Igualdad

50 años de Stonewall: Así fueron las primeras manifestaciones LGTBI del mundo

Jun 25, 2019

Durante la represión franquista en nuestro país uno de los grupos más perseguidos y criminalizados fue el LGTB. Tipificada la homosexualidad como delito bajo el paraguas de la Ley de Vagos y Maleantes, empujó a miles de personas a la clandestinidad por miedo a ser señalados o detenidos. Como respuesta a esta opresión el orgullo surgió como un movimiento necesario para la conquista de derechos.

Los primeros pasos se dieron al margen de la ley y la policía, ya que habría sido desarmado de inmediato. El Movimiento Español de Liberación Homosexual fue la primera organización que se movilizó por sus derechos, consiguiendo en 1970 su primera pequeña conquista: cambiar la ley para que solo los actos homosexuales fueran delito y no la homosexualidad en sí.

En 1975 el Movimiento se transformaría tras tener que disolverse en el Frente de Liberación Gay de Catalunya, un grupo con un carácter más revolucionario y que se empezó a lanzar a las calles adherido a otros movimientos como el obrero o el feminista, recibiendo una gran acogida social que les impulsó a organizar la primera marcha por los derechos LGTBI en España en 1977. La marcha tuvo una gran afluencia, sin embargo, fue reprimida duramente por la policía y disuelta entre gases lacrimógenos y disparos de goma.

Al año siguiente se sumarían a las protestas ciudades como Bilbao, Sevilla y Madrid, donde se reunieron más de 7000 personas. Ese mismo año, la homosexualidad dejó de ser considerada delito.

El día elegido para este acto fue un 28 de Junio, fecha simbólica para el colectivo y no por mera casualidad. 9 años antes, en 1969, tuvieron lugar los primeros actos protesta contra la opresión sufrida durante décadas.

Sucedió en el neoyorquino barrio de Greenwich Village, en el pub Stonewall, que acabó convirtiéndose en el nombre icónico de la revuelta. Este bar era frecuentado por personas LGTBI y también frecuentemente desalojado por la policía por este mismo motivo. Esa noche de verano los clientes de Stonewall dijeron basta, decidiendo hacer frente a la arbitrariedad y abuso policial, plantarles cara y demostrando que tenían mucho que decir. Entre las dos principales protagonistas estaban Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera.

Marsha P. Johnson sujetando un cartel protesta en la marcha de New York

Después de años repletos de abusos, vejaciones y discriminación, las calles de La Gran Manzana se llenaron de voces que reclamaban los derechos que se les debía y la igualdad merecida.

Esta revuelta sucede en un contexto de una represión extrema a nivel global impulsada por las políticas imperialistas llevadas a cabo por los grandes países occidentales, quienes intentaban exportar la represión a sus nuevas colonias. Sin embargo se encontró de frente con nuevos movimientos sociales clamando por la igualdad y la libertad de las personas sin importar su clase, género, etnia o sexualidad como el feminismo, los derechos civiles y el orgullo.

Aunque no se puede poner una fecha exacta al inicio del orgullo LGTBI como tal, ya que es una corriente que ha existido en muchísimas culturas a lo largo de la historia, las revueltas de Stonewall iniciaron un ola mundial sin precedentes que se extendió por ciudades de todo el mundo. En 1971 Chicago, San Francisco, Boston, Dallas, Milwaukee, Londres, Paris, Berlín, y Estocolmo ya contaban con su propio desfile a los que se sumaron al año siguiente Atlanta, Brighton, Buffalo, Detroit, Washington D.C., Miami, y Philadelphia.

Además de Madrid, en 1978 Sydney celebró su primer desfile. Este fue duramente reprimido por la policía, que detuvo a 53 personas después de cargar contra los asistentes; además, la prensa publicó las fotos y datos de los detenidos con la intención de revelar su homosexualidad, iniciando una caza de brujas contra estas personas.

El antes y el después en Sidney

El tiempo revirtió la situación en la ciudad, que hoy acoge el Mardi Gras, un carnaval LGTBI que se ha convertido en uno de los acontecimientos por la visibilidad más importantes del mundo.

La violencia, las revueltas y las detenciones en las marchas LGTBI pueden parecernos lejanas en el tiempo desde nuestro punto de vista. España tiene una de las legislaciones más avanzadas, siendo el tercer país del mundo en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo;, sin embargo, en muchas partes del mundo sigue habiendo una persecución hacia el colectivo LGTBI. Aún así quedan muchas batallas por dar en favor de los derechos de las personas LGTBI, no solo en España.

Por ejemplo, en Turquía se permitió la celebración de una marcha LGTBI en 2015. A pesar de estar totalmente autorizada, la policía disolvió la manifestación gas mostaza y desde entonces el gobierno prohibió cualquier tipo de celebración. Esta petición en Change.org recoge firmas para traer la marcha de vuelta. Algo similar tuvo lugar en Uganda ese mismo años, y en países como Arabia Saudí la homosexualidad sigue siendo delito.

Participantes de la marcha LGTBI en Uganda

El orgullo LGTBI responde a una reivindicación por los derechos humanos y una respuesta a la opresión sufrida por todo el colectivo, una ocasión sin igual para visibilizar su lucha, celebrar lo conseguido y seguir teniendo la oportunidad de cosechar avances por todo el mundo a pesar de las corrientes que los prefieren a las sombras.