye a la degradación de la calidad del agua restante, la cual presenta concentraciones elevadas de contaminantes como arsénico y otros metales pesados que son un riesgo directo para consumo humano y animal (presencia de arsénico en agua subterránea evidenciada en análisis de pozos del área). Esto implica que la poca agua disponible para la población y para el ganado que no pertenece a la empresa contiene altos niveles de sustancias dañinas, generando un riesgo sanitario generalizado. 


b) Contaminación atmosférica por gases 
Los procesos de cría intensiva, engorda y manejo de estiércol en la planta TIF 645 de SuKarne liberan gases contaminantes como metano (CH₄), amoníaco (NH₃), sulfuro de hidrógeno (H₂S) y dióxido de carbono (CO₂). De acuerdo con la propia página oficial de sustentabilidad de la empresa, SuKarne afirma implementar “manejo integral de estiércol”, biodigestores para captación de biogás y uso de energías renovables con el objetivo de reducir emisiones y aprovechar residuos orgánicos para generación de energía. Sin embargo, la empresa no publica inventarios verificables de emisiones atmosféricas desagregadas por planta ni reportes públicos con concentraciones específicas de gases liberados en Tlahualilo.

En contraste, investigaciones sobre ganadería industrial indican que el estiércol bovino almacenado en grandes lagunas o fosas genera emisiones constantes de metano (un gas con un potencial de calentamiento global 28 veces mayor que el CO₂ en un periodo de 100 años, según el IPCC) además de amoníaco y sulfuro de hidrógeno, gases directamente asociados a irritación respiratoria y efectos tóxicos en exposiciones prolongadas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha documentado que el sector ganadero es responsable de aproximadamente 14.5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, siendo el ganado bovino el principal contribuyente.

 

 

 

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Todo lo anteriormente mencionado genera afectaciones a la salud de la comunidad. A pesar de que se ha informado a actores gubernamentales, como la SEMARNAT, CONAGUA, Secretaría de Desarrollo Sustentable de Sinaloa y la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de Culiacán sobre la situación y su la seriedad de esta, se han visto indispuestos a sancionar o tomar medidas efectivas para reducir los daños por priorizar el capital que produce SuKarne a nivel internacional. El no tomar acción ahora podría poner en riesgo la seguridad hídrica y la sustentabilidad ambiental en la región.


Pero todavía estamos a tiempo para detener esto. Existen oportunidades para mejorar esta situación si logramos que empresas, autoridades y organizaciones civiles lleguen a un acuerdo para:

- Implementar programas de manejo sostenible de agua.

- Garantizar transparencia de los impactos ambientales.

- Promover proyectos para reforestación y tratamiento de residuos. 


Necesitamos tu ayuda para que la salud de las comunidades y que nuestros ecosistemas dejen de estar en riesgo. Firma y comparte esta petición para que haya justicia ambiental, agua limpia y segura en Tlahualilo, Durango. Es ahora de que se asuma responsabilidad y que el gobierno, empresas y sociedad civil trabajen juntos para poder cuidar nuestro futuro.



¡EXIGE TRANSPARENCIA!

¡EXIGE REALIDAD!

61

Firmantes recientes:
Andrea Amezcua y 19 personas más firmaron la petición recientemente.

La causa

“No hay desarrollo sustentable si el agua sabe a metal.”  

SuKarne es una corporación multinacional mexicana con sede central en Culiacán, México, que opera en la industria de las proteínas alimentarias. Esta empresa está dedicada a la producción y comercialización de proteína animal de calidad enfocada a los cárnicos.   

A primera vista, SuKarne parece una historia de éxito mexicano; una empresa líder en producción de carne, generadora de empleos y exportadora a nivel internacional. Sin embargo, detrás de esa narrativa de crecimiento se esconde un impacto ambiental profundo.   

¿Es suficiente lo que hacen las empresas para mitigar los impactos ambientales en las comunidades?, ¿Son suficientes las leyes federales para proteger la sustentabilidad de zonas rurales?. 

Informes oficiales de la empresa presumen “manejo integral de residuos”, “manejo sustentable de estiércol”, “gestión de agua residual”, “energías renovables”, entre otras prácticas y políticas sustentables. Sin embargo, la falta de datos verificables, las denuncias de contaminación en Sinaloa, Durango, Michoacán o Sonora, y los reportes de fuga de amoniaco y muerte de ganado demuestran que, en realidad, las acciones de mitigación son mucho más destructivas que reales. https://www.sukarne.com/es_mx/plantas/   

 

 

 

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EL LUCERO - TLAHUALILO DURANGO (Planta TIF 645)


Desde su inauguración en el año 2016, en el ejido “El Lucero” en Tlahualilo, Durango, la mayor empresa productora de carne en México y Latinoamérica ha provocado graves impactos ambientales y sociales que han sido denunciados por la comunidad y organizaciones locales. 


a) Contaminación al Río Nazas 
La presencia de la planta de SuKarne en El Lucero no solo ha intensificado la extracción de agua para alimentar a más de 300,000 reses, sino que ha transformado el entorno hídrico a un foco de contaminación. Las descargas de aguas residuales provenientes de los procesos de engorda, limpieza de corrales y manejo de estiércol contienen materia orgánica en exceso y residuos nitrogenados. Todos estos residuos llegan a cuerpos de agua superficiales y subterráneos conectados con la cuenca del Río Nazas, principal fuente de agua para consumo humano, riego agrícola, abrevadero de ganado y equilibrio ecológico en la región, sosteniendo tanto la economía local como la vida cotidiana de sus habitantes.

Esta mezcla de desechos orgánicos y compuestos derivados de la actividad ganadera contribuye a la degradación de la calidad del agua restante, la cual presenta concentraciones elevadas de contaminantes como arsénico y otros metales pesados que son un riesgo directo para consumo humano y animal (presencia de arsénico en agua subterránea evidenciada en análisis de pozos del área). Esto implica que la poca agua disponible para la población y para el ganado que no pertenece a la empresa contiene altos niveles de sustancias dañinas, generando un riesgo sanitario generalizado. 


b) Contaminación atmosférica por gases 
Los procesos de cría intensiva, engorda y manejo de estiércol en la planta TIF 645 de SuKarne liberan gases contaminantes como metano (CH₄), amoníaco (NH₃), sulfuro de hidrógeno (H₂S) y dióxido de carbono (CO₂). De acuerdo con la propia página oficial de sustentabilidad de la empresa, SuKarne afirma implementar “manejo integral de estiércol”, biodigestores para captación de biogás y uso de energías renovables con el objetivo de reducir emisiones y aprovechar residuos orgánicos para generación de energía. Sin embargo, la empresa no publica inventarios verificables de emisiones atmosféricas desagregadas por planta ni reportes públicos con concentraciones específicas de gases liberados en Tlahualilo.

En contraste, investigaciones sobre ganadería industrial indican que el estiércol bovino almacenado en grandes lagunas o fosas genera emisiones constantes de metano (un gas con un potencial de calentamiento global 28 veces mayor que el CO₂ en un periodo de 100 años, según el IPCC) además de amoníaco y sulfuro de hidrógeno, gases directamente asociados a irritación respiratoria y efectos tóxicos en exposiciones prolongadas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha documentado que el sector ganadero es responsable de aproximadamente 14.5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, siendo el ganado bovino el principal contribuyente.

 

 

 

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Todo lo anteriormente mencionado genera afectaciones a la salud de la comunidad. A pesar de que se ha informado a actores gubernamentales, como la SEMARNAT, CONAGUA, Secretaría de Desarrollo Sustentable de Sinaloa y la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de Culiacán sobre la situación y su la seriedad de esta, se han visto indispuestos a sancionar o tomar medidas efectivas para reducir los daños por priorizar el capital que produce SuKarne a nivel internacional. El no tomar acción ahora podría poner en riesgo la seguridad hídrica y la sustentabilidad ambiental en la región.


Pero todavía estamos a tiempo para detener esto. Existen oportunidades para mejorar esta situación si logramos que empresas, autoridades y organizaciones civiles lleguen a un acuerdo para:

- Implementar programas de manejo sostenible de agua.

- Garantizar transparencia de los impactos ambientales.

- Promover proyectos para reforestación y tratamiento de residuos. 


Necesitamos tu ayuda para que la salud de las comunidades y que nuestros ecosistemas dejen de estar en riesgo. Firma y comparte esta petición para que haya justicia ambiental, agua limpia y segura en Tlahualilo, Durango. Es ahora de que se asuma responsabilidad y que el gobierno, empresas y sociedad civil trabajen juntos para poder cuidar nuestro futuro.



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