
“Hace 75 años, las divisiones 100ª y 322ª del "Primer Frente Ucraniano" del ejército soviético llegaron al campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, cuyo propio nombre simboliza la barbarie de los centros de asesinato y los campos de concentración. (…) En nombre de una ideología racista y antisemita, se consideró que una serie de personas de todas las edades no eran dignas existir, por lo que fueron asesinadas sistemáticamente a escala continental. En este día de conmemoración, la UNESCO desea rendir homenaje a esas víctimas sin sepultura que el olvido condenaría por segunda vez. (…) Por lo tanto, nos corresponde a nosotros luchar contra los discursos, dondequiera que se expresen, que tratan de negar la existencia del Holocausto, que relativizan su magnitud o que intentan absolver a los asesinos y a sus cómplices de sus crímenes. (…) La función de la UNESCO consiste precisamente en hacer todo lo posible para armar mejor las mentes, reforzar las defensas intelectuales de todos, en una palabra, educar –porque la gente no nace antisemita, la gente no nace racista, sino que se convierte en ello.”
Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto